Página
3 de 3 |
| Golfista
mexicana domina el circuito femenino |
| Lorena
Ochoa, la estrella del Major Rancho Mirage |
 |
| ¿Amigas?
Lorena Ochoa parece haber superado definitivamente
a la sueca Annika Sorenstam. Sólo
le falta ganar Rancho Mirage. AP |
Por
Doug Ferguson
AP
Hasta ahora, Lorena Ochoa ha sido la estrella
en lo que va del Major Rancho Mirage. Y eso que
la golfista mexicana no ha ganado nunca este
certamen.
Ochoa, quien es la primera del escalafón
mundial, ha ganado dos torneos en lo que va del
año, el de Singapur, por un margen de
11 golpes, y el de Phoenix, la semana pasada,
por una diferencia de siete impactos.
Incluso la sueca Annika Sorenstam, quien ha sido
opacada en fechas recientes por el juego de la
mexicana, tuvo palabras de elogio para Ochoa.
“
Está jugando de manera espectacular actualmente”,
dijo Sorenstam, quien alguna vez jugó en
Rancho Mirage, usando zapatos rojos en la última
ronda. En aquel torneo, en el 2002, defendió su
título con una ventaja de un golpe y dejó claro
quién era la reina del golf.
Ahora, también es evidente quién
es la monarca mundial. Ochoa parece haber superado
por mucho a Sorenstam, no sólo en el escalafón,
sino en las conversaciones.
Durante una entrevista de 20 minutos, se le hicieron
a Ochoa cuatro preguntas sobre Tiger Woods, y
ninguna sobre Sorenstam.
“
Yo trato de concentrarme ahora en lo que puedo
controlar, es decir en mi juego y en lo que quiero
conseguir”, dijo Sorenstam.
Pese al bache en el que ha entrado recientemente,
Sorenstam ha demostrado que puede brillar en
este torneo, algo que Ochoa no ha conseguido.
Este año, el reto para la mexicana es
ahuyentar a los fantasmas que le han impedido
triunfar aquí en el pasado.
En el 2006, cayó ante Karrie Webb en un
hoyo de desempate, perdiendo la oportunidad más
clara que ha tenido de ganar un certamen que
se disputa en un campo donde la mexicana se siente
como en casa.
Ochoa comenzó a jugar en el Mission Hills
cuando era una adolescente que dominaba el golf
universitario en Arizona. El apoyo que recibe
en esta zona de California sólo puede
compararse con el que tendría en su país
natal. Muchos familiares y amigos de la estrella
de Guadalajara estarán en el graderío,
junto con espectadores de la región, quienes
no dejarán de agitar la bandera mexicana.
Los organizadores del torneo suelen regalar boletos
para las familias de las golfistas. Ochoa pidió 100
pases.
“
Veremos cuántos me pueden dar y yo pagaré los
demás”, dijo entre risas.
Al comienzo del año, se le preguntó a
Ochoa qué pensaba cuando oía el
nombre de Sorenstam.
“
Que viene por mí”, respondió. “Conozco
a Annika, sé que le gusta ganar. Es muy
fuerte y está lista para jugar bien, pero
yo estoy preparada, pues sé que puedo
estar aquí. Este será un buen año”.
Para que lo sea, nada le vendría mejor
a Ochoa que un baño en el estanque que
rodea el green del hoyo 18. En una tradición
que Ami Alcott comenzó hace 20 años,
la ganadora del torneo suele zambullirse para
festejar el triunfo.
Esta vez, podría ser el turno de Ochoa.
|