| Cientos
de miles de pasajeros quedan sin transporte |
| Huelga
desata caos en Buenos Aires |
Buenos Aires / AFP
Las cinco
líneas de subterráneos
(metro) de Buenos Aires continuaban paralizadas
el miércoles 12 debido a una huelga sindical
por tiempo indefinido,
que provocó un
desorden en el tránsito con decenas de
miles de personas en busca de un transporte para
ir a trabajar.
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Policías argentinos arrestan a un
trabajador contratado durante una huelga
sindical indefinida en la estación
del metro (tren subterráneo) de Buenos
Aires, el miércoles 12.
Foto: Marcos Brindicci / REUTERS |
Un violento desalojo se produjo por parte de
la policía luego de que un grupo de huelguistas
se resistiera a abandonar la estación
de Primera Junta, cabecera de la más antigua
línea de subte, donde mantenían
bloqueado el servicio, que es utilizado diariamente
por más de medio millón de pasajeros.
Los trabajadores fueron sacados a la rastra y
10 de ellos fueron detenidos, informó el
comisario Raúl Álvarez, jefe de
prensa de la Policía Federal.
La capital argentina estuvo al borde del colapso
de tránsito debido a que los porteños
apelaron a sus vehículos particulares
para llegar a sus trabajos, mientras muchos otros
directamente se resignaron a caminar varios kilómetros
tras no dar abasto el transporte automotor.
Ordenan desalojo
Buenos Aires tiene casi tres millones de habitantes,
pero más de un millón accede a
diario desde la populosa periferia para cumplir
con sus obligaciones laborales.
Cerca de un centenar de trabajadores de seguridad
contratados por la concesionaria privada del
Subte reclaman ser encuadrados en el sindicato
del transporte, la Unión Tranviarios Automotor
(UTA).
La orden de desalojar todas las estaciones fue
emitida por el ministerio del Interior, para "garantizar
la circulación y evitar el riesgo de electrocución
de los trabajadores", dijo Álvarez.
"
Hemos tenido tolerancia y paciencia. (Los huelguistas)
han sido notificados que iban a ser desalojados",
aseguró de su lado el comisario Ricardo
Faranna, a cargo del operativo.
En tanto, el ministerio de Trabajo urgió a
la empresa Metrovías a cumplir con las
prestaciones mínimas del servicio, que
moviliza a más de medio millón
de personas diariamente.
Bajo tierra
"
Vamos a garantizar la libre circulación
de los trenes", dijo el comisario al advertir
que aún quedaban "inconvenientes" en
la neurálgica estación Constitución,
al sur de Buenos Aires, donde un grupo se resistía
a desocupar las vías tras el violento
desalojo de sus compañeros.
Los huelguistas estaban apostados desde el
martes bajo tierra en las principales estaciones,
y
cerca de ellos tomó posición la
policía antimotines, pertrechada con pistolas
de gases lacrimógenos.
El gobierno había advertido que aplicaría
una orden judicial que autoriza a desalojarlos
si volvían a cortar las vías del
metro. Back
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| Alega
abandono del gobierno central |
| Santa
Cruz se rebela contra Evo Morales |
La
Paz / AFP
El presidente Evo Morales encara un nuevo frente
de conflicto: el comité cívico del
rico departamento de Santa Cruz, que considera
que la región es desatendida por el gobierno
central, se sumó a la ola de protestas sociales
que colapsaron en los últimos días
a Bolivia.
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El presidente boliviano Evo Morales (derecha)
conversa con su vicepresidente Álvaro
García durante un acto por el Día
del Niño en el palacio presidencial
en La Paz, el miércoles 12.
Foto: David Mercado / REUTERS |
El comité cívico, fuertemente influenciado
por la derecha de Santa Cruz, anunció para
los próximos días una reunión
para decidir medidas contra el gobierno, que asumió el
22 de enero con la promesa de cambio.
La nueva situación contrastó con
un encuentro de Morales con las elites cívicas
y empresariales poco antes de asumir, donde encontró importantes
puntos de coincidencia con esos sectores que tradicionalmente
le fueron adversos.
Morales se comprometió entonces a allanar
el camino a la organización de autonomías
regionales, que serán designadas el 2 de
julio, y a impulsar un proyecto de explotación
de hierro del cerro Mutún, en la frontera
con Brasil, aún en estudio por las amenazas
ambientales y económicas.
"
Estamos 70 días en el gobierno y quieren
sacarnos todo", deploró Morales que
también afronta una secuencia de demandas
de sectores sindicales, entre ellas la Central
Obrera Boliviana (COB), liderada por el radical
dirigente minero Jaime Solares.
Las elites cruceñas respaldan también
el pedido de los sindicatos de maestros y trabajadores
en salud que exigen más puestos a pesar
de que Morales creó más plazas que
sus antecesores.
La COB tiene previsto iniciar el 21
de abril una huelga nacional en contra
de
la realización
en julio de una elección de 255 miembros
de una Asamblea Constituyente y en demanda de la
expropiación de los bienes de las petroleras
extranjeras que operan en el país.
La dirigencia de los maestros –gremio controlado
por corrientes trotskistas- ratificó también
para el 21 de abril una huelga en rechazo al aumento
de salarios del 7 por ciento aprobado por el gobierno,
considerado insuficiente.
El gremio de los trabajadores de
los hospitales y policlínicas públicas cumplieron
el miércoles 12 el segundo día de
huelga parcial también en rechazo al aumento
salarial del 7 por ciento propuesto por el gobierno,
el doble de la última década.
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