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| Punto de Vista: A pulso |
| Los hispanos y el seguro médico |
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Por César Martínez
Presidente y CEO de Chartered Health Plan |
La cobertura y el acceso a los servicios de atención médica de calidad, con frecuencia, excluye a muchas familias de grupos minoritarios. Tradicionalmente, las minorías tienen menos probabilidades de tener acceso a los servicios médicos de calidad en comparación con las personas de otros grupos. De hecho, un estudio publicado por el Instituto Urbano y el Departamento de Salud del DC en 2005, encontró que el 13,8% de los 572.059 residentes del Distrito no tenía seguro.
El estudio, titulado Insurance and Uninsurance in the District of Columbia: Starting with the Numbers (Seguro y carencia de éste en el Distrito de Columbia: empezando por las cifras), indicó que los hispanos no tenían seguro en una tasa del 32% entre los adultos de 18 a 64 años, y que alrededor de uno de cada tres residentes hispanos carecía de seguro médico, en comparación con uno de cada diez afroamericanos y alrededor de uno de cada 20 residentes blancos en la ciudad.
Además, los adultos nacidos fuera de los Estados Unidos tenían más probabilidad de no tener seguro en comparación con los que nacieron en el país. De manera similar, los adultos que tenían al español como su idioma principal y aquellos que eran bilingües tenían más probabilidad de no tener seguro en comparación con los adultos cuyo idioma principal era el inglés.
En 2007, DC Chartered Health Plan presentó una nueva campaña de difusión para informar a los residentes hispanos sobre sus programas y los servicios de atención médica.
Chartered Health Plan, un plan de salud propiedad de grupos minoritarios y una de las tres organizaciones de gestión de atención médica que proporcionan servicios de salud gratuitos para los residentes de DC, participa en dos programas dirigidos a las personas que no tienen seguro. El primero es el DC Medicaid Program (Programa de Medicaid del DC), dirigido principalmente a las familias con hijos y las personas incapacitadas, y el otro es el DC HealthCare Alliance Program (Programa HealthCare Alliance del DC), el cual está dirigido principalmente a los adultos sin hijos y las personas indocumentadas.
En 2006, Chartered se convirtió en uno de los dos proveedores principales de cobertura para servicios de salud conforme al Programa HealthCare Alliance de DC.
A través de este programa, Chartered brinda una amplia variedad de servicios y programas de atención médica de calidad a las personas que no tienen seguro en DC, de los cuales muchos son residentes hispanos.
Como miembro del Programa HealthCare Alliance de Chartered, el miembro recibirá de manera gratuita atención primaria de salud, a través de un Proveedor de Atención Primaria; atención médica de especialidades (coordinada por su PCP), atención hospitalaria para pacientes ambulatorios e internos, atención médica de emergencia, servicios de laboratorio, radiografías y medicamentos con receta; servicios de rehabilitación, suministros y equipos médicos duraderos (sillas de ruedas, muletas, entre otros); atención médica a domicilio, servicios dentales, mamografías y atención prenatal, la que está limitada sólo para las mujeres inmigrantes indocumentadas).
Adicionalmente, el Programa HealthCare Alliance de Chartered tiene personal bilingüe para brindarle ayuda con la obtención de los servicios gratuitos de un intérprete y los servicios de transporte limitados. Chartered también tiene una línea telefónica de asistencia de enfermeras las 24 horas, la que brinda ayuda después de las horas laborales.
Si usted es un residente del DC sin seguro y desea saber más sobre el Programa HealthCare Alliance de DC de Chartered Health Plan, comuníquese con nuestro personal profesional y cortés de Servicio al Cliente el cual está disponible para ayudarle por el (202) 842-2810 o por el número gratuito (866) 842-2810. Para las personas con discapacidad auditiva, tenemos disponible el número TTY (202) 216-9885.
Para inscribirse, obtener una solicitud para la inscripción o para saber más acerca de los requisitos de elegibilidad para los programas de Medicaid y el HealthCare Alliance, contacte a la oficina de la Administración de Mantenimiento de los Ingresos de DC por el (202) 727-5355.
| Enfermedad venérea en aumento |
Tipo de gonorrea resistente a
antibióticos se multiplica en el país |
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La nube en la pupila es típico de una persona infectada con Neisseria gonorrhoeae, o gonorrea.
Foto: CDC |
Redacción/Agencias
Washington Hispanic
La gonorrea, una enfermedad sexualmente transmisible en fuerte aumento, se vuelve cada vez más resistente a los antibióticos más comunes utilizados en Estados Unidos, según señalaron los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC).
Es por ello que los responsables de los CDC están pidiendo a los médicos no tratar más a sus pacientes con esta categoría de antibióticos, denominada fluoroquinolona.
Estos antibióticos, cuyas marcas comerciales son ciprofloxacina, ofloxacina y levofloxacina; habían sido prescritos exitosamente desde 1993 bajo la forma de comprimidos.
Las CDC recomiendan ahora la utilización de antibióticos cefalosporina, los únicos eficaces contra la bacteria responsable de esta infección.
Detalles del estudio
La decisión de los CDC tuvo lugar tras una investigación de control de la infección en 26 centros urbanos estadounidenses que mostró que la proporción de casos de gonorrea resistente a los antibióticos fluoroquinolonas se multiplicó entre 2001 y 2006, pasando de menos de 1% a 13,3%.
El umbral reconocido para cambiar las recomendaciones del tratamiento es cuando el 5 por ciento de los casos es resistente a los fármacos.
La gonorrea infecta a más de 700 mil personas por año en el país, según estimaciones de los CDC.
“La gonorrea se suma a la lista de superbacterias para las que las opciones de tratamiento se han vuelto peligrosamente escasas. Hemos observado también un declive en el desarrollo de nuevos antibióticos para tratar estas infecciones, lo que empeora el problema aún más”, declaró Henry Masur, presidente de la Infectious Disease Society of America.
Muy común
De acuerdo con los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés), la gonorrea es la segunda infección bacteriana de transmisión sexual que se reporta más comúnmente en los Estados Unidos, después de la clamidia. Las tasas más altas se encuentran entre los estadounidenses de origen africano, de 15 a 24 años, y en las mujeres, apuntaron los NIH.
La gonorrea puede propagarse al útero y a las trompas de Falopio, dando lugar a una enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). La EIP afecta a más de un millón de mujeres estadounidenses cada año y puede causar embarazo ectópico así como infertilidad en hasta el 10% de las mujeres infectadas. Algunos investigadores creen también que la gonorrea aumenta al riesgo de infección por VIH, de acuerdo con los NIH.
Esta infección puede generar esterilidad en los hombres también.
| Punto de vista: A su salud |
| Apaguemos el televisor por una semana |
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Por María Gómez
Presidenta de Mary's Center |
La próxima semana se va a llevar a cabo la celebración de la “Semana sin Televisión”. Un evento que se viene realizando desde hace ocho años a nivel nacional promovido por un grupo de activistas que están en contra de ese aparato que absorbe la vida de niños y adultos por igual.
La “Semana sin Televisión” no significa que no vaya a haber programación en las cadenas de televisión, sino que es un llamado para que todos los que quieran unirse a esta celebración apaguen el aparato durante esos días y utilicen el tiempo en otro tipo de actividades preferiblemente más productivas.
La pregunta es, ¿se imagina qué pueden hacer sus hijos una semana entera sin prender el televisor? Mucho. Los médicos atribuyen a la televisión gran parte del problema de obesidad en los niños. Lamentablemente, nuestros hijos están creciendo frente a un televisor y los padres lo estamos permitiendo tanto por nuestras múltiples ocupaciones como nuestro cansancio diario.
En el año 2001, cuando el Cirujano General de los Estados Unidos se unió a la celebración de la “Semana sin Televisión”, pronunció un discurso donde resaltaba la importancia de apartar a los niños de la televisión, pues debido a ella, se estaba levantando la generación de niños más obesos en la historia del país.
Las estadísticas dicen que cuando un niño llega a sus 19 años, ha pasado 11 mil horas en la escuela y 19 mil horas viendo televisión, tiempo que puede distribuir de mejor manera realizando una gran variedad de actividades físicas e intelectuales.
Haga la prueba. Observe que mientras el televisor está prendido en su casa, el niño no querrá moverse y difícilmente le prestará atención a lo que usted hable y mucho menos pensará en hacer tareas o leer un libro.
En el instante en que usted apague el televisor, inmediatamente buscará una actividad para hacer, que en la mayoría de los casos será más productiva y tendrá menos violencia que las imágenes de la llamada “caja idiota”.
Además, los niños que ven mucha televisión tienden a tener más problemas de atención y a ser más agresivos. Sin embargo, cuando se despegan de esa adicción, sus calificaciones mejoran y su disposición para realizar cualquier tipo de actividad aumenta.
De los padres depende en gran parte que los niños no se encierren en el mundo de la televisión y que encuentren qué hacer para reemplazar ese tiempo. Para ello, debemos ser creativos y buscar actividades que ellos disfruten y les guste realizar. Esto requiere tiempo y energía de parte de los progenitores.
Las actividades no tienen que ser fuera de la casa o en sitios alejados. Salga a caminar por el vecindario, llévelos a montar en bicicleta, juegue a las escondidas o baile con ellos; si tienen jardín, arréglenlo juntos, de manera que ellos le encuentren diversión a este tipo de actividades.
Involúcrelos en sus quehaceres domésticos, especialmente cuando esté preparando un plato que a ellos les guste o pídales que le escriban una carta a los familiares que se encuentran en sus países de origen.
El secreto es saber cómo motivarlos con algo diferente a la televisión y que se olviden de ella así sea por una sola semana. Los organizadores de la “Semana sin Televisión”, dicen que según las encuestas realizadas con las personas que han apagado el aparato durante esa semana, el 90% de ellas han reducido el tiempo de ver televisión. Los invito a unirse a la causa.
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