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| Entrevista al coordinador de alcance comunitario de Food & Friends, Raúl Burgos |
| “Servimos alimentos para gente con enfermedades terminales” |
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En este momento, Foods & Friends está buscando voluntarios latinos para preparar y repartir comida
a enfermos terminales.
Foto: Felipe Lagos/Washington Hispanic |
Por Felipe Lagos
Washington Hispanic
Food & Friends (Comida y amigos en español) es una institución que se dedica a alimentar a enfermos terminales de la zona metropolitana de DC sin ningún costo para los pacientes.
Esta organización nació en 1998, en el subterráneo de la Iglesia Presbiteriana Westminster en el sudeste de DC, ocupando una cocina de apenas 300 pies cuadrados.
Raúl Burgos, coordinador de alcance comunitario de Food & Friends, señala que el trabajo bien hecho les ha permitido extender su servicio, el que entregan gracias a los miles de voluntarios con que les ayudan a proveer las tres comidas diarias a sus más de mil 300 clientes.
“Nuestra misión es entregar a domicilio comida médicamente apropiada para gente que tiene enfermedades invalidantes”, dice.
—¿A quiénes básicamente atienden ustedes’
“A personas con VIH con un recuento de células CD4 bajo 400 [N. de la R: en personas sanas, el número de estas células en la sangre es de 800 a 1.500 por milímetro cúbico de sangre, en enfermos de Sida no sube de 200], enfermos terminales de cáncer o que están recibiendo cuidados de hospicio”.
—¿Qué debe hacer alguien que quiere empezar a recibir los alimentos que ustdes entregan?
“Cualquier agencia puede derivar a personas VIH o con cáncer a Food & Friends. Para aquellos con VIH, deben llenar un formulario, y necesitamos sus datos de laboratorio”.
—¿Cuánto se demora el proceso desde que una persona aplica hasta que es aceptada?
“Si alguien tiene todos sus papeles en orden, entre 24 a 36 horas después de ser aceptada va a estar recibiendo su comida. Estos alimentos, los que conforman tres comidas diarias, se entregan entre las 10 de la mañana y las tres de la tarde”.
—Por el hecho de atender a enfermos terminales, me imagino que la necesidad de vitaminas y minerales es mayor.
“Sí, por ejemplo, todas las comidas tienen carne o algún tipo de proteína, ensalada, frutas y postre, lo que en combinación conforman una dieta balanceada. La comida en general es nutritiva y tiene sabor. Para la población hispana tenemos lo que llamamos “La Bolsa Latina”, que son alimentos especiales para la comunidad que se sirven una vez al mes. Esta viene con tortillas, más sazón y sofritos”.
—Y las personas que quieren ser voluntarios, ¿qué deben hacer?
“Pueden ir a nuestro sitio Web: food&friends.org, llenar una aplicación y explicar qué es lo que quieren lograr con nosotros. Nuestro departamento de voluntarios los organiza de acuerdo a nuestras necesidades. Si bien el Web page no está en español, pueden llamar por teléfono al (202) 269-2277 y alguien que habla español lo atenderá”.
| Punto de vista: A su salud |
| Los beneficios del ácido fólico |
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Por María Gómez
Presidenta de Mary's Center |
¿Quiénes de ustedes se han sentado a planear la llegada de un bebé con fecha de nacimiento y lista de cuidados previos al nacimiento?
En general, los latinos no somos muy dados a sentarnos a planear con calendario en mano muchos de los eventos de nuestra vida, quizás por nuestra cultura espontánea y alegre que toma las cosas como lleguen.
Sin embargo, un poquito de planeación no hace daño, especialmente cuando se trata de traer al mundo un hijo sano. Por eso, no se lo podemos dejar todo a la naturaleza.
Aunque no lo creamos, nosotros podemos ayudar a prevenir que nuestros hijos nazcan con algún tipo de defecto en la espina dorsal o en el cerebro mediante el cuidado que tengamos no solo durante el embarazo, sino también antes de concebir ese hijo. Parte del éxito está en el consumo de la vitamina B ácido fólico.
Según un estudio publicado por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades del Departamento de Salud y Servicios Humanos, entre el 50 y el 75 por ciento de los casos de niños que sufren parálisis o mueren anualmente como consecuencia de graves defectos en la espina dorsal en los Estados Unidos, se hubieran podido prevenir si la madre hubiera consumido suficiente ácido fólico antes y hasta un poco después de quedar embarazada.
Se recomienda inclusive que todas las mujeres en edad de tener hijos consuman diariamente acido fólico sin importar si planean o no ser madres en el futuro inmediato. Es más, dicen los expertos que el acido fólico antes del embarazo es más efectivo que el que se consume después. Tomarlo antes ayuda a prevenir la enfermedad, mientras que consumirlo cuando la mujer ya está embarazada puede no producir el mismo efecto.
El ácido fólico se puede consumir bien sea en pastillas o en alimentos que lo contengan, pero lo importante es que tomemos la cantidad requerida que es 0,4 miligramos al día porque de esto depende que trabaje efectivamente en el organismo.
Menos de esta cantidad no va a actuar lo suficiente para prevenir las enfermedades.
Entre los alimentos que contienen el ácido fólico están las frutas, los vegetales y los granos y dentro de estos se encuentran productos como la calabaza, espárragos, aguacate, remolacha, brócoli, coliflor, acelgas, espinaca, zuccini, zanahoria, yuca, tomate, papas, frijoles, lentejas, naranja, fresas, plátano, leche y queso, entre otros.
Generalmente, la dieta diaria de la mayoría de las mujeres no aporta más de 0,2 miligramos de ácido fólico y por eso algunos médicos recomiendan el consumo de un complejo multivitamínico para garantizar que se ingiera la cantidad apropiada y no menos.
Si la pareja está planeando realmente el embarazo, lo ideal es que la futura mamá consuma ácido fólico desde un mes antes y hasta tres meses después de quedar embarazada. Esto además ayuda a que haya menos probabilidades de dar a luz un bebé prematuro y que el bebé nazca de bajo peso.
Por último, el ácido fólico no se recomienda sólo para las mujeres que van a tener bebés sino también para hombres y mujeres de cualquier edad, ya que ayuda a prevenir la anemia y las enfermedades cardiovasculares, así que los invito a que lo incluyan dentro de su dieta diaria para su bienestar y el de sus hijos.
| Fingir un orgasmo |
| ¿Un buen remedio femenino para la insatisfacción? |
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La comunicación es la mejor forma de afrontar los problemas en la cama. Fingir ser felices es una de las cosas más tristes que pueden existir.
Foto: Istockphoto.com |
Por Belinda Hernández (*)
Periodista y sexóloga educadora
¿Has fingido un orgasmo? Según las estadísticas, un gran número de mujeres ha fingido orgasmos y algunas de ellas jamás han experimentado el clímax en su vida erótica; sólo, cuando lo creen conveniente, gritan, patalean y se retuercen para hacerle creer al otro que ha cumplido con su “papel de buen amante”, pero ¿qué tan buena es una “mentirilla piadosa”?.
Leí en un artículo de una columnista española que los sexólogos —no dice quiénes— argumentan que fingir un 10% de los orgasmos no está mal, si el 90% restante es efectivo. Pero la pregunta es ¿se vale pensar en no lastimar al otro mientras te lastimas a ti misma?
No creo que fingir ni un 10% sea la solución.
Es interesante descubrir cómo los hombres que van por el mundo de “súper amantes” tienen tan poca información sobre la sexualidad femenina. La mayoría están seguros de que las mujeres con quienes tienen relaciones eróticas disfrutan del sexo. ¿Por qué? La cuestión está en la falta de comunicación entre ambas partes.
Hablar de sexo
En una reunión con varones me preguntaban que cómo podían saber si sus parejas fingían un orgasmo. Mi respuesta fue contundente: pregúntale. Todos comenzaron a reírse porque no les pareció lógica ni adecuada mi contestación ¿cómo iban a preguntarle algo así?
Como tampoco les cuestionan si han tenido un orgasmo, todo queda en el entendido de que si gritó y pataleó lo ha conseguido.
Por otra parte, las mujeres han sido educadas para dar y no recibir, por obviedad el placer sexual no iba a ser la excepción. También existen otras que ya “alejadas de prejuicios” exploran su vida sexual sin tapujos, pero tampoco son capaces de decirle al otro “yo no acabé” porque sería “defraudarlo”, hacerle sentir mal. Es seguir con la retórica de que si a alguien le toca “sufrir” es a la mujer.
Si las mujeres prefieren seguir fingiendo para no lastimar a su pareja, el otro jamás se dará cuenta y seguirá pensando que sus encuentros eróticos están bien.
Posibles soluciones
Lo mejor es hablar y comunicar que no se ha alcanzado el clímax sexual, así, ambos pueden encontrar soluciones. El orgasmo no es lo único en un encuentro sexual, la satisfacción está en todo lo que conlleva el encuentro erótico.
Si él terminó antes puede masturbar a la pareja o ayudarla con juguetes sexuales para que ella también alcance uno o varios orgasmos.
Ni hombres ni mujeres saben cómo se alcanza el orgasmo femenino. No saben que el clítoris es una fuente de placer increíble y algunas mujeres requieren de su estimulación para sentir el placer máximo de la relación sexual.
Algunas mujeres indican que a veces, cuando apenas comienzan a sentir excitación, el otro cree que eso es un “orgasmo” y termina, sin darles ninguna consideración.
Como los hombres al eyacular pasan por un período refractario, es decir, no les agrada continuar con la estimulación, es importante que platiquen en pareja sobre qué harán si él tiene un orgasmo antes. Buscar la forma de que ambos se satisfagan.
Es mejor para ambos miembros de la pareja decir “no quiero un encuentro erótico” que fingir desearlo y lo peor, mentir en la satisfacción sexual.
Fingir no nos hará mejores parejas sino más frustradas. El “no pasa nada” puede costar demasiado caro. Mejor, en lugar de gritar espectaculares gemidos de insatisfacción, hablar en voz calmada y pausada antes del encuentro erótico puede llevarlos a los dos a la satisfacción mutua. Fingir ser felices es una de las cosas más tristes que pueden existir. ¿No está de acuerdo?
(*) Este artículo apareció en sexualidadonline.com
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