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| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
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El
Senado federal regresó esta semana de su receso
de dos semanas con miras hacia votar sobre la amplia
reforma migratoria que dejaron pendiente a principios
de mes. Pero el tema de la inmigración aún
no está en el calendario legislativo, lo cual
provocó que el presidente abriera la semana
con el tema. Una de las primeras cosas que el presidente
Bush hizo esta semana fue viajar a una de las ciudades
más conservadoras y hostiles hacia los inmigrantes
para hablar del tema. En el condado de Orange, en
el estado de California, sede de varias propuestas
anti-inmigrantes, el primer mandatario instó a
los legisladores a que vuelvan a tomar el tema y
aprueben una legislación que incluya un plan
de trabajadores temporales. Indicó además
que el deportar a los millones de indocumentados
actualmente en el país no es viable.
Al regresar a Washington, Bush se reunió con
legisladores de ambos partidos, donde dijo que espera
que el Senado vote sobre el tema a más tardar
el mes que viene.
"
Hay un deseo común de tener un proyecto de
ley que proteja la frontera, que tenga además
medidas para responsabilizar a los que contraten
a personas indocumentadas, pero también un
proyecto de ley que reconozca que necesitamos un
programa de trabajadores temporales", dijo el
presidente. "Una medida que no otorga una amnistía
automática, pero que diga que una persona
que está trabajando legalmente tenga la oportunidad
de hacerse ciudadano”.
“
Es importante, añadió el primer mandatario,
que arreglemos un sistema que no está funcionando
y que tratemos a la gente con dignidad".
En la reunión estuvo el senador republicano
Mel Martínez de la Florida, co-auspiciador
de una medida que ofrece un paso a la residencia
legal para personas indocumentadas, dependiendo de
los años que llevan en el país. Su
propuesta fue detenida luego de varias horas de debate
y bloqueos parlamentarios por parte de legisladores
de ambos partidos.
No obstante, Martínez dice que se siente confiado
que los legisladores volverán pronto a tomar
el tema, e indicó que los comentarios del
presidente son claves para animar a los legisladores
a que hagan algo sobre el tema
"
El ánimo que vimos (en la reunión en
la Casa Blanca) alrededor de una mesa, republicanos
y demócratas, bajo el liderazgo del presidente,
uniéndonos para una resolución a este
problema. Así que hablando de una forma muy
importante de un problema nacional de mucha importancia,
yo creo que vimos el principio de una resolución
a las diferencias que existen", comentó el
senador.
Por otra parte, el comité judicial auspició audiencias
sobre inmigración, esta semana específicamente
discutieron el impacto económico de la inmigración.
No obstante, el comité no tiene planes de
cambiar la legislación que ya aprobaron. El
líder del mayoría en el Senado, Bill
Frist, de Tennessee, dijo que aunque el Senado primero
discutirá medidas presupuestarias y de salud
antes de tocar el tema de la inmigración,
espera que el pleno discuta el asunto antes del receso
para el feriado del llamado Memorial Day, a finales
de mayo. Veremos a ver.
Hablando de inacción legislativa, la congresista
demócrata Grace Napolitano, de California,
se ha distinguido como una de sólo dos congresistas –y
la única persona hispana- que no ha presentado
absolutamente ninguna resolución ni proyecto
de ley en este año legislativo, del cual quedan
solamente 7 meses. Esto, según un análisis
del sitio del Internet Thomas, dirigido por la Biblioteca
del Congreso (Library of Congreso, en inglés),
para rastrear la actividad congresional (www.loc.gov).
A lo mejor el dirigir el grupo congresional hispano
(Congressional Hispanic Caucus) la tiene bastante
ocupada. Para que sepan, Napolitano también
es una de solamente tres legisladores que no estuvo
presente para votar por HR 4437, la nefasta legislación
anti-inmigrante aprobada por la Cámara de
Representantes en diciembre del año pasado,
y foco de las recientes manifestaciones migratorias.
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