Aunque
podamos pecar de optimismo, las conquistas que
lentamente se van abriendo paso en el difícil
camino del actual gobierno nos hacen pensar en
un futuro promisorio para la comunidad, especialmente
para los millones de inmigrantes indocumentados
que aún permanecen en las sombras.
Por eso recordamos con todo orgullo el grito de
batalla del activista César Chávez: “¡Sí se
puede!”, lema que hace poco fue tomado por
la campaña electoral del entonces candidato
demócrata y hoy presidente de los Estados
Unidos, Barack Obama.
César Chávez, cuya figura fue evocada
el martes 31 al cumplirse el 82 aniversario de
su nacimiento, es considerado como “el campeón
de los obreros y de los derechos civiles”.
Su meta principal era que los trabajadores gozaran
de derechos básicos, y por ello asumió la
defensa de sus derechos civiles y del mejoramiento
de su educación.
“
Nosotros honramos la vida y la labor de este gran
estadounidense, quien colocó las necesidades
del pueblo delante de los poderosos intereses”,
dijo esta semana el senador Robert Menéndez,
quien introdujo el mismo martes 31 una resolución
para dar un reconocimiento oficial en el Senado
a César Chávez. “El fue la única
voz de muchísimos trabajadores que carecieron
de una plataforma para ser escuchados”, añadió el
senador John Ensign.
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Recordemos que este gran activista nació en
Yuma, Arizona, el 31 de marzo de 1927. Con el curso
de los años se convirtió en el defensor
de los trabajadores agrícolas en los campos
de California. Desde allí participó en
un cúmulo de acciones de lucha y también
pacíficas en la lucha por la justicia social.
Washington Hispanic considera que el legado de
César Chávez permanece vigente. Y
que hoy, más que nunca, ese lema de “¡Sí se
puede!” debe resonar con toda su fuerza,
hasta conseguir un lugar más justo por la
justicia social y económica en nuestras
comunidades y en nuestros centros de trabajo.
Asegurémonos de continuar apoyando los derechos
civiles de los trabajadores, que se lo han ganado
por su propio esfuerzo a lo largo de todos estos
años. ¡Sí se puede!
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