El XC60 Concept anticipa las
líneas generales del todoterreno ligero
que Volvo tendrá en el mercado a principios
de 2009.
Además, tiene algunos rasgos de
estilo y elementos de equipamiento que estarán
en futuros modelos de la marca. El escudo que preside
la parrilla es más grande, como el que tendrán
los Volvo en el futuro. El portón tiene
tres modos de apertura: se puede abrir completamente
(como un portón normal), sólo la
luneta (hacia arriba), o sólo la parte inferior,
que lo hace hacia afuera y arriba, para guardar
objetos pequeños.
Este portón tiene un cristal
oscuro desde fuera pero que permite ver desde dentro.
El techo
también es de cristal.
Dentro, llama la atención la consola y la
disposición de la información en
el cuadro de instrumentos. La palanca de cambio
toma el diseño de los controles deslizantes
en las mesas de mezclas.
Los asientos tienen los apoya-cabezas
integrados y las “ranuras de coleta” que
tenía
el prototipo YCC. Según Volvo, estas
ranuras mejoran la ventilación y la
visibilidad hacia atrás.
El prototipo cuenta con el dispositivo
de frenado automático para evitar pequeñas
colisiones en ciudad. Funciona hasta 30 km/h en
dos fases:
si detecta un riesgo de colisión,
carga el circuito hidráulico de
los frenos para poder dar la máxima
presión cuando
el conductor pise el pedal. Si el sistema
considera que la colisión es inevitable,
frena el coche sin intervención
del conductor.
Si la diferencia de velocidad
entre los dos vehículos
que pueden colisionar es inferior a 15
km/h, el sistema puede evitar completamente la
colisión.
Entre 15 y 30 km/h no la evita, pero
reduce las consecuencias del choque. Ya hay modelos
en algunos
mercados que tienen sistemas de este
tipo, como el Honda Legend o el Lexus LS 460.
Según Volvo, el segmento
de los todoterreno ligeros de tamaño pequeño
es el que tiene el crecimiento más rápido
actualmente en todos los mercados. Volvo espera
un incremento
del 75 por ciento en este segmento
entre 2007 y 2009, con un volumen total de 443.000
unidades.
LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ ha
tomado con fuerza el tema de las nuevas fuentes
de energía, uniéndose a la decisión
de la actual administración anunciada
el mes pasado y renovada luego del encuentro
entre los presidentes George W. Bush y Luiz Inacio
Lula da Silva (Brasil), el pasado sábado
31. Allí uno de los asuntos de discusión
preponderantes fue el del combustible etanol.
Pero esta “cumbre EEUU-Brasil” tuvo
un importante prolegómeno cinco días
antes. El lunes 26, en efecto, los dirigentes
de los tres grandes fabricantes de automotores
de la nación (General Motors, Ford y Chrysler)
presionaron al presidente Bush para que otorgue
mayores incentivos para el desarrollo de etanol
y otros biocombustibles. Greg Martín,
portavoz de General Motors Corp., confirmó que “desde
el comienzo la atención se centró en
biocombustibles y etanol”, durante el encuentro
en la Casa Blanca.
EN LA REUNIÓN estuvieron
presentes los timoneles de GM (Rick Wagoner),
de Ford (Alan
Mullally) y de Chrysler (Tom LaSorda), a quienes
Bush recordó su propuesta para un ajuste
importante en los estándares de economía
de combustible. Los ejecutivos de GM, Ford
y Chrysler, por su parte, pidieron al presidente
que incremente los fondos destinados al desarrollo
de baterías para vehículos híbridos,
y subrayaron que Japón y Corea del Sur
ya invirtieron varios cientos de millones de
dólares en esa tecnología. Sin
embargo, el mandatario fue más allá,
pues junto a los líderes automotrices
dirigió un breve discurso mediante el
cual presionó al Congreso para que apruebe
su propuesta dirigida a incrementar la investigación
y desarrollo de etanol a partir de desechos
de madera.Actualmente se produce principalmente
a partir del grano de maíz en Estados
Unidos y de la caña de azúcar
en Brasil, el otro importante productor mundial
de etanol.
EL GOBIERNO CONSIDERA que este
cambio de estrategia interesa a nuestra seguridad
nacional y económica “y
nos ayudará a ser mejores guardianes
del medio ambiente”. Pero lo más
trascendente y concreto fue que los “Tres
Grandes” se
comprometieron a fabricar la mitad de sus
vehículos
capaces de funcionar con biocombustible o
carburante con 85 por ciento de su contenido
en etanol (E85)
hacia 2012 como forma de reducir el consumo
de gasolina. Ellos recordaron que actualmente
hay
más de seis millones de vehículos
híbridos en las rutas del país,
capaces de rodar con gasolina o biocombustible
y un millón adicional será vendido
a lo largo de este año. Sin embargo,
sólo
hay unos 1.100 surtidores E85 en todo el
país
y 1.000 con biodiesel, de un total de 170.000
estaciones de servicio. Esta infraestructura
es la que se requiere reforzar, como lo hicieron
saber los fabricantes a Bush. Esperemos que
esta propuesta se haga realidad en el corto
plazo.
Será la única manera de lograr
un impacto favorable para el planeta.
EN ESTA EDICIÓN presentamos
el nuevo prototipo de Mazda, el Hakaze, al que
calificamos de “espectacular” por
su diseño exterior e interior y
por sus características futuristas.
Asimismo, presentamos al Ford Iosis y al
Volvo XC60, dos
modelos concepto que seguramente darán
mucho que hablar a los especialistas de
la industria. Mientras que General Motors
nos trae un adelanto
de lo que serán los automóviles
del futuro.
Hasta la próxima,
Víctor Caycho
Editor de AutoGuía
E-mail: vcaycho@msn.com
www.washingtonhispanic.com
| Fijan
objetivos para próximos cuatro años |
Sindicato
del automóvil debate
nuevas concesiones
a industria |
Por Joe Szczesny
Desde Detroit, Michigan
|
|
Warren
Gaskins (izq.), dirigente de la UAW, escucha
a uno de los expositores junto a otros
oradores durante la convención del
poderoso sindicato automotriz, que se celebra
en Detroit, Michigan.
|
El sindicato del sector automovilístico
de Estados Unidos, United Auto Workers (UAW),
uno de los más poderosos del país,
está discutiendo en su convención
cuatrienal las concesiones que deberá hacer
a la industria automotriz, para que pueda salir
de sus dificultades.
Los 1.500 delegados a la convención
votarán
una resolución en la que se fijarán
los objetivos generales de negociación
para los cuatro próximos años.
Pero a diferencia de lo ocurrido hasta ahora,
la resolución de este año, que
exigirá mejores salarios y ventajas
sociales, puede tener impacto relativamente
escaso sobre
las negociaciones.
En efecto, General Motors (GM),
Ford y DaimlerChrysler están empeñadas
en vastos planes de reestructuración,
y ya adelantaron que desean cambios importantes
en los generosos
planes de salud que los trabajadores obtuvieron
en los años dorados de la industria
automovilística
de la nación.
Los fabricantes se quejan de
que, a pesar de las concesiones ya obtenidas,
sus empleados
seguirán
pagando 10 por ciento o menos de sus costos
de seguro de enfermedad, cuando el promedio
de los
trabajadores paga cerca de 30 por ciento.
Si el sindicato decide no ceder
en nada sobre sus niveles de salario y conquistas
sociales
del actual convenio colectivo, firmado
en 2003, muchos de sus miembros creen
que ya
sería
una victoria.
Asiáticos sin
sindicatos
Su presidente, Ron Gettelfinger, reconoció que
la influencia del sindicato había disminuido
debido al crecimiento de la producción
en fábricas donde los sindicatos están
ausentes, como las de Toyota, Honda u otros fabricantes
asiáticos. Estas plantas cuentan hoy con
el 30 por ciento de la producción en Estados
Unidos.
“
No cabe la menor duda de que nuestro tamaño
o nuestra implantación en una industria
o en un lugar de trabajo en particular, tienen
relación directa con nuestro poder y nuestra
fuerza”, expresó.
"
Hace veinte años, representábamos
el 95 por ciento de la industria automovilística
de Estados Unidos, lo que confería a la
UAW un poder enorme para negociar buenos contratos" afirmó recientemente
Gettelfinger, en una conversación vía
Internet con miembros del sindicato.
Duras consecuencias
Para Sean Mc Alinden, un analista
del Centro de Investigación de la Industria Automovilística,
un aumento de las jubilaciones, que había
sido la marca de las convenciones de la UAW,
es probablemente historia antigua.
El sindicato podría
también sufrir
duros golpes en relación
a los aportes sociales, fondos
no utilizados o al salario
de
nuevos contratados.
La competencia extranjera,
el aumento de trabajadores
no sindicalizados
y los problemas
financieros
de los fabricantes estadounidenses
acabaron por tener consecuencias
nefastas para
la UAW.
| Buenos
efectos en plan de reestructuración |
| Venta
de Aston Martin consigue dinero para Ford |
Por Amandine Ambregni
Desde Nueva York
|
|
Modelo
Vantage de Aston Martin, marca que vendió Ford
por más de 900 millones de dólares
a un consorcio británico.
|
Al ceder la mítica
marca británica Aston Martin, llevada
a la fama por las películas del agente
secreto James Bond, el constructor estadounidense
Ford va a obtener liquidez complementaria para
la reestructuración de sus actividades
en América del Norte.
El pasado lunes 12, Ford finalmente
vendió Aston
Martin por 925 millones de dólares a
un consorcio británico, y mantuvo apenas
una participación marginal “de
unos 77 millones de dólares”.
Bob Schulz, analista de Standard
and Poor's, reconoció que la cesión
de Aston Martin era “una buena noticia” para
Ford, que a fines de 2006 acusaba una pérdida
de 13.000 millones de dólares y una
deuda de 30.000 millones de dólares,
aunque el monto de la transacción
no es tan significativo.
“
Contar con un poco más de liquidez es
una buena cosa, puesto que Ford va a necesitar
caja durante los próximos dos años,
para financiar su reestructuración”,
explicó.
Al anunciar en agosto su intención
de deshacerse de Aston Martin, Ford enfrentaba
cierto
escepticismo sobre su capacidad de reestructurar
su actividad principal en América
del Norte.
Posteriormente, el fabricante
estadounidense anunció una intensificación
de su reestructuración y la designación
de un nuevo presidente ejecutivo, Alan
Mulally, procedente de Boeing.
“
Ford debe gastar 17.000 millones de dólares
hasta 2008 y la mitad, este año”,
recordó Bob Schulz. En esta perspectiva, “cualquier
aporte de dinero fresco es bueno, ya que permite
a Ford reducir su necesidad de créditos”.
“
Queremos concentrarnos en nuestra reestructuración
y en la reconstrucción de nuestro perfil
de liquidez”, indicó Becky Sanch,
portavoz de Ford. “Por el momento, no queremos
dar detalles”, sobre qué destino
se dará a los fondos recaudados con la
venta de Aston Martin.
A fines de 2006, Ford disponía
de 46.000 millones de dólares de liquidez,
incluyendo líneas de crédito que
el grupo contrató en los últimos
meses para financiar su reestructuración.
Dejando de lado las reformas, Ford disponía
en esa fecha de 34.000 millones de dólares
en caja, según Bob Schulz.
Hasta 2008, el grupo deberá cerrar
varias plantas y suprimir un total de 44.000
empleos.
En lo que se refiere a reducción
de empleos, el 90 por ciento
de esa meta ya se llevó a
cabo mediante un programa de
dimisiones programadas y de
jubilaciones anticipadas.