Por: María
Elena Salinas
Estimados
Senadores:
Permítanme comenzar felicitándolos por sus
intenciones de querer debatir la tan esperada reforma migratoria.
Sé que ha sido un camino difícil de recorrer
y que muchos de ustedes, en ambos bandos, han estado trabajando
arduamente durante semanas para lograr un acuerdo bipartidista
antes de que llegue al pleno del Senado. Eso es entendible,
nadie quiere gastar tanto tiempo y energía en un proyecto
condenado al fracaso.
Como periodista, y como hija de inmigrantes, he sido observadora
cercana del asunto migratorio por décadas. He visto
sus altibajos. He observado cómo los inmigrantes son
bienvenidos cuando la economía está fuerte
y también cómo en ocasiones son culpados por
todos los problemas del país. Últimamente lo
segundo es más palpable.
Para ustedes es quizás difícil captar desde
sus oficinas en el Capitolio si los clamores que escuchan
pertenecen a una pequeña minoría muy vocal,
o a una mayoría silenciosa. Por eso quiero aprovechar
esta oportunidad para hacer algunas observaciones que tal
vez puedan ayudarles a la hora de buscar un acuerdo en este
asunto tan polarizante.
Vamos al grano. No importa cuantos aspectos ustedes discutan
acerca de una posible reforma migratoria, existe un solo
punto que hará la diferencia entre el fracaso y el éxito.
Así que el primer consejo que quiero darles es el
de no usar la palabra “Amnistía”. Húyanle
como si se tratara de una enfermedad contagiosa. Existe una
especie de botón de rechazo incrustado en las mentes
de ciertas personas que se dispara cada vez que se menciona
la palabra amnistía.
También, aléjense de aquellos que dicen que
una legalización de inmigrantes indocumentados sería
una recompensa por violar la ley. Espero que mientras tratan
de evitar la palabra “Amnistía” no cierren
sus mentes completamente al concepto de abrir la puerta para
millones de personas que vinieron a este país para
trabajar, han echado raíces, son respetuosos de las
leyes y están dispuestos a hacer cualquier cosa por
ganarse el derecho a permanecer aquí.
Ahora bien, si les preocupa lo que piensan los votantes que
representan acerca de este tema y cómo afectará su
reelección, les conviene saber que en varios sondeos,
en los últimos seis meses, una mayoría de votantes
estadounidenses favorece una reforma migratoria que abra
la puerta a la legalización de trabajadores indocumentados.
Aquí les presento algunos ejemplos: En una encuesta
de USA Today y Gallup realizada entre el 13 y el 15 de abril,
el 78 por ciento de quienes respondieron dijeron que apoyarían
una política del gobierno que permitiera que inmigrantes
en este país puedan solicitar la ciudadanía
cumpliendo ciertos requisitos. Otro sondeo del Washington
Post y ABC realizado más o menos en la misma época,
reveló que el 62 por ciento de los encuestados cree
que se debe ofrecer a inmigrantes indocumentados que viven
en Estados Unidos una oportunidad para permanecer aquí.
Y un sondeo de CNN/Opinion muestra que un 77 por ciento de
los participantes favorece un programa que permitiría
a inmigrantes indocumentados permanecer en el país
y solicitar la ciudadanía si tuvieran un trabajo y
pagaran impuestos atrasados.
Como ustedes saben, aunque más y más estadounidenses
parecen estar abiertos a la idea de dar a los inmigrantes
indocumentados una oportunidad para legalizar su estatus,
los puntos de vista opuestos parecen estar más atrincherados.
Lo detecto en el correo que recibo como reacción a
mis columnas sobre inmigración. Algunas son mas bien
cartas de odio. Aunque no lo crean hay quienes no sólo
quisieran que se deportara a todos los inmigrantes, si no
que sugieren que mas bien sean torturados y asesinados.
Ustedes fueron elegidos gracias a su capacidad de liderazgo.
La gente espera que implementen leyes que hagan a nuestro
país más próspero y que mejoren la calidad
de vida de sus ciudadanos. Estudio tras estudio demuestra
que los inmigrantes contribuyen más a nuestra economía
que lo que cuesta su permanencia aquí. Es cierto que
es necesario hacer respetar nuestras leyes y hacer lo que
sea necesario para mantener al país seguro. Pero no
caigan en el argumento de que los inmigrantes son terroristas
potenciales.
Existe mucha negatividad en torno al tema de la inmigración
y ahora ustedes tienen una oportunidad de oro para darle
un tono de dignidad, cortesía y humanidad al debate.
Como ciudadana americana nacida y criada en Estados Unidos
confío en que harán lo correcto.
(*) Conéctese a www.mariaesalinas.com.
(c) 2007 by Maria Elena Salinas
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