Agencias
Washington Hispanic
Romario de Souza se convirtió a los 41
años en el segundo brasileño en
alcanzar la marca histórica de 1.000 goles
en partidos profesionales, la semana pasada,
y dio a entender que no se retirará de
inmediato del fútbol.
 |
Romario domina el balón en el partido
que marcó su gol número 1.000.
Foto: Reuters / Bruno Domingos |
“
Es complicado parar. Pero hay que pensar que
de aquí en adelante debo acostumbrarme
a eso, pues va a ocurrir naturalmente",
dijo Romario, un poco más sereno después
de haber llorado de emoción en medio del
homenaje que su equipo y el público le
dispensaron tras marcar de penalti al comienzo
del segundo tiempo.
"
Por increíble que parezca fue más
fácil marcar los 13 primeros que este último",
agregó sobre el estrés que rodeaba
esta marca que comenzó a perseguir más
decididamente a principios de año.
El gol llegó poco después de que
su equipo regresara al terreno tras el descanso.
El primer tiempo terminó con un triunfo
parcial del Vasco por 2-0, con dos goles marcados
por el delantero André Dias (ms. 3 y 37).
El ex jugador del Barcelona, Valencia y PSV Eindhoven
tuvo su oportunidad cuando en el minuto 47 su
compañero Abedi avanzó por la banda
derecha y cruzó para el centro del área.
El balón pegó en la mano de Durval
y el árbitro decretó la pena máxima.
Paradójicamente fue Durval quien en el
minuto 26 había impedido, con un rechazo
de cabeza ya encima de la línea de gol,
que Romario anotara con un disparo tras recibir
un pase de Guilherme, en una de las tres oportunidades
claras de anotar en movimiento. "Con la
carrera llegando cerca del final es todo difícil.
Pero llegada la marca me quedo más feliz",
decía Romario poco después de anotar.
El partido fue suspendido durante 17 minutos
para rendir honores al “Bajito”,
que se convierte en el segundo jugador profesional
en alcanzar la marca de 1.000 goles después
de que lo lograra Edson Arantes do Nascimento “Pelé”.
En medio de un enjambre de periodistas y amigos,
Romario abrazó a sus hijos pequeños
y a toda su familia, que lo ha acompañado
en el estadio San Januario de Río de Janeiro. "Engordé y
adelgacé a lo largo de mi carrera. Algunos
decían que siguiera, otros que tenía
que parar. Pero era consciente de mi objetivo.
Cuando vi que podía llegar a esa marca
cambié de idea. Gracias a todos",
agregaba.
La madre del artillero, Dona Lita, le llevó una
nueva camisa con el número 1.000 y que
sustituyó a la que Romario llevaba con
el número 999 y con la que había
salido al terreno de juego. El balón histórico
queda en manos de Romarito, uno de sus hijos
pequeños y poco después el jugador
posó para las cámaras intentando
contener las lágrimas en medio de un homenaje
organizado por la directiva del Vasco de Gama.
Antes de que se reanudara el encuentro, Romario
dio la vuelta olímpica al San Januario
acompañado por aficionados, familiares
y amigos.
| Vence
2-1 al Liverpool y consigue su séptima
Copa de Campeones |
| El Milán
se consagra en Europa |
Redacción / Washington
Hispanic
El poderoso Milán italiano derrotó esta
semana por 2-1 al inglés Liverpool y conquistó la
Copa de Campeones de Europa, además de
vengar su honor ante el duro equipo inglés
que hace dos años le ganó la misma
final, tras ir perdiendo por tres goles.
 |
Alegría. Los jugadores del Milán
festejan su victoria ante el Liverpool en
la final de la Copa de Campeones, disputada
en Atenas, Grecia.
Foto: Reuters / Víctor Fraile |
El gran Filippo Inzaghi abrió el marcador
a los 45 minutos al desviar un tiro libre de
Andrea Pirlo, y prácticamente selló la
suerte del partido a los 82 al recibir un pase
espectacular del brasileño Kaká.
Para Liverpool descontó Dirk Kuyt a los
89 con un golpe de cabeza. Con esta victoria, además, el AC Milán
se vengó de la derrota que había
sufrido ante el mismo Liverpool, en los tiros
penales, en la final de la Liga de Campeones
de 2005, en Estambul, Turquía.
En esa oportunidad, el AC Milán se encontraba
en ventaja de 3-0 en el marcador pero permitió la
reacción de Liverpool, que empató el
cotejo y se coronó campeón en los
tiros penales. Este miércoles, el AC Milán
se aseguró de liquidar el pleito en los
90 minutos.
El ya legendario capitán del AC Milán,
Paolo Maldini, de 38 años, conquistó este
miércoles su quinta Liga de Campeones,
y con ello igualó la marca del mítico
Alfredo Di Stefano, quien había conquistado
cinco trofeos con el Real Madrid. El récord
sigue en poder del español Paco Gento,
con seis títulos.
En el arranque del partido, el Liverpool dejó claro
cuál sería su principal arma: la
velocidad.
El conjunto inglés decidió apostar
a la velocidad y movilidad de Jermaine Pennant
ante la experiencia y veteranía de Paolo
Maldini y Alessandro Nesta, y así habilitó seguidamente
al escurridizo puntero, que consiguió desbordar
por ese costado casi cada vez que se lo propuso.
En contrapartida, el AC Milán apostó a
la calma, a explotar su mejor trato del balón
y privilegiar la posesión de la pelota.
Más allá del mediocampo, el cerebro
del equipo lombardo era el astro brasileño
Kaká, quien gozó de libertad total
para moverse por todo el frente de ataque, partiendo
siempre en velocidad desde el centro hacia los
costados, en diagonal.
En ese cuadro, Liverpool creó las primeras
opciones de gol. Ya a los 10 minutos, Pennant
ingresó en velocidad y consiguió un
violento disparo cruzado, que el arquero brasileño
Dida contuvo con esfuerzo. Poco más tarde
fue Gerrard, quien intentó de larga distancia.
El AC Milán pareció encontrarse
cómodo en el partido una vez que Kaká pasó a
incursionar por el costado izquierdo, ya que
en el andarivel derecho se encontraba sin un
compañero de ruta y además el marcador
argentino Javier Mascherano, de Liverpool, lo
tenía bien controlado.
El momento crucial del primer tiempo llegó al
minuto 45, cuando el español Xabi Alonso
derribó a Kaká en pocos metros
de la línea del área grande. Andrea
Pirlo cobró el tiro libre, pero la pelota
caprichosamente golpeó el hombro de Inzaghi
y se coló en el arco de Liverpool.
De esa forma, el AC Milán se fue a los
vestuarios al fin del primer tiempo con una ventaja
de 1-0 en el marcador después de 45 minutos
equilibrados, ya que si bien Liverpool había
creado más oportunidades con base en su
velocidad, el equipo milanés fue mucho
más objetivo y ordenado en su acción.
La tendencia que los dos equipo había
mostrado en el primer tiempo se mantuvo y fortaleció en
el segundo período, pero los milaneses
pasaron a contar con un factor adicional a su
favor: el evidente nerviosismo de los hombres
de Liverpool.
A los 58 fue Mascherano, quien recibió una
tarjeta amarilla por infracción a Pirlo,
y dos minutos más tarde fue la vez de
Jamie Carragher, luego de derribar a Kaká.
Sin embargo, a los 82 minutos el Liverpool cometió un
error fatal, al dejar a su zaga en línea
cuando Kaká ingresaba en velocidad con
el balón dominado.
El internacional brasileño habilitó a
Inzaghi con un milimétrico pase en profundidad,
y el artillero italiano no tuvo dificultades
de eludir al arquero Pepe Reina para poner el
2-0 en el marcador.
Liverpool reaccionó con un fulminante
contragolpe del grandote atacante Peter Crouch
(quien había ingresado en lugar del zaguero
Mascherano), un disparo que el arquero Dida desvió a
duras penas por sobre el travesaño.
El equipo inglés mantuvo la presión
y a los 88 el holandés Kuyt se encontró con
un rebote de la zaga italiana y metió la
cabeza para poner el 2-1.
Liverpool revivió la ilusión de
un milagro en la capital griega, pero el AC Milán
aprendió la lección de Estambul
hace dos años y mantuvo la calma para
levantar el trofeo.
| Con
10 goles |
| Kaká,
goleador |
Redacción / Washington
Hispanic
El exquisito volante brasileño del Milán,
Ricardo Kaká, terminó como máximo
goleador de la Liga de Campeones, con 10 tantos
en 13 encuentros y una amplia ventaja del resto
de los artilleros de la competición.
 |
Kaká. El goleador de la Copa de Campeones,
agradece a Dios su éxito y el de su
equipo.
Foto: REUTERS / Kai Pfaffenbach |
Kaká, campeón con su equipo tras
batir a Liverpool, no marcó en la final
aunque su aporte fue decisiva. Sufrió la
falta que originó el primer tanto de su
compañero Filippo Inzaghi y lo asistió en
el segundo. Kaká marcó varios goles de larga
distancia, en que pateó el balón
como los que saben, y la colgó del ángulo
del arco contrario haciendo estériles los
esfuerzos de los arqueros adversarios.
Con esta nueva perla en su collar, el hábil
jugador brasileño confirma que es uno de
los cinco mejores futbolistas del mundo.
Clasificación
•
Con 10 goles: Kaká (BRA, AC Milán)
•
Con 6 goles: Ruud Van Nistelrooy (HOL, Real Madrid),
Peter Crouch (ING, Liverpool), Fernando Morientes
(ESP, Valencia), Didier Drogba (CIV, Chelsea).
•
Con 5 goles: Raúl González (ESP,
Real Madrid), Nicolae Dica (RUM, Steaua Bucarest)..
|