Página
1 de 3  |
| Este jueves 31 de mayo, la consigna es ambientes libres de humo |
| Celebre el Día Mundial Sin Tabaco |
Por Felipe Lagos
Washington Hispanic
Este jueves 31 de mayo se celebra el Día Mundial Sin Tabaco, fecha establecida por la Organización Mundial de la Salud y que sirve para recordar los nocivos efectos del vicio en la salud de las personas.
El lema de este año es “Ambientes Libres de Humo”, en concordancia con las últimas investigaciones que señalan que el humo de segunda mano es tan dañino como el tóxico que aspira el fumador.
Sin embargo, a pesar de los últimos estudios en los que se comprueban una y otra vez los efectos devastadores del consumo de cigarrillos, aún los activistas antitabaco no pueden cantar victoria.
Patricia Sosa, vicepresidente de Relaciones con el Constituyente del Campaign for Tobacco Free Kids, señala que la industria tabacalera no ha cesado en sus intentos por ganar nuevos consumidores. “El último reporte de la Comisión Federal de Comercio revela que la industria tabacalera está invirtiendo más de 13 mil millones de dólares anuales en la publicidad de este producto. Esta cantidad no se compara con la cantidad de recursos que se invierten en prevención”, dice Sosa.
Sin embargo, los activistas se han anotado victorias, como las leyes de ambientes libres de humo que recientemente se adoptaron en DC y en Maryland. Hasta Virginia está evaluando dictar una ley similar. “Obviamente ha habido mucho progreso en la batalla contra la industria tabacalera, hemos tenido éxito en aumentar los impuestos al cigarrillo y hay más de 20 estados con prohibición de fumar en lugares públicos. Sólo nos queda Virginia en la región. Además, las tasas de fumadores las hemos ido bajando de un 35 a un 22 % en los jóvenes”, dice Sosa.
La ejecutiva agrega que, desafortunadamente, se están viendo indicios que alertan que este progreso se está deteniendo. “La razón de esto se encuentra en que los estados no han estado invirtiendo lo suficiente en programas de prevención. Esta es nuestra frontera en cuestión de tratar de reducir las tasas de fumadores. Debemos poner más presión e incitar a legislaturas estatales y a los gobernadores a financiar más programas de prevención dirigidas a los fumadores”.
¿Y a nivel federal?
Más allá del nivel estatal, las organizaciones antitabaco están trabajando también a nivel federal. “Queremos que el Congreso le otrogue a la FDA la autoridad para reglamentar la industria. Actualmente, las tabacaleras no tienen que informarle al consumidor lo que hay en el cigarrillo, aunque sabemos que hay más de 69 carcinógenos y más de cien mil químicos en cada cilindro. Nadie sabe lo que hay ahí dentro porque las tabacaleras se han eximido de todas les leyes que protegen al consumidor. Los paradójico es que en Estados Unidos se reglamentan las drogas, la comida y hasta la comida del perro, pero no el cigarrillo”, dice Sosa.
En el caso que el Congreso le dé la autoridad a la FDA para reglamentar el cigarrillo, esto significaría limitar el mercadeo del producto, y hacerlo más parecido a cómo se regulan las drogas ilegales, aunque el cigarrillo no se vería restringido a las mismas normativas. “Van a poder exigirle a la industria tabacalera que entregue toda la información respecto de los ingredientes que contiene el producto, y que lo haga menos dañino, ya que debe tener menor impacto en la salud pública. Se le va a exigir que pongan notificaciones en el paquete del cigarrillo que tenga significado e impacto, y que diga que es un producto que mata en forma grande y clara, no como lo que tienen ahora”, concluye Sosa.
¿Y en América Latina?
La situación más relevante en América Latina respecto del consumo del tabaco se encuentra en aquellos países que no han ratificado el Convenio Marco para la Reducción del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y que contiene medidas efectivas para bajar el consumo del cigarrillo y toca desde precios, impuestos, nivel de humo, empaquetado, prohibición de publidad y de venta a menores, entre otras cosas.
Según la doctora Adriana Blanco, oficial técnico del equipo control del tabaco y especialista en fármacodependencias de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los países del Cono Sur que no han ratificado el acuerdo son Argentina y Colombia. En Centroamérica la situación es más delicada, ya que Cuba, República Dominicana, Nicaragua, Costa Rica, El Salvador y Haití tampoco han ratificado el convenio.
“Esto no significa necesariamente que las legislaturas de estos países no están interesadas en combatir la industria tabacalera. Lo que pasa es que a veces se compite por la prioridad en la agenda legislativa. Además, el tema del tabaco necesita ser encarado desde el punto de vista de la salud, de las finanzas, de los impuestos. Va más allá del tema sanitario”, dice Blanco.
Con todo, la OPS va a realizar un evento este jueves 31 de mayo, desde las 9 de la mañana, en el cual Jonathan Samet, director del Instituto Mundial del Tabaco de la Universidad Johns Hopkins; y la doctora Estela Aguinaga, del Tobacco Policy Internatiuonal, expondrán sobre las consecuencias en los fumadores pasivos del humo de tabaco y las tácticas de la industria para contrarrestar las iniciativas contra el tabaco.
La cita es en la sede la OPS ubicada en 525 23rd St, NW, Washington DC 209037. Si necesita más información puede llamar al (202) 974 3000.
| Esperanza para millones de pelones |
| ¿Se viene una cura para la calvicie? |
Por Marlowe Hood
AFP
La pérdida del cabello, que traumatiza a millones de personas en el mundo, podría dejar de ser irreversible e incluso podría curarse gracias a un estudio que señala por primera vez una solución basada en la genética.
Gracias a experimentos con ratones, científicos de la Universidad de Pennsylvania descubrieron que la piel de animales heridos puede regenerar rápidamente los folículos de los cuales crece el pelo.
También identificaron un gen fundamental para el desarrollo normal del pelo, y pudieron estimular o detener el crecimiento del pelo fomentando o inhibiendo la actividad de las proteínas a un nivel molecular, permitiendo terapias suaves.
Los resultados asombraron a numerosos científicos, que durante mucho tiempo consideraron que los folículos pilosos de los mamíferos no se renovaban.
La cabeza del ser humano posee unos cien mil de estos diminutos órganos generadores de cabello y, hasta ahora se creía que una vez que dejaban de funcionar, el cuero cabelludo estaba condenado a una gradual exposición.
Este estudio, publicado por la revista Nature, también asombra porque reproduce resultados observados hace 50 años en conejos, ratones y seres humanos que fueron desechados masivamente en la época e ignorados desde entonces.
El dermatólogo George Cotsarelis, el principal autor de esta investigación, también fundó una compañía que posee una tecnología registrada para desarrollar tratamientos destinados a la restauración del cabello.
El problema de la calvicie
La calvicie es una grave preocupación para millones de personas en el planeta. En Estados Unidos, los adultos que sufren de este problema llegan a gastar mil millones de dólares anuales en remedios que en general son ineficaces.
En los experimentos realizados con ratones, los científicos descubrieron que sacar un trozo de epidermis de uno a 2,5 centímetros de diámetro “despertaba grupos celulares” con la capacidad de generar nuevos folículos pilosos. Una vez que la curación estaba terminada, la piel recuperaba su forma normal.
“Los nuevos folículos crecieron, pasaron a través del ciclo del pelo, y más tarde fue imposible distinguirlos de los pelos vecinos”, explicó Cheng-Ming Chuong, patólogo de la Universidad de California del Sur, en un comentario que también fue publicado en Nature.
“Estos descubrimientos podrían modificar la actual comprensión de la reparación y regeneración en los mamíferos adultos”, afirmó, advirtiendo que la piel de los ratones y la de los seres humanos se cura de forma diferente.
Para descubrir lo que sucedía a un nivel molecular durante el proceso, Cotsarelis y su equipo utilizaron ratones en los cuales las células que generan pelos fueron identificadas genéticamente antes de que se infligiesen las heridas, para poder rastrearlas más tarde. Chuong señaló que este estudio podría tener aplicaciones más amplias. “La medicina regenerativa permitirá identificar poderes naturales de curación y marcará un cambio de la reparación a la regeneración”, afirmó.
| A Fondo |
| Todo lo que siempre quiso saber sobre los "gases" |
|
| En la vista vemos un caso de meteorismo, que es cuando el gas se queda atrapado en el instestino. |
Por Felipe Lagos
Washington Hispanic
Las ventosidades gastrointestinales son un tema delicado y por lo general, avergonzantes para la mayoría de las personas.
Pero, ¿sabía usted que en China eructar es visto como señal de buena educación?, así es, si en China a alguien le gustó la comida, eructará para hacer saber al dueño de casa que fue bien recibido por su estómago.
Sin embargo, eructar en Estados Unidos es motivo de constantes excuse me.
Las “emisiones subterráneas”, en tanto, llamados flatos o más coloquialmente pedos, avergüenzan y en general sus autores niegan su origen.
Sin embargo, eructos y flatos son manifestaciones normales del organismo.
Ahora, hay momentos en que estas erupciones pueden ser indicativo de un problema más profundo. Por ello, vale revisar las causas y manifestaciones del meteorismo, los flatos y los eructos.
Meteorismo, cuando el gas se detiene en el intestino
“Estoy hinchado”, es lo que generalmente se dice cuando comemos alimentos difíciles de digerir por el organismo.
Hinchazón, o más bien dicho el meteorismo, es el término común que reciben los gases que se depositan en el intestino.
Estos eventos vienen acompañado de dolor abdominal, en ocasiones intenso y agudo. Comúnmente se soluciona a través de un flato o movimiento del intestino.
La Causa
En gran parte el meteorismo es causado por comidas grasosas. El por qué radica en el hecho que la grasa retrasa el vaciamiento del estómago.
Ahora, la hinchazón también puede estar relacionada con el estrés o la ansiedad, una infección gastrointestinal o abseso, el síndrome del intestino irritable (condición que se caracteriza por dolor abdominal y cambios en la función del intestino), y otros problemas como intolerancia a la lactosa o enfermedad celíaca, donde los intestinos no son capaces de digerir o absorber ciertos alimentos.
Recomendaciones
Para reducir la hinchazón, se recomienda disminuir el contenido de los alimentos que producen este problema, como las comidas grasosas, el brócoli, los granos cocinados, coliflor, repollo, bebidas carbonatadas, goma de mascar, dulces, lechuga y ciertas frutas.
Eructos
El eructo es la forma en la cual el cuerpo desaloja el exceso de aire que ha sido atrapado en el estómago.
Por lo general, este aire ingresa al estómago cuando las personas comen o beben muy rápido, hablan mientras comen o beben muchas bebidas carbonatadas.
Ahora, el reflujo estomacal puede tener el mismo efecto. Si los ácidos estomacales suben hasta el esófago, la persona tragará constantemente para hacer bajar el líquido, lo que puede significar permitir el ingreso de más aire, causando los eructos.
Algunas personas tragan aire producto de un hábito nervioso, incluso cuando no están comiendo ni bebiendo. En otros casos, la causa puede estar en la inflamación de las paredes del estómago, también llamada gastritis.
Cómo reducir los eructos
—Coma más lento: Tome su tiempo al comer y beber. Esto evitará que trague mucho aire. También evite tomar líquidos con un sorbete.
—Evite las bebidas carbonatadas: Ellas generan dióxido de carbono, que provoca eructar.
—No masque chicle: Al hacerlo, la persona traga más aire de lo normalzzz.
—No fume: Cuando se inhala humo, también se traga aire, y de todas formas fumar es cancerígeno.
—Chequee su dentadura: Las placas dentales que no se ajusten bien pueden causar que las personas traguen aire cuando comen o beben.
—Trate su acidez: En ocasiones, una acidez moderada puede ser tratada con medicinas que se consiguen sobre el mostrador de las farmacias o supermercados. Sin embargo, otro tipo de reflujo gastroesofágico puede necesitar una prescripción más fuerte.
Flatulencias, o gas en el colon
El gas intestinal es provocado por la fermentación de comidas que no han sido digeridas en el intestino grueso.
Este gas también puede formarse en el momento que el intestino tiene dificultades para absorber ciertos nutrientes en las comidas, como algunos azúcares presentes en las habichuelas, en productos lácteos y en la fruta.
Otras fuentes de gas intestinal pueden incluir residuos de comida en el intestino grueso, aire tragado que migró hacia el colon o constipación, esta último debido a que, mientras más tiempo el desecho esté en el cuerpo, más tiempo tiene para fermentar.
Otras veces, este tipo de problemas es generado por el síndrome del colon irritable o intolerancia a la lactosa.
Ahora, una de las características que mejor identifican a los flatos es su nauseabundo olor.
Esto es porque los gases contienen dosis de sulfuro de hidrógeno y azufre.
Este último elemento es especialmente nocivo en cuanto al olor de los flatos.
Cómo prevenirlos
—Evite las comidas que le afecten más, como frijoles, arvejas, repollo, cebolla, brócoli, coliflor, bananas, pan de harina entera, ensaladas y bebidas carbonatadas. Si la leche u otros lácteos son un problema, trate con productos sin lactosa.
—Coma menos grasa. Los alimentos grasosos desaceleran la digestión, lo que permite que los alimentos fermenten por más tiempo.
—Temporalmente disminuya los productos altos en fibra. Si bien esta ayuda a la digestión, muchos productos altos en fibra son también grandes productores de gases. Luego de un tiempo sin fibra, lentamente vuelva a incorporarla a su dieta.
—Coma lento. Trate de que sus comidas sean un momento de relajación.
—Muévase. Puede ayudar el caminar por un momento después de comer.
Cuando
consultar
al médico
Periodos de excesiva hinchazón, gases o eructos se resuelven eventualmente solos. Sin embargo, si los síntomas no mejoran con los cambios en la dieta, puede ser necesario que vea al médico si además presenta diarrea, constipación, vómitos o náusea, pérdida de peso, dolor abdominal o rectal; o acidez persistente.
|