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| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
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Hay que admirar a la gente que
sigue tras una causa por más perdida que sea,
y por eso un aplauso a los que esta semana continuaron
sus esfuerzos por una reforma migratoria integral
a pesar de que las posibilidades de que se vaya a
aprobar este año son menos que mínimas.
Se llevaron a cabo manifestaciones por todo el país,
incluyendo en esta zona metropolitana, e incluso
algunos alcanzaron llegar al Capitolio con reclamos
a los legisladores que hagan algo. Siempre es bueno
ser optimista y esperar lo mejor, pero cuando se
trata de este tema, tendría uno que haber
estado viviendo en una cueva para creer que los legisladores
harán algo antes de irse de campaña.
Ya lo han dicho mil y una vez: lo intentaron –al
menos en el Senado– y no se logró y
lo intentarán de nuevo, pero quién
sabe cuando. Los grupos que abogan por los inmigrantes
dicen que no quieren que el tema caiga al vacío
y por eso siguen sus esfuerzos. Como es de esperar,
los legisladores se culpan uno al otro por el fracaso
de la legislación; los demócratas dicen
es culpa de los republicanos, y viceversa. Y los
grupos siguen en espera. Y como van las cosas seguirán
esperando. Obviamente la verdadera prueba ocurrirá en
noviembre. Si los latinos que pueden votar acuden
a las urnas, entonces los legisladores se verán
obligados a hacerles caso. Por el momento no ven
que le tienen que hacer caso al asunto.
Mientras tanto, se da a conocer un dato interesante
de la comunidad hispana. La población latina
en el país ha crecido casi dos millones desde
el año pasado, a casi 46 millones de personas.
Y los estados con el mayor crecimiento se encuentran
en el sureste del país, que incluye la zona
metropolitana de Washington, DC. Otros lugares son
los estados de Carolina del Sur y Carolina del Norte,
Georgia, Arkansas, Alabama, Misisipí y Luisiana,
entre otros. Y no hay que ser un superdotado para
ver que en algunos de estos lugares es donde se ve
mucha de la actividad contra inmigrantes. Pero los
latinos siguen llegando y seguirán llegando,
y algún día tendrán suficiente
poder para que el tipo de ambiente de intolerancia
que vemos en algunos lugares sea algo del pasado.
El Congreso, por su parte, esta semana sí hizo
algo de agrado para muchos en la comunidad y es el
aprobar una legislación para crear una comisión
que estudiaría la posibilidad de un museo
nacional sobre la comunidad hispana. Este es el primer
paso y siempre existe la posibilidad que no se construya
un museo en específico sobre los latinos,
pero es un verdadero logro que se consiga que ambas
cámaras se pongan de acuerdo y voten por la
comisión. La legislación es parte de
una medida más amplia y se espera que el presidente
Bush lo firme sin mayores problemas. Claro que el
problema será cómo se reparten las
exhibiciones entre los grupos; dónde se colocarán
los cubanos, dónde se pondrán las cosas
de los mexicanos, qué se debe incluir sobre
Puerto Rico, etcétera, etcétera. ¡Pero
ese es otro cuento para otro día!.
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