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Al
seleccionar desechos generan energía,
salud y riqueza |
Manos
latinas trabajan en centro de reciclaje
en el condado de Montgomery |
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Treinta
y ocho operarias de origen hispano integran
el equipo encargado de seleccionar la basura
y separar los artículos reciclables.
Ellas realizan un trabajo sistemático
de 7:30 a.m. a 5:00 p.m.
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Mitzi Macias
Washington Hispanic
Convertir toneladas de basura en energía,
nuevos productos y dinero no responde a un acto
de magia, ni a la intervención de una hada
madrina sino a un proceso mucho más complicado
conocido como reciclaje, en el cual interviene
un equipo humano que trabaja de la mano con la
tecnología en nombre de la preservación
del medio ambiente.
El reciclaje es una de las alternativas utilizadas
en los últimos tiempos para reducir el volumen
de los residuos sólidos y a través
de un trabajo mecánico en serie recuperar
materiales reciclables que fueron desechados, pero
que se pueden utilizar para elaborar otros productos
o el mismo.
Para la mayoría de los habitantes en Estados
Unidos, reciclar se limita, en el mejor de los
casos, a separar ciertos productos de desecho y
colocarlos en las “cajitas” azules
sin imaginar que son los protagonistas de la primera
fase de un proceso que ayuda no sólo a generar
energía sino a preservar los recursos naturales
para las próximas generaciones.
El condado de Montgomery en Maryland cuenta con
una planta de reciclaje que, en el 2004, fue considerada
como la mejor del mundo y, en el 2005, como la
mejor en todo el país. Ingresar a ella se
convierte en toda una aventura que abre las puertas
al fabuloso mundo del “oro” que se
esconde detrás de la basura.
“
El condado de Montgomery gana 3,7 millones de dólares
anuales a través de la recolección
de productos reciclables. La basura es oro puro
que lamentablemente en los países de Latinoamérica
queda enterrado por la falta de iniciativas y recursos
para fomentar el reciclaje”, señaló a
Washington Hispanic Richard Dimont, administrador
del programa de Reducción de Desperdicios
y Desechos Peligrosos del condado de Montgomery
en el estado de Maryland.
“
Los vertederos de basura se cerraron en Montgomery
hace por lo menos 30 años, pero lamentablemente
aún continúan produciendo el nocivo
gas metano. Ahora gracias a estas alternativas
se protege la salud de los residentes”, agregó Dimont.
El centro de reciclaje de Montgomery inició sus
operaciones en 1991 y actualmente recibe 110 toneladas
diarias de basura que se convierten en recursos.
En total, el centro recibe un promedio de 1.000
a 1.500 camiones de basura por día de la
cual se separa los productos reciclables como son
plástico, vidrio, papel, cartón y
aluminio. Los demás desperdicios se acumulan
en contenedores que luego son trasladados hacia
las plantas generadoras de energía eléctrica.
Los residentes
también participan
Los residentes del condado de Montgomery también
tienen la oportunidad de participar del proceso
porque el centro de reciclaje cuenta con un espacio
completamente señalizado que le permite
al ciudadano común llevar los materiales
de desecho que son reciclables y depositarlos en áreas
específicas. Los residentes de Montgomery
que lleven hasta 500 libras de material de desecho
no tienen que pagar, los negocios que sobrepasan
esa cantidad sí pagan una tarifa por el
servicio.
La distribución de la planta responde a
un orden absoluto donde se pueden encontrar áreas
destinadas para dejar el aceite, computadoras,
electrodomésticos, textiles y hasta un almacén
donde se pueden entregar los productos considerados
peligrosos como los venenos, pinturas y cualquier
clase de productos químicos.
Actualmente, Montgomery recicla casi el 30 por
ciento de los artículos de desecho que produce
y su meta es lograr reciclar el 50 por ciento de
sus desperdicios.
Mano de obra Latina
En la planta procesadora donde se separan los productos,
intervienen por lo menos 38 operarias en un 98
por ciento de origen hispano. El ruido que se genera
en este espacio no permite entablar conversación
alguna por lo que las empleadas están protegidas
con tapones para los oídos, pero además
el lugar cuenta con una máquina ionizadora
que aniquila las bacterias que se encuentren en
un área de 50.000 pies cuadrados. Las operarias
trabajan minuciosamente como hormigas a un ritmo
sistemático desde las 7:30 a.m. a 5:00 p.m.
separando las latas de los plásticos y los
papeles sin correr mayores riesgos al manipular
desperdicios.
La planta también cuenta con un 50 por ciento
de empleados latinos que se encargan de dirigir
el tránsito de los camiones y los residentes
que llegan a la planta para depositar sus desechos.
Este es el caso de Jorge Ramos de El Salvador.
Con tan sólo 20 años, trabaja en
la planta de reciclaje desde hace tres años
y su experiencia le ha permitido no sólo
entender el proceso sino valorar la importancia
de crear una cultura de reciclaje en la población
hispana.
“
Es muy importante que todos los latinos entiendan
la importancia de reciclar la basura. Mi rutina
consiste en mantener el orden en esta área,
anteriormente trabajaba en jardinería y
nunca pensé trabajar aquí, donde
no sólo tengo un buen salario sino también
recibo todos mis beneficios”, expresó Jorge
Ramos. |
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