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| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
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Mientras los dos candidatos demócratas
se pelean la eventual nominación presidencial
de su partido, el presunto nominado republicano está concretando
sus esfuerzos para conseguir votos latinos. Esta
semana la campaña del senador John McCain,
de Arizona, inauguró su página en español
en el Internet justo el mismo día del feriado
del Cinco de Mayo.
“
La creencias del votante latino son justamente las
mismas del partido republicano”, dijo McCain. “Conozco
su patriotismo, su amor a la familia, el respeto,
el trabajar fuerte y el esmerarse por el bienestar
de sus familias. Estoy confiado que tendremos mucho
apoyo”, añadió.
McCain tiene un trabajo cuesta arriba para conseguir
al votante latino. Aunque el presidente Bush consiguió el
40 por ciento del voto hispano, mucho ha pasado desde
las más recientes elecciones presidenciales,
y ciertamente desde el 2000. Más hispanos
se identifican como demócratas que en anteriores
años, según un análisis del
Centro Hispano Pew. Por ejemplo, el 57 por ciento
de votantes hispanos dice ser demócrata, con
sólo 23 por ciento indicando que son republicanos.
Muchos dicen estar decepcionados de que legisladores
republicanos tumbaran una reforma migratoria en el
Congreso, pero muchos más aseveran estar preocupados
por la economía, el precio de la gasolina
y la crisis hipotecaria –entre otros temas– y
culpan al presidente republicano más que a
los legisladores demócratas.
Pero más que otros republicanos, el senador
McCain goza de una ventaja en la comunidad latina.
Es senador de un estado fronterizo y no ha adoptado
posturas severamente antiinmigrantes. Como muchos
saben, McCain incluso fue co-autor de una de las
medidas de reforma migratoria. Claro que los demócratas
dirán que McCain abandonó el tema cuando
supuestamente se vio obligado a caerle bien a la
rama conservadora de su partido, pero hay que reconocer
que hizo mucho más que varios demócratas,
incluso el liderazgo demócrata en la cámara
baja que decidió hacer absolutamente nada.
Al inicio de esta contienda presidencial, se decía
que fácilmente iba a ganar un demócrata
porque al presidente le ha salido el tiro por la
culata en tantas cosas: la guerra en Irak, la economía,
etcétera. Pero sólo hay que ver las
encuestas que ponen a McCain casi empatado con el
rival de turno para concluir que no es nada sorprendente
que esté cabildeando para conseguir el voto
latino, especialmente cuando en algunos estados claves
ese voto pudiera ser el decisivo.
Y el cabildeo continúa en la Casa Blanca para
que el Congreso federal apruebe un tratado de libre
comercio con Colombia y Panamá, entre otros
países, por más que congresistas insisten
que no se vistan que no hay baile. Esta semana el
presidente Bush se reunió con su homólogo
panameño Martín Torrijos, para intercambiar
teléfonos. Hablaron de todo un poco y mucho
de nada. Torrijos dijo que deseaba ver al Congreso
estadounidense aprobar la legislación de libre
comercio que ambos países firmaron en el 2006.
Ya que vamos a soñar, también paz en
el mundo y gasolina a menos de un dólar el
galón.
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