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| Se
recomienda vacunación a quienes no
hayan sido inmunizados contra la infección |
| Aumentan
casos de sarampión en el país |
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| Típica
imagen de una niña con sarampión.
Las complicaciones pueden ser peligrosas..
AP |
Redacción/Agencias
Washington Hispanic
Las autoridades sanitarias
del país anunciaron que hubo cerca de
64 casos confirmados de sarampión entre
enero y el 25 de abril; la mayor cantidad en
ese período desde el 2001.
Los casos afectan nueve estados y los brotes
de sarampión continúan en Arizona,
Michigan, Nueva York y Wisconsin. Según
los Centros de Prevención de Enfermedades,
CDC (por sus siglas en inglés), se ha
informado sobre ocho casos más en el estado
de Washington desde el 25 de abril.
“
A mucha gente se le ha olvidado el sarampión,
pero causa unas 20 millones de infecciones en
todo el mundo cada año”, aseguró la
Dra. Anne Schuchat, directora del Centro Nacional
de Vacunación y Enfermedades Respiratorias
de los CDC.
“
El sarampión ha estado aumentando en los
EE.UU., sobre todo por importación desde
Europa e Israel”, agregó Schuchat.
Bélgica, China, Japón, India e
Italia también son fuentes del virus del
sarampión, dijo.
Los brotes en el país han afectado principalmente
a quienes no están vacunados contra la
enfermedad.
Recientemente, algunos padres se
han preocupado porque las vacunas, como las de
sarampión, paperas y rubéola (SPR),
pueden causar autismo u otras enfermedades y
han decidido no vacunar a sus hijos. Esta tendencia
ha dejado a los niños vulnerables a enfermedades
que prácticamente habían desaparecido.
“
En los brotes de este año, las dos terceras
partes de los niños tenían edad
suficiente para estar vacunados pero no lo estaban
por sus creencias personales o por excepciones
religiosas”, señaló Schuchat. “Esta
es una tendencia nueva y me preocupa que esas
comunidades puedan estar creciendo”, dijo.
El desglose
Han habido 15 casos notificados de sarampión
en Arizona, 12 en California, 3 en Hawai, 1 en
Illinois, 4 en Michigan, 22 en la ciudad de Nueva
York y uno en el estado de Nueva York. También
ha habido un caso en Pennsylvania, uno en Virginia
y cuatro en Wisconsin, agregó Schuchat.
El experto dijo que incluso los estados que no
están en esta lista deberían estar
alertas a la posibilidad de casos de sarampión.
La mejor protección contra el sarampión
es vacunarse. Las vacunas son 99 por ciento efectivas,
aseguró Schuchat. “En Estados Unidos,
cerca del 97% de los niños que están
en edad de ir al jardín infantil han recibido
la vacuna contra el sarampión”,
apuntó.
Pero eso no significa que no haya focos de niños
y adultos no vacunados en el país, advirtió Schuchat.
Las 64 personas que tenían sarampión
tenían entre cinco meses y 71 años.
De los casos, 59 eran residentes estadounidenses,
mientras que 54 se relacionaron con sarampión
proveniente de otros países. De los pacientes,
63 no estaban vacunados o se desconocía
si estaban vacunados o no. Un paciente había
recibido dos dosis de la vacuna, según
informan los CDC.
Schuchat anotó que los 64 casos son únicamente
los que se han confirmado. Considera que podría
haber muchos más casos sobre los que no
se ha informado y más casos por venir.
Los 64 casos sobre los que se informó entre
enero y el 25 de abril de este año se
comparan con los 55 de todo el 2006 y los 66
de todo el 2005, aseguró Schuchat. “Este
año parece tener más brotes simultáneos
continuos de diferentes lugares entre los niños
que no han sido vacunados”, dijo. “También
me preocupa mucho que todavía no hemos
visto el final de esto”.
¿Qué es el sarampión?
Según los CDC, el sarampión es una
enfermedad viral infecciosa que aparece principalmente
al final del invierno y en primavera. Comienza
con fiebre y dura un par de días. Luego
sigue tos y conjuntivitis. Comienza una erupción
en la cara y la parte superior del cuello que se
propaga por la espalda y el tronco, se extiende
luego a los brazos y las manos, y luego a las piernas
y los pies. Luego de unos cinco días, la
erupción se desvanece en el mismo orden
en que apareció.
Aunque el sarampión en sí puede ser
incómodo, las complicaciones son potencialmente
peligrosas. Entre el 6 y el 20 por ciento de la
gente que adquiere la enfermedad tendrá infección
en el oído, diarrea o incluso neumonía.
Una de cada mil personas que adquiere sarampión
desarrollará encefalitis y cerca de una
de cada mil muere, según los CDC.
| Menos
ingresos redundan en mayores condiciones
médicas |
| Quienes
ganan menos sufren más dolor |
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| Según
un estudio, las personas que ganan menos
dinero reportan sufrir de dolor más
a menudo que aquellos más acomodados.
AP |
Redacción/Agencias
Washington Hispanic
Los
estadounidenses de bajos ingresos experimentan
dolor con más frecuencia que los que ganan
más dinero, de acuerdo con un estudio
que pidió a cerca de cuatro mil personas
que llevaran un diario para que anotaran sus
sensaciones de dolor según una escala
de 0 a 6 en intervalos de 15 minutos.
Las personas que tenían ingresos inferiores
a $30 mil al año reportaron un dolor entre
moderado y grave el veinte por ciento del tiempo.
Los que ganaban más de $100 mil al año
señalaron que experimentaban dolor menos
del ocho por ciento del tiempo.
“
Las flechas apuntan en ambas direcciones”,
dijo el coautor del estudio Alan Kreuger, profesor
de economía de la Universidad de Princeton,
que explica los hallazgos en la revista The Lancet.
“
Primero, las personas con menos habilidades tienden
a realizar trabajos de mayor esfuerzo físico,
lo que conduce al dolor. Segundo, las personas
que tienen mucho dolor en sus vidas tienen dificultades
para trabajar”.
La educación también afecta los
resultados del dolor. Las personas que tenían
apenas un diploma de bachillerato informaban
tener el doble de la medida de dolor a lo largo
del día, que los que tenían estudios
universitarios, halló el estudio.
El estudio del dolor fue la extensión
de un trabajo que se hizo de manera conjunta
con Arthur Stone, profesor de psiquiatría
y ciencias del comportamiento de la Universidad
Stony Brook en Nueva York, dijo Kreuger.
“ Habíamos
hecho trabajos de investigación para determinar
cómo las personas utilizaban su tiempo
y cómo se sentían al respecto,
y decidimos añadir preguntas sobre el
dolor a esta encuesta nacional”, dijo.
La relación entre el dolor y el nivel
de ingresos y estatus socioeconómico más
bajos no fue necesariamente una sorpresa, destacó Kreuger. “Era
algo que esperábamos encontrar. Pero hubo
una relación mucho más fuerte que
la esperada”, agregó el experto.
Menos ingresos
La naturaleza del trabajo de una persona tiene
un gran influencia sobre la experiencia del dolor.
Los obreros reportaron mayores tasas de dolor
así como un dolor más severo que
los trabajadores de oficina. Además, el
trece por ciento de las personas que tenían
discapacidades relacionadas con el trabajo, representaban
el 44 por ciento del tiempo que los estadounidenses
pasaban con dolor entre moderado y grave, halló el
estudio.
Otros hallazgos de la encuesta fueron predecibles.
Las personas eran más propensas a tener
dolor cuando estaban solas, y los que tenían
dolor pasaban más del 25% de su tiempo
viendo televisión, en comparación
con el 16% de los que experimentaban menos molestias.
Además, las personas sentían más
dolor a medida que se hacían mayores,
y la tasa media de dolor aumentaba con la edad.
Pero hubo una estabilización temporal
sorprendente entre los 45 y 75 años, periodo
después del cual aumentaba el dolor, halló el
estudio.
El hecho de que persista la falta de equilibrio
después de los años de trabajo,
indica que “se debería prestar más
atención a la economía y a los
servicios de atención de la salud”,
advirtió Juha H.O. Turunen, profesor de
farmacia social de la Universidad de Kuopio en
Finlandia.
“
Los estudios a lo largo de los años han
demostrado que las personas que tienen menos
educación y bajos ingresos sufren más
dolor”, dijo Turunen. “Su ambiente
de trabajo es diferente, y no están tan
interesados en cuidar de su salud. El estilo
de vida está asociado con el estatus económico”.
Un hallazgo notable de la encuesta fue que las
personas responsables de la atención de
otros reportaron puntuaciones muy altas de dolor,
dijo Turunen. “La sociedad debería
prestar atención”, destacó.
| Según
un estudio |
| Prohibición
de fumar en lugares públicos evita
que adolescentes caigan en el vicio |
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| La prohibición
de fumar en lugares públicos, tales
como restaurantes, estadios y clubes nocturnos,
juega un rol prominente a la hora de prevenir
que los adolescentes comiencen a fumar. AP |
Redacción/Agencias
Washington Hispanic
La prohibición
de fumar en lugares públicos, tales como
restaurantes, estadios y clubes nocturnos, juega
un rol prominente a la hora de prevenir que los
adolescentes comiencen a fumar.
Así lo estableció un estudio hecho
en Massachussets. Según la investigación,
los adolescentes que viven en zonas con prohibición
de fumar en lugares públicos, tienen un
40% menos posibilidades de convertirse en adictos
al cigarrillo, comparados a los jóvenes
que viven en ciudades sin restricciones al tabaquismo.
El estudio fue publicado en la edición
de este mes de los Archivos de medicina Pediátrica
y Adolescente.
Estos hallazgos respaldan la idea que las prohibiciones
de fumar en lugares públicos desincentivan
el uso del tabaco en adolescentes, al enviar
un mensaje claro sobre el cómo la sociedad
considera perjudicial el consumo de cigarrillos.
Además, el reducir la exposición
al humo de segunda mano puede también
influir en la reticencia a adoptar este dañino
hábito, señaló el encargado
del estudio, Dr. Michael Siegel de la Escuela
de Salud Pública de la Universidad de
Boston.
El equipo de Siegel hizo un seguimiento de 2.791
adolescentes entre los 12 y los 17 años
de todo Massachussets.
Los jóvenes fueron seguidos durante cuatro
años, con el fin de determinar cuántos
de ellos comenzaban a fumar y qué cantidad
se convertían finalmente en fumadores.
En total, cerca del nueve por ciento de los participantes
en el estudio se volvieron adictos al tabaco,
lo que fue definido por la investigación
como el consumo de más de cien cigarrillos
durante la duración del estudio.
En ciudades y pueblos sin la prohibición
de fumar, o donde el consumo de cigarrillos estaba
confinado a un área reducida, la tasa
de jóvenes que se volvieron adictos al
tabaco fue del 10%.
Sin embargo, en lugares con prohibiciones estrictas
de fumar en lugares públicos, la tasa
fue del 8%.
Dónde sí y dónde
no
Al menos 23 estados a lo largo de la nación,
junto a DC y Puerto Rico, requieren que todos
los espacios públicos, restaurantes, clubes,
oficinas públicas y lugares de trabajo
sean libre de tabaco.
En este momento, cerca de nueve estados han prohibido
el fumar en lugares públicos, pero estipulan
excepciones para restaurantes o bares.
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