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Renace la esperanza
  El acuerdo anunciado por los líderes republicanos y demócratas del Senado para reanudar el debate sobre el proyecto de reforma migratoria es una señal de esperanza para la comunidad, que con sacrificio y trabajo duro espera tener la oportunidad de alcanzar el sueño americano.
El presidente George W. Bush intervino esta semana para impulsar el proyecto de ley que se había desplomado la semana pasada, y logró destrabar el tema.
Falta saber si el proyecto, que ahora incluye un gasto mucho mayor en seguridad, no será torpedeado durante el debate legislativo, tal como sucedió hace apenas unos días.
La comunidad latina, que representa al grupo inmigrante más numeroso del país, espera con ansias que el proyecto llegue a buen puerto.
Una muestra del interés comunitario fue el millón de cartas que el popular conductor radial de Los Angeles, Eddie “Piolín” Sotelo, entregó el jueves 14 en el Congreso, pidiendo que se apruebe la reforma migratoria.


  No faltarán algunos grupos conservadores que pongan el grito en el cielo condenado a la iniciativa por otorgar una “amnistía” a quienes violaron la ley.
Pero quienes se oponen a la reforma, sólo plantean como alternativa la deportación de las 12 millones de personas indocumentadas que viven en el país, algo que no es posible, según sostiene, entre otros, el propio presidente Bush.
El presidente tiene razón cuando dice que los inmigrantes hacen los trabajos que los estadounidenses no quieren hacer. Es sabido que con su trabajo benefician a la economía del país, porque al abaratar los precios de los servicios, por citar un ejemplo, ayudan a aumentar el nivel de ingreso de todos, incluyendo las personas que se rasgan las vestiduras a la hora de hablar de la inmigración.
Ahora sólo queda que todos se pongan de acuerdo y que se llegue a un final feliz en beneficio de los millones de inmigrantes indocumentados.
 


carta