| Familia
Aragón- Kline |
| Nuestra
casa se ha convertido en el refugio perfecto |
Bertha
Sáenz
Washington Hispanic
La familia Aragón-Kline es un matrimonio
salvadoreño-americano que ha compartido
varios años juntos. Ellos conocen de la
felicidad que proporciona tener una propiedad
y, como comentan, han convertido esta morada
en un verdadero hogar y compartido alegrías,
tristezas y algunos momentos de enfermedad.
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| La familia Aragón-Kline es un matrimonio
salvadoreño-americano que ha sido
propietaria de la misma vivienda por varios
años. |
Viajando entre los recuerdos Ruth nos cuenta
como ha sido su única experiencia en la
compra de la que hasta ahora es su única
vivienda. “Con pocos meses de casados iniciamos
rentando un apartamento, pero para el verano
de 1985 ya teníamos planes de comprar
casa y no paso más tiempo, ese mismo año
estábamos con casa propia”, expresa
Ruth.
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| Una de las tareas preferidas de la propietaria
son las plantas las cuales ha incorporado
en diferentes área de la casa. |
Los Aragón-Kline se sienten muy contentos
de tener un lugar propio “para nosotros
nuestra vivienda ha sido un lugar que ha acogido
a muchos sobrinos, hermanos y familiares que
viajan y todos se han hospedado acá, les
hemos dado todo el calor familiar haciéndolos
sentir parte de nuestra propia familia”,
expresa.
La propiedad es una casa tipo Rambler, este tipo
de viviendas se caracterizan por tener todos
las áreas en un mismo nivel. La vivienda
tiene tres habitaciones, un baño completo,
comedor, cocina y sala que se ubica contiguo
al deck.
En el sótano tiene un cuarto completo,
un baño adicional, el cuarto de lavandería
y “un cuarto de herramientas que es de
Kevin, donde el trabaja y desarrolla sus proyectos”,
comenta entre bromas Ruth.
El diálogo es compartido con Silvia Aragón,
hermana de Ruth, quien tiene varios años
de vivir con ellos.
En cuanto a la decoración Ruth comenta
que han tratado de orientarla hacia el estilo
contemporáneo y que ha ido adquiriendo
muebles, mejorando las áreas poco a poco,
ella tiene un gusto especial por las plantas
es una de las actividades preferidas de la familia,
trabajar el jardín cuando ya el tiempo
es adecuado es una de las actividades que más
les satisface, “nos gusta pasar más
tiempo afuera que adentro”, dice.
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| La propietaria ha orientado la decoración
con el estilo del siglo XVIII. |
La casa reúne recuerdos de todas partes,
cuadros en las paredes representan los lugares
donde han viajado a través de los años,
el refrigerador de la cocina está cubierto
de magnetos que representan los innumerables
sitios que han visitado, el área familiar
en la planta baja está dedicado mayormente
a la artesanía salvadoreña.
La ubicación y el vecindario son casi
perfectos para sus propietarios, cuentan con
un excelente servicio de buses, estación
del Metro, centros comerciales, todo lo que se
necesita está al alcance, acota.
Uno de los proyectos más cercanos es remodelar
cierta área de la sala para hacerla más
amplia. La mayoría de la estructura se
ha mantenido, se le han agregado ciertas mejoras:
construimos el deck, cambiamos las ventanas,
remodelamos baños y otras cosas. Pensamos
vender, talvez, dentro de unos años, pero
por el momento la cuidamos y nos sentimos felices,
nosotros amamos esta casa, hemos tenido la oportunidad
de comprar, es un lugar muy tranquilo. Ruth comenta
que a su esposo, le gusta pasar la mayoría
del tiempo libre en casa, al igual que a ella.
“Nos
gusta permanecer en ella y nuestra distracción
está precisamente en nuestro propio hogar”,
finaliza..
| Actual
panorama del mercado de bienes raices |
| Comprar
casas representa una buena inversión |
Hugo Romero
Agente de Bienes raíces
Cuidado, que las oportunidades no le pasen por
la nariz sin que pueda sacarle algún provecho.
Ahora que los tiempos cambiaron, y la información
(antes que el ahorro) es la base de la fortuna,
aproveche esta guía para ponerse al tanto
de las últimas novedades del mercado inmobiliario.
Un mercado que, aunque para algunos pueda aún
estar resultando esperanzador, está dando
muestras de una desaceleración. Será que
ha llegado "el momento de los compradores".
En un mercado más difícil que nunca,
las estadísticas indican que los precios
de las casas se mantienen en aumento, mientras
que la cantidad de casas existentes en el mercado
es favorable para muchos compradores. Según
datos de la Asociación Nacional de Agentes
Inmobiliarios (National Association of Realtors,
NAR), el primer trimestre de 2006 finalizó con
precios de 3 por ciento más bajos que
en los últimos meses de 2005, aunque todavía
están en 10 por ciento más altos
que hace un año.
La pregunta cae de madura, de una costa a la
otra y cubriendo todo el territorio norteamericano: ¿Ha
llegado a su fin la burbuja de los bienes raíces?
“
Yo no creo que haya ninguna burbuja. Lo que sucedió en
los últimos 18 meses fue una euforia poco
normal, la gente se volcó a comprar y
muy poca a vender.” Así lo explica
Hernán Gleizer, broker/CEO de Remax Bestseller
Realty Network. “Esta es una crisis de
expectativas racionales, los inversores se mueven
por lo que va a pasar, y eso es algo regulado
por los medios informativos, que generalizan
en vez de hablar de la realidad de cada mercado”.
Dueños de casa, inquilinos, inversores
y observadores se concentran en una sola pregunta: ¿Qué hacer?
En todos los casos conviene asesorarse de un
buen profesional. Ellos tienen el termómetro
del mercado, son quienes mejor conocen las propiedades,
las áreas para comprar e invertir y las
características de las mismas, incluyendo
sus estadísticas, que mantienen actualizadas
con las asociaciones inmobiliarias, el banco
de información del MLS, y las cámaras
de comercio, entre otras.
También es importante contratar a un abogado
especialista en bienes raíces. “La
compra o la venta es una de las inversiones más
grandes que hace en la vida, así como
va a ver al cardiólogo si le sucede algo
con el corazón, debe ver al abogado para
protegerse”, sugiere Marc Rousso, de Roth
Rousso and Katsman, una firma de abogados especializados
en bienes raíces.
Si es vendedor:
•
Prepare su propiedad, pinte, arregle los desperfectos,
elimine adornos innecesarios, juguetes, y equipos,
de todas las habitaciones y del garaje. La casa
lucirá más limpia y amplia.
•
Entreviste a varios agentes y elija el que tenga
mayor experiencia en el área específica
donde está ubicada la propiedad. Asegúrese
de qué manera va a promocionar su propiedad
(periódicos, MLS, “open houses”,
etc.).
•
Mantenga la calma y considere que el tiempo normal
de venta es entre 6 y 9 meses. •
No quede atrapado entre comprar y vender: Si
debe vender rápidamente puede salir perjudicado.
Si ya compró, pero debe vender a corto
plazo, corre el mismo peligro que los especuladores:
se puede ganar y se puede perder.
Si es comprador:
•
Todo es relativo. No generalice. No existe una
receta. Tómese su tiempo para analizar
cada situación y obtener mejores beneficios
en la relación calidad-precio. Siga un
plan para buscar casa.
•
Los principales factores que le cambian el valor
a una propiedad son la calidad de construcción,
la localización (cercanía a una
buena escuela, centros comerciales, parques,
etc.) y la vista particular (con vista directa
al agua o al estacionamiento).
•
Si necesita comprar, alégrese: éste
es su momento. Los vendedores ya no retienen
la propiedad como hasta hace 6 meses
Comprar para vivir o vivir para comprar
La compra de una casa ya no sólo se trata
de tener un techo para cobijarse. Según
la Oficina de Censos de Estados Unidos (U.S.
Census Bureau) existen en el país unos
6.8 millones de casas de vacaciones y unas 37.4
millones de unidades de inversión que
se suman a los 74.6 millones de unidades ocupadas
por sus dueños.
Sea un refugio o un palacio, la vivienda
ha dejado de ser un bucólico “dulce hogar” para
convertirse en una pieza estratégica del
mercado de bienes raíces. Las cifras también
envuelven a los hispanos: entre los compradores
de segunda vivienda, representan el 7 por ciento
de los que adquirieron una casa de vacaciones
y el 8 por ciento de los que lo hicieron sólo
como inversión.
A la hora de las buenas noticias Walter
Molony, vocero de la NAR, opina que: “El 50 por
ciento de los hispanos que residen en el país
es dueño de su casa. Esto tiene su explicación,
pues con el crecimiento sostenido de hispanos
es más sencillo acceder a los beneficios
de programas como "En casa con diversidad”.
El “boom” inmobiliario parece haber
transformado a los residentes de la propia casa
en una especie en peligro de extinción.
El 53 por ciento de quienes poseen propiedades
de inversión son dueños de 2 o
más casas, según informa Molony.
“
El hecho de que tantos dueños de casas
de vacaciones tienen una o más propiedades
adicionales es revelador”, agrega Thomas
Stevens, presidente de la NAR en un informe de
mayo 2006, “hay un gran segmento que vive
de rentas, pero más allá de los
inversionistas, lo que vemos ahora es que un
gran número de gente común está reconociendo
el valor de sus propiedade.
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