| |
|
| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
|
Una
noticia poco reportada esta semana es la muy buena
posibilidad que la medida migratoria recién
aprobada por el Senado federal y por la cual se llevaron
a cabo tantas y tantas manifestaciones, corre el
peligro de caer en la nada legislativa con los comentarios
del presidente de la Cámara de Representantes.
El republicano Dennis Hastert de Illinois, bajo presión
del alma conservadora de su partido, indicó esta
semana que no dejará que se lleven a cabo
las negociaciones para ver cual será la versión
final de la medida “hasta que estudiemos más
a fondo la legislación (del Senado)”.
El proyecto de ley aprobado por la Cámara
de Representantes el pasado diciembre trata con seguridad
fronteriza, y la versión del Senado trata
mayormente con medidas migratorias, incluyendo pasos
hacia una posible residencia legal para millones
de indocumentados en el país. Ambas cámaras
se tienen que reunir para negociar las diferencias
entre las dos medidas y ver cuales cosas van a quedarse
en la versión final.
Normalmente, cuando les toca negociar una versión
final, los líderes nombran a un comité bipartidista
conformado por varios congresistas y éstos
se reúnen hasta que saquen la medida final.
Pues, ni eso Hastert quiere hacer. Él y otros
conservadores dicen estar muy molestos con varias
medidas de la versión del Senado, especialmente
uno que exige que Estados Unidos consulte con México
a la hora de construir cualquier muro o barda en
la frontera. “Tenemos que ver qué exactamente
está en la legislación del Senado”,
dijo Hastert. Otros miembros, por su parte, estudian
la posibilidad de auspiciar audiencias sobre el proyecto
de ley de Senado, algo bastante inusual que disminuye
las posibilidades que los legisladores negocien una
versión final antes del receso congresional
este verano y antes de las elecciones legislativas
este otoño.
La llamada Nueva Red Demócratica (New Democratic
Network en inglés), un grupo que aboga por
el partido Demócrata, está auspiciando
una serie de anuncios en la televisión y radio
hispanas instando a la gente a que se registren para
votar. “Más
que un Partido” aprovecha la atención
que gran número de hispanos le está dando
al Mundial y les dice “únete”, “sea
parte del equipo”. Según cifras, casi
el 70 por ciento de los latinos que pueden votar,
no lo hacen. Quizás si más se unieran
a la lucha en las urnas, más congresistas
lo pensarían antes de jugar con las vidas
de millones de inmigrantes.
Mientras tanto, los congresistas no perdieron el
tiempo esta semana y rápidamente votaron por
una medida que les da un automático aumento
salarial. Ahora éstos que se fajan tanto todos
los días ganarán 168.500 dólares
cada año. El aumento de varios miles de dólares
cada año es automático, a no ser que
voten en contra. Y porque es automático, nunca
hay un record de cómo votarían de llevarse
una alza salarial al pleno del Congreso. Este año,
el demócrata Jim Matheson intentó presentar
una legislación para que el aumento salarial
se llevara a votación, pero la medida fracasó.
La gran mayoría de congresistas latinos votaron
en contra de la legislación de Matheson; solamente
5 de los 22 latinos estuvieron de acuerdo con Matheson.
Qué verdadera pena.
Enviar comentarios a:
guadalupe@washingtonhispanic.com
|