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| El
capitán Palermo defiende la conquista
xenienze |
| “Un
campeón legítimo” |
APorto Alegre - AFP
El
artillero y capitán del argentino Boca
Juniors, Martín Palermo, dijo el miércoles
20 que su equipo es el "legítimo" campeón
de la Copa Libertadores de América 2007
tras vencer por segunda vez en las finales al
Gremio de Brasil.
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El capitán de Boca, Martin Palermo,
levanta la Copa Libertadores 2007.
Foto: REUTERS / Sergio Moraes (BRAZIL) |
Según afirmó Palermo tras el triunfo
2-0 en Porto Alegre, que le valió la sexta
Libertadores a su equipo, "Boca fue el mejor
equipo de la Libertadores de 2007 y por eso es
el legítimo campeón".
Palermo, que erró un penal al minuto 84
cuando estaba 2-0 el duelo, sostuvo que "fuimos
los mejores si medimos partido por partido este
torneo" y festejó a más no
poder ofrendando el título con cánticos
a los 3.000 hinchas boquenses presentes en el
estadio Olímpico, que tuvo 50.000 espectadores.
A su vez, el técnico Miguel Angel Russo
se encontraba muy emocionado en el campo y sostuvo
que "éste es un logro que quedará para
la historia", al alcanzar un nuevo cetro
y el cuarto en las últimas siete ediciones.
Por su parte, el experimentado lateral
Hugo Ibarra se manifestó "orgulloso" de
pertenecer al club “xeneize” y dedicó la
obtención de la Libertadores a su ex compañero
Guillermo Barros Schelotto, quien dejó al
equipo esta temporada para fichar por el Columbus
Crew de la Major League Soccer.
"
Estamos emocionados porque seguimos sumando títulos
y demostrando que Boca Juniors es uno de los
mejores equipos del continente”, dijo.
También el defensor paraguayo Claudio
Morel Rodríguez se sumó a las voces
de alegría por el sexto título
de Boca Juniors en la Copa Libertadores y reconoció que
el equipo "nunca perdió la ilusión
de ganar la Copa", pese a algunos resultados
adversos.
"
El equipo luchó por esto y lo conseguimos.
Nunca se perdió la ilusión de ganar
la Copa. Hubo derrotas, pero siempre aparecimos
para levantarnos y llegamos a la final con autoridad.
Ahora es tiempo de celebrar y tiempo para agradecerle
a la afición de Boca, que siempre nos
alienta en cualquier circunstancia", estimó el
goleador argentino.
| El
dominicano entra en la histroria de las Grandes
Ligas |
| Sammy Sosa
marca su jonrón número 600 |
Redacción
/ Washington Hispanic
El bateador dominicano de los Rangers de Texas,
Sammy Sosa, entró en la historia de oro
de las Grandes Ligas al marcar esta semana el
jonrón número 600 de su carrera
ante los Cubs.
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Sammy Sosa celebra su jonrón número
600.
Foto: Reuters/ Jessica Rinaldi |
Sosa conectó su cuadrangular solitario
en cuenta de 1-2, depositando la pelota en el
bullpen de los Rangers en el bosque derecho-central.
El dominicano lo hizo en el quinto inning contra
los Cachorros de Chicago, el equipo con el que
jugó entre 1992 y 2004. Sammy fue el jugador
más valioso de la Liga Nacional en 1998,
y 545 de sus jonrones fueron con el uniforme
de los Cachorros.
Sosa salió como resorte de la caja de
bateo con su tradicional brinco y levantó el
puño derecho antes de pasar por la inicial.
Sus compañeros salieron a recibirlo en
el plato, mientras que el tablero mostraba a
las cinco leyendas con 600 jonrones: Hank Aaron,
Barry Bonds, Babe Ruth, Willie Mays y Sosa.
La víctima del jonrón fue Jason
Marquis, el pitcher número 364 al cual
Sosa le desaparece un lanzamiento en sus 18 campañas
en las mayores.
Fue el duodécimo jonrón de Sosa
en 62 partidos esta campaña, luego de
haber firmado un contrato de ligas menores para
presentarse al campo de entrenamientos de Texas,
la franquicia con la que firmó su primer
contrato y con la que conectó su primer
vuelacercas en 1989.
| El
golfista derrota a los mejores del mundo |
| Argentino Ángel
Cabrera da la sorpresa en el Abierto de EEUU |
Agencias / Washington
Hispanic
Grandeza fue la palabra en boga toda la semana
en el Abierto de Estados Unidos para describir
el tipo de virtud necesaria para ganar el título.
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Ángel Cabrera (der.) dialoga con
Tiger Woods, durante la entrega de premios
del torneo jugado en Pennsylvania.
Foto: REUTERS / Matt Sullivan |
Un elemento fue la distinción de Ben Hogan,
Bobby Jones y Jack Nicklaus, todos mitos del
golf, al consagrarse como campeones en este torneo.
El mismo factor que Johnny Miller desplegó cuando
estableció su tarjeta récord de
63 golpes en 1973.
Además, Tiger Woods parecía tener
a la mano la conquista de su decimotercer título
en un major, dejándolo más cerca
del récord de 18 que ostenta Nicklaus.
Pero nadie tomó en cuenta a Ángel
Cabrera, un virtual desconocido en tierras estadounidenses.
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Cabrera abraza la copa tras ganar el Abierto
de EEUU y entrar en la historia de los grandes
del golf.
Foto: Reuters / Robert Galbraith |
El argentino figura duodécimo en la lista
de ganancias de la gira europea, pero su perfil
en Estados Unidos era casi inexistente.
Pese a haber figurado seis veces entre los 10
primeros en majors, el nombre de Cabrera rara
vez asomaba en la discusión de los candidatos
al título en los grandes torneos.
Ahora, tras haber superado a Woods (el número
uno del ranking) y a Jim Furyk (el 3) para adjudicarse
el segundo major de un golfista argentino, y
segundo latinoamericano, todo cambiará.
"
Lo bonito de todo es que le gané a todos,
no sólo a Tiger Woods", comenta Cabrera.
"
Esto va a ser algo enorme en Argentina",
resalta su caddie Eddie Gardino. "No sé cuánta
gente en Argentina sigue o sabe de golf, pero
creo que el impacto será inmenso",
añade.
Cabrera, de 36 años, no viene de un país
en el que el golf es un deporte de primera línea.
De
raíces humildes, Cabrera dejó de
estudiar y se dedicó al golf, ya que
el trabajo de caddie le permitía jugar
en el campo de su natal Córdoba.
En Argentina el pusieron "El Pato" como
apodo por la manera como camina por el fairway.
"
Me dedique a caddie para llevar el pan a la mesa",
dijo Cabrera, cuyo último se remontaba
al BMW Championship, uno de los torneos de mayor
relieve del golf europeo, en 2005. "Quizás
por eso, estos momentos se disfrutan más".
También por el cheque que depositará en
su cuenta bancaria, uno que asciende a los 1.26
millones de dólares.
Curiosamente, el Oakmont Country Club,
campo para gente acaudalada y famosa, intimidó a
casi todos los competidores del Open por su espeso
rough y tupidos greens, aunque fue Cabrera fue
quien los tramitó mejor que nadie.
De las ocho rondas bajo par en los cuatro
días,
el argentino consiguió dos rumbo a un
acumulado de 285, cinco bajo par.
"
Jugó de manera sublime", dijo Woods.
Además, firmó la anotación
de manera correcta.
El otro golfista argentino en ganar un
major fue Roberto de Vicenzo en el Abierto
Británico
de 1967 en Royal Liverpool, donde superó a
Jack Nicklaus en el último hoyo.
De Vicenzo se hizo igual de famoso por
firmar la anotación incorrecta un año
después en el Masters.
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