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| ¿Qué significa estar saludable? |
Redacción/Agencias
Hispanic PR Wire
Para gran parte de los 44 millones de hispanos que residen en Estados Unidos, mantenerse saludables equivale sólo a controlar lo que comen y ejercitar regularmente. Sin embargo, uno de cada tres hispanos reporta practicar cuidados preventivos o la ingestión de medicamentos para preservar la salud, según el nuevo informe LatinoEyes Health Beat.
El intuitivo estudio revela el nivel de aculturación —es decir, cuando los inmigrantes ya se han asimilado totalmente al país— como el factor más potente que influye en los puntos de vista y conductas de los hispanos con respecto a la salud. El informe señala que el conocimiento de las enfermedades vinculadas al origen étnico es más alto entre los hispanos aculturados que entre los no aculturados, pero que al menos el 40% de los hispanos están conscientes de su historia clínica familiar en lo referente a trastornos de salud y enfermedades hereditarias.
“Nuestra investigación revela que los hispanos asimilados tienden a comprender y conocer mejor los riesgos de salud que enfrentan”, expresó Angelina Villarreal, vicepresidenta de C&R Research. “Esto resalta la necesidad de una educación para la salud continua en este gran segmento de la población, particularmente entre sus integrantes no asimilados”, añadió.
Entre los hallazgos se encuentra que el 71% de los participantes afirmó que la señal más visible de una persona con mala salud es el peso excesivo.
En general, un tercio de los hispanos creen que ejercitar regularmente (28%) es lo más importante para mantener una buena salud, además de la alimentación sana (22 por ciento).
Los aculturados le otorgan mayor importancia a la ejercitación que los no asimilados. Además, para los no aculturados, el consumo de frutas y vegetales y una dieta con poca grasa y azúcar es mucho más importante para una buena salud, en comparación con los hispanos aculturados.
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Para gran parte de los 44 millones de hispanos que residen en Estados Unidos, mantenerse saludables equivale a controlar lo que comen y ejercitar regularmente.
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Hábitos sanos
—Mantenerse en forma…Cuando se les preguntó a los latinos acerca de lo que hacen para mantenerse saludables, respondieron dieta (84 por ciento) y ejercicios (79%).
—¡A caminar! Caminar es el ejercicio preferido de los hispanos, siendo mencionado casi cuatro veces más frecuentemente que correr, y cerca de dos veces más que ir al gimnasio.
—Fumar no es un placer. El 68% de los hispanos están conscientes de que fumar aumenta el riesgo de enfermedades hereditarias, lo cual quizá influya en por qué sólo el 9 por ciento de los encuestados fuman. El conocimiento de los riesgos asociados al hábito de fumar es similar en los diferentes grupos de aculturación.
Estilo de vida
—Energía y actividad… Los hispanos creen que la señal más importante de una buena salud es su energía (75 por ciento) y su actividad (68 por ciento).
—Hábitos perjudiciales… Cuando se les preguntó lo mismo pero en cuanto a mala salud, los hispanos respondieron sobrepeso (71 por ciento), pereza (48 por ciento) y la presencia de ojeras (46 por ciento). La tercera parte de los encuestados afirmó que la delgadez extrema es señal de mala salud.
—La pereza. Los hispanos no aculturados consideran que una persona perezosa tiene mala salud en un índice mayor que los aculturados (56 por ciento versus 43 por ciento).
—Imagen corporal… Un cuerpo proporcionado es significativamente menos propenso a considerarse como señal de buena salud entre los no aculturados que entre los asimilados (35 por ciento versus 47 por ciento).
— La higiene es vital. Los hispanos aculturados piensan que una persona sin normas de higiene no es saludable con mayor frecuencia que los no asimilados (30 por ciento versus 18 por ciento).
—El peso perfecto. Los no aculturados (12 por ciento) se consideran con bajo peso en mayor medida que los asimilados (3 por ciento).
Cómo comemos
—“Vicios”… Sólo el tres por ciento de los hispanos creen que evitar “vicios” como el chocolate, los alimentos grasos, etc. resulta importante para mantener una buena salud.
—La familia está primero. Garantizar que la familia permanezca saludable por medio de la preparación de comidas caseras y que todos hagan ejercicios, es una práctica más común entre los no aculturados (52 por ciento) que en los aculturados (41 por ciento). Además, los hispanos no asimilados son más propensos a preocuparse por la salud de sus hijos (77%).
—Una manzana al día. El consumo de frutas y vegetales es una mayor preocupación para los hispanos que para las hispanas, aunque ambas cifras son preocupantemente bajas (11 por ciento versus 5 por ciento).
—A tomar café. La ingestión de café es mayor entre los hispanos que entre las hispanas, algo que se incrementa con la edad.
¡A su salud!
—Entorno libre de estrés… Los hispanos piensan que llevan una vida libre de estrés con mayor frecuencia que las hispanas (27 por ciento versus 13 por ciento).
—Remedios caseros. Seis de cada diez hispanos han usado remedios caseros para curarse de una enfermedad. Tal práctica es más común entre los no asimilados y biculturales que entre los aculturados (80 por ciento y 72 por ciento versus 55 por ciento).
—Vitaminas.
El 33% de los hispanos consume diariamente suplementos vitamínicos.
—Medicamentos por receta. Los hispanos de origen cubano son más propensos a consumir medicamentos por receta que los de origen mexicano.
Acerca de la encuesta
LatinoEyes, empresa de investigación especializada en el mercado hispano, llevó a cabo este estudio entre el 23 y el 30 de enero, 2007.
La información está basada en una muestra nacional de 1.641 hombres y mujeres miembros de los paneles de LatinoEyes en Internet.
El margen de error es de +/- 5 por ciento.
| Entrevista a la congresista Hilda Solís: |
“El gran problema de los latinos es
encontrar acceso a servicios de salud” |
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“Tenemos demasiada gente que no tiene seguro médico”, dice la cabeza del Grupo de Trabajo en Salud del Caucus Hispano del Congreso.
Gentileza Hilda Solís |
Por Felipe Lagos
Washington Hispanic
El crecimiento de la población hispana en el país trae beneficios, pero también desafíos.
Entre las cosas buenas, los latinos adquieren un mayor peso a la hora de definir asuntos a nivel nacional, pero su mayor número también ejerce un estrés para acceder a servicios sociales, uno de los cuales, la salud, es especialmente crítico.
La representante Hilda Solís (D–Ca) está al tanto de esta situación al ser la cabeza del Grupo de Trabajo en Salud del Caucus Hispano del Congreso.
“Sabemos que la comunidad está creciendo muy rápido, y estamos encontrando evidencia que muchos de los problemas de los latinos se basa en encontrar acceso a la salud”, dice Solís.
—El lenguaje y los aspectos culturales constituyen una de las barreras para el acceso a la salud de los latinos. ¿Qué piensa sobre esto?
“Bueno, en la actualidad pocos latinos están entrando a carreras educacionales en salud. Creo que en este sentido tenemos una deficiencia en el país. No hay suficientes hispanos entrando a las escuelas de medicina para ser médicos, investigadores y enfermeras. Los jóvenes deben entender que si alguien que sabe el lenguaje y entiende nuestra cultura se educa para ser doctor, va a tener mucho más éxito para ayudar a la comunidad a entender el proceso de cuidado médico y cómo acceder a él. En mi opinión no cuesta tanto dinero, pero sí es algo que tenemos que empezar a hablar a nivel nacional”.
—¿Qué opina sobre la carencia de seguro médico en la comunidad?
“Lo cierto es que tenemos demasiada gente que no tiene seguro médico. Hay personas que trabajan pero no ganan lo suficiente como para pagar por su propio seguro, lo que los deja afuera del sistema. Por ello, queremos cerrar esa brecha, y una de las formas de hacerlo es a través de expansión del programa SCHIP para que los niños de estas familias al menos sean elegibles a un programa de seguro médico de bajo costo. También estamos viendo expandir Medicare, para que los que tienen bajos ingresos tengan ayuda con las prescripciones y otras enfermedades que puedan tener. Debemos hacer más para expandir las oportunidades en términos que sean alcanzables, que hayan formas de unir ciertos tipos de seguro médico para ofrecerlos a la gente y que el gobierno sea capaz de igualar ese compromiso”.
—¿Cree que en la comunidad latina se habla poco sobre salud preventiva?
“Sí, pero hay avances, específicamente en cuanto a enfermedades crónicas como diabetes, cáncer, asma y obesidad. Sin embargo, hay muchas otras condiciones que afectan a las personas. Gran parte de lo que podemos hacer es prevenirlas, y es tan fácil como hablar sobre hacerse un chequeo físico general que pueda indicar si la persona está en buena forma o no. Muchas veces la gente no tiene acceso a clínicas comunitarias, no saben dónde están o piensan que el costo será tan alto que prefieren no ir, y cuando van es tan tarde que los doctores tienen pocas posibilidades reales de solucionar el problema, lo que termina costándole a ellos y al gobierno mucho más dinero”.
—Sé que usted está muy involucrada en prevención, especialmente en cuanto a lo relacionado a promotoras de salud.
“El programa de promotoras se ocupa de identificar a personas las cuales no tienen acceso a información preventiva. Así, las promotoras conversan con la comunidad, entregándole opciones acerca de cuidado médico, ya sea inscribiéndose en los programas SCHIP o Medicare, o diciéndoles dónde están las clínicas locales en las cuales pueden encontrar servicios y tratamiento en español. Esta es gente que viene de la comunidad y por eso es importante, ya que entienden los problemas de acceso y las particularidades culturales de los latinos”.
—Si un joven latino que está decidiendo qué estudiar lee esta entrevista, ¿que le diría usted para instarlo a elegir una carrera relacionada con salud?
“Le diría que empiece a estudiar cosas relacionadas con ciencias, como matemáticas, cálculo y trigonometría, entre otras materias. Además, debiesen hablar con un consejero de secundaria también. Ahora, si no pueden obtener toda esa educación en su secundaria local, pueden ir a colleges comunitarios, los que ofrecen programas de dos años y en general cuestan mucho menos. El verdadero problema en la comunidad en este sentido es la falta de ayuda financiera, por lo que una de las cosas que los instaría es que postulen a algún programa de crédito estudiantil o de ayuda para pagar el dinero que van a necesitar”.
| La salud completa |
| El bienestar, el gran olvidado |
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El hacer ejercicio y comer sano no define en su totalidad el concepto de bienestar.
Istockphoto.com |
Por Francisco Semiao
Especial para Washington Hispanic
Muchos de nosotros contamos calorías, los gramos de grasa y fibra, comemos bastantes frutas y verduras, bebemos té verde y hacemos ejercicios cuatro veces a la semana. Pero también tenemos trabajos de alto estrés, pocas diversiones, y sentimos que nos falta darle un sentido a nuestras vidas.
En este sentido, la actividad física y la nutrición sana no es todo. La salud es más que un cuerpo que funcione bien.
El panorama de la salud completa incluye dimensiones físicas, emocionales, sociales, ocupacionales, espirituales e intelectuales. Cuando estas dimensiones trabajan en armonía, contribuyen a un sentido de bienestar y satisfacción.
Bienestar se refiere a un estado que es diferente para cada individuo, y se logra cuando alguien alcanza un equilibrio en una serie de cosas, incluyendo la salud física, emocional, espiritual, vocacional, intelectual, social, y la del medio ambiente.
Será diferente para cada individuo el cómo se logra un nivel más alto de bienestar en cada una de estas áreas. Por ejemplo, alguien podría ser un corredor de maratón y tener gran salud física, pero como se dedican tanto al entrenamiento, sus relaciones están desequilibradas o quizás no tienen tiempo de crecer intelectualmente. Esta persona no puede llegar a ser totalmente saludable o estar en un estado de bienestar total.
¿Cómo se puede lograr un estado más alto del bienestar? Al aprender sobre cada uno de los componentes del bienestar, y desarrollar sus capacidades, se puede crear un equilibrio muy beneficioso para la persona en su vida.
Los siete componentes del bienestar
––Bienestar emocional: Se alcanza al aceptar y controlar los sentimientos, la habilidad de entender las limitaciones, navegar por situaciones estresantes, y mantener relaciones sanas.
—Bienestar ambiental: Consiste en tener lugares para vivir y trabajar sanos y sin peligros emocionales ni físicos.
—Bienestar intelectual: Se refiere a la participación en actividades creativas, estimulantes y de crecimiento. Implica aprender nuevas habilidades y compartirlas con otros.
—Bienestar profesional: Se alcanza al encontrar un trabajo o carrera que satisfaga y premie, donde la persona pueda utilizar sus habilidades y talentos especiales para hacer contribuciones positivas. Tener un ámbito laboral seguro contribuye también a este componente del bienestar.
—Bienestar físico: Se entiende como las cosas específicas que hacemos diariamente para mantener nuestra salud física. Incluye el ejercicio regular, hábitos apropiados de comer, peso sano, descanso suficiente, evitar el uso de tabaco, correcto uso de medicinas y el consumo moderado de alcohol.
—Bienestar social: Implica contribuir a nuestra comunidad. Acentúa la interdependencia entre otros y la naturaleza y el entendimiento de nuestra importancia en la sociedad, así como el impacto que tenemos en múltiples ambientes.
—Bienestar espiritual: Se basa en la comprensión que somos seres espirituales. La espiritualidad no es lo mismo que una religión. Algunas personas pueden pertenecer a una religión y no tener una espiritualidad bien desarrollada. Cada persona necesita encontrar el significado y objetivo en la vida, y definir un sistema de valores para practicar. El bienestar espiritual se logra cuando nuestras acciones llegan a ser más coherentes con nuestros valores.
El autor es vicepresidente y asesor de salud de MAPAVI.
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