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Siempre
se ha dicho que la población de origen
latino se sintió más unida y con
más conciencia política después
de las marchas y las movilizaciones de los meses
recientes. Eso, a raíz de la encuesta
realizada por el Pew Center, una institución
nacional con probada capacidad de medir la opinión
pública.
Este sentimiento de unidad va a hacer buena falta
en los próximos meses. Las elecciones de
noviembre, donde se dilucida el futuro de las mayorías
del Congreso y elecciones locales en todo el país,
ya están demostrando que el tema de la inmigración
sigue siendo uno de los favoritos de los asesores
políticos que, cuando desean generar adhesión
a un candidato por medio del temor, el inmigrante
es el blanco favorito.
Entretanto, andan por ahí bastantes políticos
haciendo leña de ese árbol caído
e implementando medidas que buscan hacer la vida
más difícil al indocumentado y que,
seguramente, terminarán afectando a muchos
que no lo son.
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A estas
y otras cosas se refieren algunos cuando hablan
de reacción antiinmigrante a las marchas.
Es normal que, cuando un movimiento social levanta
la cabeza con la fuerza que lo hicieron los inmigrantes,
haya una reacción en contra. Pero también
hay un movimiento hacia adelante, y las recientes
cifras de naturalización de extranjeros,
así como la cohesión de grupo hallada
por la encuesta del Pew son ejemplo de este progreso.
Quizá no se vea en las elecciones de este año. En eso confían
algunos. Pero es muy probable que sí se sienta en 2008. Después
de todo, la Proposición 187 se aprobó en 1994 y el aumento de votantes
latinos se hizo sentir en las de 1996. Un par de años en los cuales el
peso estará sobre las organizaciones que promueven el voto para que se
organicen y ayuden a la comunidad a entrar al sistema. |