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| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
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¡A jugar béisbol en
nombre de los inmigrantes! Eso es lo que dijo el
presidente del grupo de congresistas hispanos, el
demócrata Joe Baca, de California, al hablar
sobre su papel como lanzador, en el partido anual
de pelota entre republicanos y demócratas.
Los legisladores llevan casi cinco décadas
jugando a nombre de varias organizaciones benéficas,
y dicen que además de recaudar fondos para
una variedad de grupos sin fines de lucro, lo hacen
para desarrollar esas relaciones entre colegas de
lados opuestos que suelen ser tan importantes a la
hora de la hora. La congresista Linda Sánchez,
la única mujer en ambos equipos, sostuvo que
conforme pase el tiempo, más personas hispanas
serán elegidas al Congreso y podrán
garantizar mejor tanto una victoria en el campo atlético
congresional como en el legislativo. Lo que dijo
fue interesante porque los republicanos –sin
ningún legislador hispano en su equipo- ganaron
el partido 11-10.
Los demócratas no han ganado el juego desde
el 2000, irónicamente reflejando el mismo
tiempo que llevan sin suerte en llegar a la Casa
Blanca. Obviamente no quieren que vuelva a pasar
lo mismo en noviembre, pero es curioso comparar la
actual contienda presidencial con el partido de pelota.
El juego empezó bien para los demócratas;
consiguieron varias carreras y Baca lanzó bastante
bien. Por un rato estaban por encima de los republicanos.
Pero en la séptima entrada, casi terminado
el juego, de la nada salieron los republicanos y
batearon una detrás de otra. Los demócratas
no se pudieron recuperar y finalmente perdieron.
Algunos analistas dicen que eso se parece mucho a
lo que está pasando actualmente, porque ¿cómo
explicar que el candidato republicano, el senador
John McCain, de Arizona, está casi a la par
en las encuestas nacionales con su contrincante demócrata
Barack Obama, de Illinois, cuando hay una guerra
poco popular, un presidente poco popular, una economía
débil, preocupación por el precio de
la gasolina, y una crisis hipotecaria, entre otras
cosas?
Mientras tanto, este fin de semana se reúnen
miles de periodistas en Chicago para una convención
de todas las organizaciones representando a las minorías
que trabajamos en los medios de comunicación
de este país. Al senador McCain lo invitaron
pero no estará, y anunciaron con mucha fanfarria
que Obama hablará ante la concurrencia periodística,
pero es como si no fuera; porque no hablará hasta
el domingo por la tarde, cuando ya se hayan ido muchos
de los participantes. ¿Quién fue el
cerebrito que planificó eso?.
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