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| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
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Hasta
la fecha es más fácil que un muñeco
de nieve haga preguntas en un debate presidencial
que un periodista latino. Como ya muchos saben, hace
unos días se llevó a cabo un debate
presidencial de los candidatos demócratas,
por Internet. Toda una variedad de gente –y
sí, un muñeco de nieve– participó e
hizo preguntas. Mientras tanto, la comunidad latina
sigue en espera a que los candidatos decidan si participarán
en un debate que la cadena televisiva Univisión
está tratando de organizar para principios
de septiembre en la ciudad de Miami. Hasta la fecha,
ninguno de los principales candidatos ha indicado
que participarán, y solamente dos otros candidatos,
el senador Chris Dodd, de Connecticut, y el gobernador
de Nuevo México, Bill Richardson, han aceptado,
y ahora resulta que eso está en veremos.
Dodd y Richardson, los únicos candidatos que
dominan el español, han escrito una carta
a Univisión pidiendo que cambie unas aparentes
reglas de este debate aún sin concretizar,
de primero hacer preguntas en inglés que se
traducirían al español para beneficiar
a los candidatos que no hablan el español.
Dodd y Richardson dicen que todo debe ser primero
en español y luego traducido, y sus campañas
indican que ese requisito de poner el español
en segundo plano en una cadena de televisión
hispanoparlante no tiene sentido y se hace simplemente
para darle una ventaja injusta a los otros candidatos.
Richardson, el único latino en la contienda
presidencial, incluso amenaza con retirar su participación
si no se cambia esa regla.
Mientras están con esa pelea, hay el “pequeño” detalle
de que la mayoría de los candidatos no han
dicho si participarán. Un asesor de la campaña
de uno de los principales candidatos le dice a Washington
Hispanic que no es que no quieran participar, es
que “hasta la bodega de la esquina” quiere
un debate. O sea, hay tantos y tantos grupos que
quieren auspiciar un debate para discutir sus temas
particulares que los candidatos están viendo
cuales se desarrollarán. Y precisamente por
tratar de hacer las cosas de manera organizada, el
Comité Nacional Demócrata (DNC, por
sus siglas en inglés) le ha dado el visto
bueno a un debate por mes hasta diciembre y ya eso
lo tienen organizado desde hace tiempo. El debate
de Univisión estaría fuera de los sancionados
por el DNC, pero eso no debería importar.
Si los candidatos tienen tiempo de contestar preguntas
de un muñeco de nieve, seguramente tendrán
tiempo de prestarle un poquito de atención
a la comunidad latina, sea en español, inglés,
o chino, ¿no creen?
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guadalupe@washingtonhispanic.com
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