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Victoria para indocumentados
  “Inconstitucional” es la palabra clave que utilizó un juez federal para rechazar una medida que pretendía satanizar a los indocumentados porque no sólo negaría el acceso a la vivienda sino también a solicitar empleo al castigar severamente a los empleadores.

Si bien hace un mes se recibió con tristeza la aprobación de la resolución por el concejo de la ciudad de Hazleton, la decisión de un juez federal esta semana fue celebrada y aplaudida no sólo por activistas y la comunidad de esa pequeña ciudad de Pensilvania, sino también por líderes en todo el país, porque sin lugar a dudas la decisión será tomada como un precedente para luchar frente a medidas similares adoptadas en otras localidades.

Sin ir muy lejos, organizaciones pro inmigrantes en el área metropolitana –específicamente en el estado de Virginia- utilizarán la resolución del juez de Pensilvania como

  herramienta y sólido sustento para presentar una demanda contra el condado de Prince William, que pretende negar servicios a los indocumentados y autoriza a la policía a actuar como agentes de inmigración.

Uno de los aspectos más importantes es que un juez federal dictaminó que los gobiernos locales no tienen autoridad para ejecutar el trabajo de agentes de inmigración y aceptar medidas locales en este sentido no es más que una violación a los derechos civiles y constitucionales del ser humano, independientemente del estatus legal.

Washington Hispanic aplaude y registra esta victoria como histórica para que a partir de ella se cuente con una verdadera base legal para continuar la lucha por los derechos de los inmigrantes indocumentados cuyo único pecado es haber venido a trabajar.
 


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