Página
3 de 3 |
| Adelantos en tratamiento |
| Expertos niegan que el Sida sea sinónimo de muerte |
|
En Australia se está llevando a cabo la conferencia mundial más grande sobre Sida, y las noticias que están saliendo de ahí son positivas.
Reuters |
Por Madeleine Coorey
AFP
El Sida ya no supone una condena de muerte, ya que los medicamentos adecuados pueden garantizar una esperanza de vida “bastante alta”, según señalaron expertos en VIH reunidos en Australia para una conferencia mundial sobre el mal.
Michael Lederman, de la Universidad Case Western Reserve, lleva más de 20 años tratando a pacientes con VIH y aseguró que ha visto tantos avances que podríamos estar ante el fin de la epidemia.
“Llevo ocupándome del VIH desde 1983”, explicó durante la Cuarta Conferencia Internacional sobre Sida en Sidney, “y en aquellos tiempos veía morir a mis pacientes con frecuencia. La esperanza de vida era corta”, relató.
Mientras que antes la esperanza de vida de los enfermos no se acercaba a la de la media de la población, ahora los pacientes están expuestos a los mismos riesgos que el resto, como el de infarto, explicó Lederman.
“El futuro es algo incierto, pero tan luminoso, tan claro comparado con hace 10, 15 ó 20 años, que ahora la esperanza de una vida larga es una realidad”, dijo el experto.
Lederman hizo eco de las ponencias de otros expertos de alto nivel, que apuntaron a que los potentes medicamentos antirretrovirales que existen en el mercado hoy pueden proteger de la muerte al enfermo durante décadas.
“Creo que hemos erradicado las muertes por Sida en pacientes bajo tratamiento”, apuntó Michel Kazatchkine, líder del Fondo Mundial contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria.
La posibilidad de erradicar el VIH surgió a mediados de los años 90, gracias al acceso a las terapias antirretrovirales, aunque el optimismo inicial se vio enturbiado por la toxicidad de los medicamentos.
Los tratamientos mejorados han conseguido reducir bastante los efectos secundarios, al tiempo que se están probando dos medicinas novedosas en pacientes con resistencia a los antirretrovirales.
Lederman aseguró que el reto sería ver cómo los medicamentos salvan vidas en países en desarrollo, donde menos del 28% de los infectados por VIH recibe tratamiento.
“El desafío es enorme, pero soy bastante optimista y creo que las cosas están yendo en la dirección correcta, veo más bien la copa medio llena que medio vacía”, declaró a la AFP.
Brian Gazzard, de la Asociación Británica de VIH, se mostró de acuerdo con que los pacientes que hace una década habrían muerto, hoy en día viven lo suficiente como para enfrentarse a los riesgos propios de la edad, como las enfermedades coronarias.
Gazzard aseguró, no obstante, que sería un error pensar que estamos cerca de erradicar la pandemia del sida, que se calcula se ha cobrado unos 25 millones de vidas en los últimos 25 años.
“Creo que en estos momentos la enfermedad del VIH no está en absoluto controlada ni en África ni en Asia”, explicó.
Craig McClure, director ejecutivo de la Sociedad Internacional del Sida, añadió que, aunque los recursos para combatir la enfermedad son más abundantes que nunca, no existe ninguna garantía de poder acabar con ella.
| Según un estudio |
| Sodas dietéticas podrían provocar riesgos cardiovasculares |
|
Las personas que consumen altas cantidades de sodas dietéticas tiene el mismo riesgo de enfermedades cardiacas que aquellos que consumen las bebidas azucaradas.
Photos.com |
Redacción/Agencias
Washington Hispanic
Un estudio acaba de encontrar que la gente que consume altas cantidades de sodas dietéticas —más de una lata al día— tiene el mismo riesgo de enfermedades cardiacas que las personas que consumen estas bebidas azucaradas.
La investigación, que no es concluyente, sorprendió a los investigadores, quienes esperaban ver diferencias en los resultados de consumidores de sodas azucaradas y las dietéticas.
Sin embargo, los resultados fueron un riesgo similar de enfermedades cardiovasculares para ambos.
La razón, dijeron los investigadores, puede estar en el hecho que incluso las sodas sin calorías aumentan los antojos de los consumidores por consumir mayor número de azúcares por otras vías, lo que no ocurriría en las personas que toman bebidas carbonatadas azucaradas porque ellos ya obtienen la dosis de glucosa que necesitan.
El autor del estudio, el doctor Vasan Ramachandran, enfatizó que estos resultados no quieren decir que beber más sodas dietéticas significan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, pero sí señaló que la investigación advierte de un vínculo que debe ser estudiado con mayor detalle.
“Es muy interesante, por ello hay que encontrar una respuesta a las preguntas de los consumidores por personas que están calificadas para hacer este tipo de estudios, para entender mejor la relación”, dijo Ramachandran, quien trabaja en la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston.
Esta investigación tiene como fuente un estudio masivo y multigeneracional de enfermedades del corazón en habitantes de la localidad de Framingham, Massachusetts; el que involucró a nueve mil personas adultas.
| Punto de vista: A su salud |
| A cuidarnos de los rayos ultravioleta |
|
Por María Gómez
Presidenta de Mary's Center |
Este es el mes de la protección contra los rayos ultravioleta. Por ello, vale la pena que nos detengamos un momento a pensar qué tanto sabemos acerca de este tema, pues desde hace algunos años se viene hablando cada vez con más intensidad sobre la pérdida de la capa de ozono y el daño que este tipo de emanaciones están causando en la tierra. Sin embargo, poco estamos haciendo para evitarlo.
Aunque pareciera un tema lejano a nosotros —porque se habla de términos que escasamente utilizamos en una conversación cotidiana como la atmósfera terrestre, el planeta, radiaciones y la longitud de onda, sólo por nombrar algunos—, los rayos ultravioletas están presentes diariamente en nuestro alrededor y estamos constantemente expuestos a ellos.
De no protegernos adecuadamente, nos pueden ocasionar graves daños, como cáncer de piel o cataratas en los ojos, por ejemplo.
Lo preocupante del deterioro de la capa de ozono radica en que el ozono funciona como un filtro de las radiaciones que emite el sol, absorbiéndolas en algunos casos y en otros, evitando que lleguen a la tierra.
Lo preocupante es que cada año, por la época de la primavera, hay una disminución bastante notable de esta capa en las regiones polares, permitiendo la entrada directa de las radiaciones ultravioletas.
La pérdida de ozono en algunos sectores del polo sur puede llegar a ser hasta del 70% y en el polo norte del 30%, lo cual aumenta las probabilidades de causarnos más daño.
Aunque en el verano viene una recuperación de la capa de ozono, ésta se ve cada vez más amenazada por el uso de químicos industriales y agrícolas que diariamente se utilizan en todo el mundo, incluso hasta de ciertos productos que todos usamos comúnmente como algunos aceites, medicinas, champús y cosméticos.
Por eso es tan importante que seamos conscientes de los daños que los rayos ultravioleta pueden causarnos, y que tomemos las medidas de precaución necesarias.
Por ejemplo, debemos saber que entre las 11 de la mañana y las 2 de la tarde, la intensidad de los rayos ultravioletas es más fuerte que en el resto del día y que por lo tanto son las horas menos recomendables para exponernos al sol.
Para el cuidado de la piel es indispensable el uso de cremas protectoras. Lo ideal es que se utilicen todos los días, así el sol no brille de igual manera. Se recomiendan cremas con un factor de protección solar (SPF) mínimo de 15 y aplicarlas media hora antes de exponerse al sol. Si vamos a estar expuestos durante mucho tiempo, debemos aplicarla regularmente cada dos horas. El uso de las gorras o sombreros es también recomendable.
Recuerden que con los niños las medidas deben ser aun más extremas, pues corren un riesgo más alto al estar expuestos.
Con los ojos, el cuidado debe ser igual de riguroso. Los expertos recomiendan utilizar lentes oscuros, que además de protegernos de los rayos solares, sean resistentes y cubran los ojos desde todos los ángulos.
No quiere decir que recibir sol sea siempre malo. Lo dañino es el exceso. Una exposición a los rayos del sol con la intensidad y el tiempo adecuado trae beneficios, especialmente para los huesos y por la vitamina D que recibimos.
Por eso, es cuestión de saber aprovechar los beneficios de los rayos del sol y de saber cuidarnos de sus excesos, especialmente en esta época de verano cuando más queremos estar expuestos a ellos.
|