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especial

 
Patricia Guadalupe
Columnista

Cerramos esta semana con dos interesantes contrastes. Por una parte se da a conocer el más reciente informe del Departamento del Censo que encuentra no solamente una población cada día más diversa, pero además comunidades de inmigrantes que están por sobrepasar la cantidad de residentes anglosajones.

Y por otra parte, varias ciudades con funcionarios que padecen de miopía e histeria dan a conocer una serie de denuncias legales contra los inmigrantes.

El reporte es parte de la llamada Encuesta Sobre la Comunidad Estadounidense de la Oficina del Censo, y encontró que la población inmigrante creció en un 16 por ciento desde el 2001 y que, a diferencia de lo que se pensaba, los inmigrantes no necesariamente están concentrados en estados fronterizos, sino que están dispersos por todo el país. La mayoría del crecimiento en la población, destaca el Censo, se encuentra en la población latina. En ciudades como Nueva York, Miami y Los Angeles, los latinos rápidamente se están convirtiendo en la mayoría de la población. El Censo también notó que esto está ocurriendo en ciudades cercanas a las grandes urbes. En la Florida por ejemplo, en Broward, el condado más cercano a la zona metropolitana de Miami-Dade, el Censo encontró que el 40 por ciento de la población no es anglosajón y en su mayoría son latinos. Lo mismo pasa en la zonas cercanas a Nueva York. Incluso aquí en Washington, donde el reporte del Censo destaca un crecimiento sin precedente de la población hispana en Maryland y Virginia.

Hay varias maneras de interpretar estas cifras. Podemos celebrar la diversidad y ver como el país fundado por inmigrantes se está enriqueciendo con los inmigrantes, quienes como todos sabemos en su gran mayoría llega aquí en busca de un mejor porvenir para sus familias. O podemos hacer como los funcionarios en la ciudad de Hazelton, aproximadamente hora y media de la ciudad de Filadelfia, en el estado de Pensilvana. El mes pasado funcionarios aprobaron una serie de medidas anti-inmigrantes, incluyendo el negarle permisos de trabajo a empresas que contraten indocumentados, multar a los que alquilan apartamentos a indocumentados, y hacer del inglés el idioma oficial de la ciudad. Las medidas fueron aprobadas luego de que dos inmigrantes fueran acusados de matar a un hombre, y pues claramente en ese pueblito creen en la ley de “el justo paga por pecadores”. Varias organizaciones latinas, junto con la Unión Americana de Derechos Civiles (ACLU por sus siglas en inglés), han presentado una demanda legal contra la ciudad diciendo que estas medidas son anticonstitucionales y discriminatorias. Los funcionarios aseveran que no se rajan. “Están intentando asustarnos, pero tenemos confianza que nuestra medida pasará cualquier escrutinio judicial”, dijo el alcalde Lou Barletta (¿y qué tal el escrutinio de su familia inmigrante?). Otra ciudad, también cerca de Filadelfia, aprobó medidas similares, y fueron presentadas con una denuncia legal. Los funcionarios de Riverside (Nueva Jersey) dicen que, como los de Hazelton, están cansados de la falta de acción legislativa sobre el tema en Washington, y están tomando el asunto en sus manos. Esto aún cuando un reciente análisis del grupo no-partidista Servicio de Estudios Congresionales (CRS, por sus siglas en inglés) encontró que gobiernos locales probablemente no tendrán el derecho de aplicar las leyes porque solamente el gobierno federal se puede encargar de asuntos que tengan que ver con la inmigración. E irónicamente, la mayoría de la población latina en esas ciudades es de Puerto Rico –ciudadanos estadounidenses de nacimiento–, un detallito desapercibido por los funcionarios locales.

Mientras tanto, continúan las audiencias sobre inmigración auspiciadas por la mayoría republicana del Congreso federal durante el receso legislativo. Esta semana hablaron en Téxas y Georgia del “peso” sobre el sistema de salud que significa la inmigración ilegal, y la “conexión” entre la inmigración ilegal y la criminalidad. Como en Hazelton y Riverside, todos seguramente hablaron con la cordura e inteligencia que amerita tan importante tema.

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