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| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
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“Aún
con los reportajes en periódicos y las imágenes
en la televisión, uno no está adecuadamente
preparado para esto”.
Así dijo el congresista Xavier Becerra, de
California, luego de visitar la zona devastada por
el huracán Katrina en el primer aniversario
de la peor catástrofe natural en el país.
Becerra formó parte de una delegación
de legisladores demócratas. “Todavía
hay mucho que hacer y todavía el gobierno
federal tiene mucho por responder”.
Ya sabemos que el presidente Bush y su administración
federal respondieron de manera pésima a la
peor catástrofe natural en el país.
Lo sorprendente, dicen varios legisladores, es que
el gobierno federal todavía está tan
lentamente avanzando el proceso de la reconstrucción,
y para colmo, los más afectados son los que
menos pueden económicamente lidiar con la
tragedia.
Además, está la situación
olvidada por muchos de los miles de trabajadores
latinos que fueron a la zona para ayudar en la reconstrucción
con promesas de empleos y sueldos decentes. Gran
cantidad vio sus sueños desaparecer con los
empleadores que no pagaban por trabajo ya hecho.
La inmigración juega un papel aquí,
dicen Becerra y otros legisladores que investigan
reportes de discriminación laboral.
“
Se aprovechan de ellos, y los trabajadores por miedo
creen que no pueden hacer nada”, dice el congresista. “Si
se pudiera aprobar una reforma migratoria amplia
como hemos querido, estos trabajadores no estarían
en las sombras y no serían víctimas”.
Mientras tanto, el Departamento federal del Censo
dio a conocer esta semana cifras sobre la pobreza
en el país, y señala que la tasa entre
la población hispana es casi el doble de la
población en general. Según las cifras,
el 21 por ciento de los latinos viven en la pobreza,
comparados con el 13 por ciento de la población
en general. El Censo también encontró que
aumentó el número de personas sin seguro
médico, con los hispanos altamente representados,
desafortunadamente. Casi el 33 por ciento de hispanos
en el país no tiene seguro médico,
incluyendo el 22 por ciento de niños hispanos.
El estatus migratorio vuelve a jugar un papel clave
en estas cifras, ya que el índice de pobreza
y de personas sin seguro son mayores entre los que
el Censo identifica como “extranjeros no ciudadanos”.
Ambas cámaras del Congreso regresan la semana
que viene de su receso de verano, para la última
sesión legislativa antes de las elecciones
congresionales, y está pendiente el asunto
de la inmigración. La semana que viene varios
grupos que abogan por los inmigrantes auspician lo
que dicen será una enorme marcha en Washington
para instar a los legisladores, pero los mismos legisladores
dicen que no parece que resolverán nada este
año. Los republicanos aseveran que el público
en general solamente quiere seguridad fronteriza,
mientras que los demócratas sostienen que
son los mismos republicanos que no quieren una reforma
migratoria. Y ahí se queda el asunto estancado,
mientras millones de inmigrantes esperan.
Y para acabar de insultar al público latino,
la compañía de cable Comcast brevemente
circuló en los canales locales en Washington
un anuncio sobre la rapidez de su conexión
cibernética. En el comercial en inglés,
un muchacho sentado en frente de un escritorio le
pregunta a su colega de trabajo por dónde
andaba. Éste le contesta, “en Perú”,
y su colega le dice, “No te creo”. De
pronto el que supuestamente andaba por el Perú sale
rápido, tipo relámpago, y regresa vestido
con un poncho y cargando lo que parece ser un campesino
peruano. El “campesino” le dice, en español, “por
favor, quisiera que me lleven a mi casa”, y
el que lo cargaba le contesta en inglés, “no
gracias, ya comí”. Comcast enseguida
quitó el comercial luego de quejas, pero me
pregunto, ¿cómo es que se hizo, en
primer lugar?
Obviamente una agencia publicitaria produjo el comercial,
pero alguien en Comcast le tuvo que dar el sí,
y es preocupante que en una corporación con
clientela latina que dicen respetar falte tanto la
sensibilidad que no solamente permitieron la creación
de semejante porquería racista pero que no
la quitaron hasta que le llegaron las críticas.
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