| Tras
decisión de tribunal electoral en México |
| Calderón
sonríe y oposición llora |
Por Jennifer
González
Desde México /
AFP
Felipe Calderón espera con serenidad su "turno" para
ocupar la presidencia de México, a pesar
del eventual "gobierno de resistencia" que
planea crear el candidato de la izquierda, Andrés
Manuel López Obrador.
 |
El virtual presidente de México,
Felipe Calderón, se muestra sumamente
tranquilo y sonriente en una reunión
con mujeres de negocios en la capital mexicana,
el lunes 28.
Foto: Tomás Bravo / REUTERS |
La calma con la que Calderón ha tomado
las advertencias de López Obrador descansa
en el fallo del lunes 28 del Tribunal Electoral
(Trife), que ratificó su ventaja en la
presidencial del 2 de julio y en la mayoría
sin precedentes que ha obtenido su partido, el
oficialista Acción Nacional (PAN) en el
Congreso.
"
Todavía no soy presidente electo, pero
espero, espero mi turno", comentó Calderón,
de 44 años, después de que el Trife
confirmó su ventaja en la elección
por una diferencia de 0,57 por ciento de los
votos sobre López Obrador.
El Trife, que aún debe declarar al presidente
electo, anuló el lunes 28 un total de
237.736 sufragios dudosos. Con esas deducciones,
Calderón mantiene sobre López Obrador
una ventaja de 239.751 sufragios.
Parece irreversible
Aunque el Trife tiene que resolver todavía
otras demandas de López Obrador sobre
el período de campaña en el que,
según el político de izquierda,
el presidente Vicente Fox violó el principio
de imparcialidad y empresas privadas apoyaron
con spots a Calderón, entre otras cosas,
el triunfo del candidato del PAN parece irreversible.
Calderón abandonó hace tiempo su
casa de campaña, creó ya su equipo
de transición y ha mantenido reuniones
con líderes de varios sectores, incluidos
gobernadores de algunos de los 17 estados que
controla el Partido Revolucionario Institucional
(PRI), en el poder desde 1929 a 2000 y ahora
tercera fuerza en el Congreso.
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Simpatizantes de Andrés Manuel López
Obrador reaccionan llorosos tras conocer
el fallo del tribunal electoral mexicano
que reconoce la victoria de su rival, Felipe
Calderón.
Foto: Tomás Bravo / REUTERS |
En la Cámara de Diputados y en el Senado,
el PAN necesitará el apoyo de 45 diputados
y 13 senadores de otras filas para sacar adelante
sus iniciativas, ya que pese a ser la primera
fuerza, no cuenta con la mayoría absoluta. "
Hay que unir esfuerzos con miembros de otras
fuerzas políticas", ha dicho Calderón,
que también ha comenzado a visitar diversos
estados del país para agradecer la movilización
de sus militantes.
Pero López Obrador, que mantiene desde
hace un mes un enorme campamento en la céntrica
avenida Reforma, ha descartado tajantemente crear
un gobierno de coalición.
Vivir con el piquete
Mientras tanto, Andrés Manuel López
Obrador, y un puñado de cada vez menos
seguidores cumplieron un mes de bloqueo de una
turística avenida de la capital que ha
tenido un limitado impacto político, mientras
la ciudadanía ha aprendido a vivir con
el piquete.
El pasado 30 de julio, en un sorpresivo anuncio
cuando tenía reunidos a 1,2 millones de
manifestantes, López Obrador llamó a
mantener una "asamblea permanente" en
ocho kilómetros del Paseo de la Reforma
y dos calles que conectan con el centro histórico.
De la nada, miles de simpatizantes de López
Obrador levantaron tiendas de campaña
y carpas en las que instalaron improvisados baños,
cocinas y salas de estar con televisores. El
primer impacto del bloqueo fue un caos vehicular
para una megaurbe agobiada por el tráfico.
Un mes después, el número de simpatizantes
se ha reducido de manera importante. El clima
tampoco ayuda porque en el mes han caído
dos granizadas y a diario llueve intensamente
sobre el bloqueo, que se ha suavizado con la
apertura de los cruces de Reforma y sus carriles
laterales.
Los efectos políticos y jurídico-electorales
del bloqueo han sido pocos. El gobierno federal
sigue su marcha, el nuevo Congreso se instaló el
martes y el Tribunal Electoral rechazó el
recuento del ciento por ciento de votos y está por
nombrar presidente electo a Felipe Calderón,
del Partido Acción Nacional (PAN)..
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| De
incendiario a bombero… |
| Evo
Morales enfrenta huelgas en serie |
La
Paz / AFP
El presidente Evo Morales negociaba los reclamos
de dos regiones de Bolivia en huelga por atención
oficial, mientras buscaba acercarse a un sindicato
de maestros que amenaza paralizar las clases en
todo el país, apenas después de alcanzar
un acuerdo con el gremio de transportistas.
Morales, que el martes 29 logró frenar una
huelga del transporte, que paralizó tres
de las nueves ciudades principales bolivianas,
intentaba el miércoles 30 desbaratar una
huelga de hambre de dirigentes civiles de la región
sudeste de Chuquisaca, en demanda de mayor atención
oficial.
El gobernante, que reunió a su gabinete
desde las 05H00 locales, perfiló un decreto
supremo para la construcción inmediata de
un aeropuerto en la ciudad de Sucre, capital de
Chuquisaca, y también para la dotación
de agua potable a zonas campesinas de esa región
de Bolivia.
Morales envió a su viceministro de Transportes,
Walter Valda, a dialogar con los huelguistas, entre
ellos la alcaldesa de Sucre, Aydeé Nava,
que exigen además presupuesto para la construcción
de caminos y obras sanitarias.
La administración Morales conjuró finalmente
una huelga en el sureño departamento de
Tarija, convocada por una organización cívica
de esa región en solidaridad con pobladores
de la frontera con Argentina, que se vieron afectados
por medidas restrictivas al comercio adoptadas
por Buenos Aires.
La escaramuza más dura del gobernante izquierdista
era librada con el combativo sindicato de maestros,
de orientación trotskista, que mantenía
paralizadas las clases por segundo día consecutivo
en el sector público boliviano.
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