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| Tomar jugos de productos naturales es beneficioso para la salud, pero sin azúcar |
| El poder de los zumos de fruta |
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Sólo es necesario echar las frutas a la juguera, añadir agua y ya está.
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Rdacción/Agencias
Washington Hispanic
Durante años, la doctora Pamela Rockwell, del Sistema de Salud de la Universidad de Michigan, UM, aconsejó a los padres que no dejen beber demasiados zumos a sus niños por su vínculo con la obesidad. En la actualidad, ofrece un consejo muy distinto. Un estudio descubrió que no hay relación entre la obesidad infantil y el zumo de fruta, siempre y cuando no tenga azúcar añadida.
“Se trata de una gran noticia y ha marcado una enorme diferencia en lo que aconsejamos a nuestros pacientes. Comenzaré diciendo que los niños que ya son obesos o niños que tienen una familia con una disposición marcada hacia la obesidad, deben utilizar la moderación, ya que el estudio asegura sólo el efecto de 24 onzas o menos de zumo diarios representa un beneficio para la salud”, asegura.
Otros estudios, han descubierto que numerosos zumos de fruta ofrecen poderosos beneficios de salud. Investigaciones realizadas en los últimos años han identificado formas en que zumos tales como los de granada, naranja y arándanos pueden ayudar a prevenir o curar enfermedades.
“El zumo de granada es un una buena opción. Se ha demostrado que la granada tiene efectos muy beneficiales para el organismo. Reduce los niveles nocivos del colesterol y también se ha demostrado que reduce los valores del antígeno prostático específico o PSA, un marcador tumoral”, explica Rockwell, profesora asistente en el Departamento de Medicina Familiar en el Sistema de Salud de la UM.
También el zumo de naranjas. El zumo clásico del desayuno que puede ayudar a prevenir cálculos renales. Rockwell recomienda consumir zumos de arándonos para prevenir infecciones en las vías urinarias.
Los beneficios
Otros estudios señalan que un aumento general del consume de frutas y vegetales reduce el riesgo de desarrollar Alzheimer. En el año 2006 una investigación reveló que las personas que bebían zumos de frutas o vegetales más de tres veces a la semana tenían un 76 menos posibilidades de desarrollar Alzheimer que las que bebían zumo sólo una
vez a la semana.
Beber zumos de fruta no es en sí una actividad saludable y Rockwell advierte que numerosos zumos tienen fructosa o azúcares. Los consumidores deben buscar a jugos que sean un 100% naturales y evitar a los que tengan añadidos. “Lo más importante es cuando usted escoja un zumo en un supermercado o en un restaurant, para ayudar a su organismo y calmar la sed, elija el que sea un 100 por ciento natural. Debe mantenerse alejado de los que tienen añadidos de almíbar de fructosa, que desgraciadamente forman parte de numerosos productos que consumimos en la actualidad”.
| Entre paréntesis |
| La higiene de los hombres es deficiente |
Al parecer, la virtud de lavarse las manos luego de ir al baño está siendo dejada de lado por las nuevas generaciones.
Así lo demostró un estudio que estableció que uno de cada tres hombres no se lava las manos después de usar los servicios higiénicos.
El porcentaje de mujeres que tiene el mismo poco higiénico hábito llegó al 12%, según un grupo llamado “la policía de los lavamanos” (hand washing police), quienes acostumbran espiar las costumbres de las personas cuando están en el baño.
La última vez que se hizo el estudio, un 25% de los hombres no acostumbraba lavarse las manos después de usar los servicios higiénicos, comparado con un 10% de las mujeres.
La metodología utilizada fue la observación directa de alrededor de seis mil personas en cuatro ciudades grandes de Estados Unidos.
Cáncer es la tercera causa de muerte en Centroamérica
El cáncer se ha convertido en la tercera causa de muerte en Centroamérica, donde el 80% de los casos se detecta en etapas avanzadas, advirtió un estudio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
“El cáncer es la tercera causa de mortalidad en la subregión y las acciones que se están dando en los países no siempre son las necesarias para disminuir la incidencia y la mortalidad”, aseguró la directora de la OPS, Mirta Roses.
Según Roses, en el marco de la XXIII reunión de ministros de Salud de la región centroamericana y República Dominicana, las primeras causas de muerte en la región (con base a estadísticas de 2006) tienen que ver con el sistema circulatorio, le siguen enfermedades transmisibles y en tercer lugar los diferentes tipos de cáncer.
A pesar de reconocer que “existen intervenciones para disminuir la incidencia y la mortalidad por cáncer”, la funcionaria advirtió que en más de un 80% de los casos la enfermedad se detecta en estado avanzado.
En cuanto a los tratamientos que se proporcionan, la funcionaria detalló que la cifra es baja y los recursos humanos para atender a la población “son limitados y tienen poca oportunidad para capacitación”.
Para la directora de la OPS, “se necesita planificación en la atención y monitoreo de la patología”.
Entre los factores de riesgo que prevalecen en la región, la funcionaria citó las radiaciones ionizantes, exposición a amianto, benceno, hidrocarburos clorinados y muchos plaguicidas.
La región Centroamericana importa para actividades agrícolas 46 mil toneladas anuales de plaguicidas, razón por la cual más de cuatro mil trabajadores agrícolas están expuestos a contraer la temida enfermedad.
La OPS recomendó además “adecuar la lista de medicamentos antioneoplásticos comunes en la subregión”, de acuerdo con los cánceres de mayor incidencia y mortalidad.
| Entrevista al cirujano plástico Paul Thesiger |
| “Todas las personas tienen el deseo de una mejora estética” |
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El Dr. Paul Thesiger tiene sus
consultas en Chevy Chase y en Washington, DC.
Felipe Lagos/Washington Hispanic |
Por Felipe Lagos
Washington Hispanic
A
los latinos, en especial a las mujeres, les acomoda hacerse la cirugía plástica. Esa es la conclusión que se desprende al hablar con el Dr. Paul Thesiger, cirujano plástico que atiende a muchos hispanos e hispanas en la zona Metropolitana de DC.
Thesiger lleva siete años corrigiendo aquellos problemas que trae el proceso del envejecimiento, especialmente en las mujeres que ya tienen un par de hijos y que desean rejuvenecer ciertas partes de su cuerpo. “El 90% de mis clientes latinos son mujeres y el resto es hombre. Los procedimientos más comunes son liposucción, abdominoplastía y cirugía de senos. Las latinas en las postrimerías de los treinta o empezando los cuarenta y con un par de hijos son mis clientes más frecuentes, las que en general están preocupadas de cómo luce su cuerpo”.
—¿Cuál es la razón por la cual los latinos se hacen estos procedimientos?
“Creo que para todos existe el deseo de una mejora estética. Además, en la comunidad latina no hay el estigma que este tipo de procedimientos tiene en otras culturas. Los latinos no se preocupan de qué dirán los demás, por ejemplo”.
—Y en términos psicológicos, ¿quiénes son sus clientes?
“Invariablemente, la mayoría de las mujeres desea hacerse una cirugía estética en algún momento de su vida. Usualmente después de haber tenido hijos no están satisfechas con alguna parte de su cuerpo. Ya sea con la forma o la distribución de la grasa. Como dije, ellas quieren verse mejor. Ahora, de vez en cuando aparecen pacientes que están involucradas emocionalmente con el problema. La mayoría de las personas que vienen no están destrozadas por su problema y me dicen ‘quiero sacar esta grasa, he ido al gimnasio por un tiempo y ha sido imposible’, o ‘acabo de tener mi tercer hijo y no me veo bien, ¿me puede ayudar?’. Pero como regla no operaré a alguien que esté muy involucrada emocionalmente con su problema porque no puedo solucionar su situación psicológica”.
—Y respecto de los hombres, ¿qué es lo que más se hacen?
“Normalmente vienen para tratarse por problemas de la piel, como acné. Además por problemas con la nariz, pero muy pocos se hacen todo el tratamiento. Los hombres son diferentes. Ellos vienen con un problema que quieren solucionar, pero es muy frecuente que no terminen en el quirófano. No sé el porqué. Creo que ellos tienen más miedo al dolor, y pasar por este tipo de cirugías que involucra cierto nivel de dolor. Las mujeres están más acostumbradas a pasar por un pequeño trauma para obtener lo que quieren. No le tienen miedo al dolor como los hombres”.
—Si alguien está pensando en hacerse un procedimiento, ¿qué le diría?
“Lo más importante es preguntarse por qué quiere cambiar algo. Si es para la persona o para su marido, por ejemplo. Si alguien me dice ‘mi esposo quiere que cambie mi busto’, no haré la operación porque será un desastre. La persona está por hacerse un procedimiento mayor, y si en realidad no lo quiere, no me importa quién lo quiera, no le hago la operación. Por ejemplo los niños. Muchas veces vienen los padres porque quieren arreglarle las orejas a sus hijos. Yo les pregunto a los pequeños si les molesta tener las orejas salidas, y si me dicen que no, la consulta se acaba en ese momento. Es un ejemplo clásico porque ocurre mucho”.
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