| Toda
la verdad |
| Superalimentos |
|
|
| Cada cierto
tiempo se escucha sobre el potencial beneficio
a la salud de ciertos alimentos, llamados
funcionales o “superalimentos”.
Sin embargo, al contrastarse con la ciencia
disponible, las supuestas utilidades no se
condicen con el bombo publicitario. A continuación,
todo lo que debe saber sobre ellos. |
Por Felipe Lagos
Washington Hispanic
El advenimiento
de los llamados “superalimentos” o
también alimentos funcionales, ha
servido para que las agencias publicitarias
y los medios de comunicación hagan
eco de sus supuestos beneficios.
Sin embargo, la ciencia
es menos entusiasta a la hora de convalidar
aquellas utilidades.
En términos simples,
se le llama “superalimentos” a
aquellos comestibles que pueden ser particularmente útiles
para la salud de la población.
Se señala que
estos alimentos, generalmente lácteos
o cereales, contribuyen a mejorar el estado
de la salud y el bienestar
de las personas.
Al mismo tiempo, sus
impulsores advierten que al consumirlos, varias
funciones
vitales mejoran e, incluso, son capaces
de prevenir
algunos tipos de enfermedades. Para ello, investigamos
cuáles son
los tipos de “superalimentos”,
y consultamos a Saúl Malozowski,
asesor principal de Fisiología
Endocrina de los National Institutes
of Health (Institutos
Nacionales de Salud, NIH) y experto
de la institución, cuáles
son los verdaderos “beneficios” de
consumir estas comidas.
“
Los NIH no han clasificado a ningún
alimento como super, pero a su vez no está en
desacuerdo que estos alimentos sean sanos,
pero lo que no hacemos es adjudicar beneficios,
ya que para ello debiese haber algún
tipo de investigación y no sólo
decir o proclamar que un alimento es mejor
que otro. Por ejemplo, está comprobado
que la familia de las crucíferas,
como el brócoli, tienen sustancias
químicas que, en estudios de laboratorio,
han probado disminuir el crecimiento de ciertos
tipos de cánceres. Nosotros no sabemos
si esto es cierto en humanos, ni cuanto hay
que comer para obtener los mismos resultados
positivos que en laboratorio. Lo que no decimos
es que comer crucíferas previene el
desarrollo de cáncer. Lo mismo es
cierto con la vitamina C, cítricos
y frutillas. No discutimos que estos alimentos
sean comidas sanas, pero no damos el salto
de atribuir un tipo de cura o prevención
como lo hacen los grupos que están
denominando estos productos como superalimentos”,
aclara Malozowski.
¿
Megalácteos?
Algunos tipos de lácteos tienen la
capacidad de ayudar a la flora bacteriana
presente en los intestinos.
Estos lácteos son llamados probióticos
y están compuestos por microorganismos
que atacan las bacterias “malas” presentes
en los intestinos. Además, se dice
que pueden comportarse como antibióticos
y estimularían el sistema inmunológico
natural del cuerpo.
Malozowski explica que
el probiótico
por excelencia, el yogurt,
históricamente
se ha utilizado en la medicina
para tratar las diarreas en niños y
afecciones similares. “Hay estudios que
muestran que en determinadas condiciones y
poblaciones,
el uso de estos alimentos que
tienen acción
en la flora intestinal pueden
ser beneficiosos. La ciencia no es tan fuerte
al respecto,
pero no hay oposición
tampoco”,
explica el experto.
Fitoesteroles
Estos son componentes naturales
de los alimentos, y muchas
veces se
publicitan como elementos
que resultan saludables.
En términos simples,
se aduce que estos fitoesteroles tienen facultades
antiinflamatorias,
bactericidas y antifúngicas.
Sin embargo, Malozowski
trae las cosas a su debido
orden.
“
El mismo efecto de este tipo de alimentos
se utiliza en la gran discusión sobre
el uso de estrógenos en mujeres postmenopáusicas.
El estudio del NIH demostró que el
uso de estrógenos y progesterona podría
tener mayor incidencia en el cáncer
de mama, de útero y aumentar el riesgo
de enfermedades cardiovasculares. Hay muchos
vegetales que contienen fitoestrógenos,
la soja por ejemplo, que tiene compuestos
químicos con un efecto similar a los
estrógenos naturales que producen
los ovarios. Algunos dicen que con esto se
pueden tratar síntomas postmenopáusicos
y no hay problemas de cáncer de mama.
Aunque es posible que el beneficio óseo
sea cierto, no hay estudios a largo plazo
que indiquen que estos fitoestrógenos
no tengan efectos adversos en cuanto a cáncer
de seno. Se sabe que la soja tiene estrógenos
vegetales, pero no existen los estudios científicos
que muestren que haya beneficios o daños
en el uso de los vegetales o derivados de
la soja”, advierte
Malozowski.
Omega 3
Algunos estudios muestran
que los ácidos
Omega 3, que se encuentran en los pescados
o aceite de pescado (no los que provienen
de granjas de producción de pescado,
que es lo que generalmente se encuentra en
el supermercado, sino aquel que se pesca
en forma natural en el mar), tienen un rol
aparentemente importante en la prevención
de enfermedades cardiovasculares. “Este
efecto sería a largo plazo en cuanto
a controlar arteriosclorosis e infarto al
miocardio entre otras cosas. Ahora, existen
otro tipo de factores, como el estilo de
vida, cómo la gente trabaja, el tipo
de ejercicio y otras variables que podrían
influir en el desarrollo de las enfermedades
cardiovasculares que no se pueden ver en
un estudio epidemiólogico, como aquellos
que dan base a estos potenciales beneficios.
Hay que hacer un estudio clínico que
demuestre que estos aceites de pescado, o
el pescado en sí, podría tener
ese efecto beneficioso y hasta ahora ese
estudio no se ha hecho”,
enfatiza Malozowski.
Los verdaderos
super
Con todo, el
experto del NIH
señala
que lo mejor que pueden hacer las personas
es comer sano y hacer ejercicio, sin dejarse
llevar por el rótulo
de los superalimentos.
“
La línea de pensamiento nuestra es
que hay que tener una dieta completa, comer
verduras de color y frutas frescas de diverso
tipo, lo que en conjunto son útiles.
También sabemos que la forma en que
uno consume estos alimentos también
tiene consecuencias para la salud. Por ejemplo,
el freír las comidas no es bueno porque
el número de calorías es mayor
. También no sólo hablamos
de la necesidad de una dieta sana, sino de
ejercicio. Así, los que no comen comida
chatarra, y están activos tienen menor
riesgo de desarrollar diabetes, obesidad
y enfermedades cardiovascular”, concluye
Saúl Malozowski.
| Las
señales del rotavirus |
Diarrea
infantil puede indicar una infección
intestinal severa |
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| El rotavirus
en el microscopio. |
Agencias
Las diarreas no
son raras en niños pequeños, pero
una diarrea que dura varios días, moderada
o severa, puede ser la señal de una infección
peligrosa en los intestinos conocida como gastroenteritis
por rotavirus.
¿
Cómo pueden establecer los padres la diferencia
entre una diarrea común y otra causada
por rotavirus?
“
Una diarrea moderada a severa, además
de una fiebre alta, persistente, sangre en las
deposiciones o vómitos, son algunos de
los síntomas del rotavirus y pueden ser
una señal para que los padres busquen
atención médica, cosa de prevenir
la deshidratación”, explica Janet
Gilsdorf, directora de Enfermedades Infecciosas
Pediátricas e Inmunología en el
Departamento de Pediatría y Enfermedades
Contagiosas del Hospital de Niños C.S.
Mott de la Universidad de Michigan.
“
Sin embargo, al existir tantas otras causas para
la diarrea, los padres no deberían suponer
que su hijo padece de la infección del
rotavirus. La única manera de diagnosticarlo
es a través de una prueba a las deposiciones
realizada por el proveedor de salud”, dice
Gilsdorf.
Según los Centros
de Control y Prevención
de Enfermedades (CDC), el rotavirus es
una de las causas más comunes de diarrea
severa en lactantes y niños pequeños,
aunque puede afectar a niños de
cualquiera edad y adultos.
El rotavirus ataca en
invierno y primavera. Sus síntomas son
fiebre, molestias estomacales, vómitos,
diarrea, congestión nasal
y tos.
El rotavirus es transferido
de persona a persona a través de contacto
de pañales
contaminados, manos o superficies.
Ocasionalmente, los infectados con el virus,
deben ser hospitalizados
y en casos aislados algunos fallecen
de deshidratación.
Prevención
y tratamiento
Afortunadamente, hay maneras de protegerse.
La FDA aprobó recientemente una vacuna, el
Rotateg, que debe suministrarse a los dos, cuatro
y seis meses de edad. Ya que el rotavirus es
transferido usualmente a través de manos
contaminadas, simplemente lavarse las manos y
las del niño tras cada cambio de pañal
puede funcionar para prevenir la enfermedad.
“
Sólo toma unas cuantas partículas
del virus para propagarlo de un niño a
otro”, dice Gilsdorf. “Por ello,
es muy importante que las personas encargadas
de cambiar los pañales tengan buenas prácticas
de lavado de manos. Esto incluye utilizar jabón
para poder producir suficiente espuma, lavarse
entre los dedos y en la parte posterior, enjuagarse
con agua caliente y secarse cuidadosamente”.
Sin antibióticos
o medicamentos antivirales para tratar la diarrea
causada por el rotavirus,
mantener a los niños
hidratados es crucial para
su cuidado.
“
Los niños pierden fluidos y electrolitos
rápidamente en ataques de diarrea. Para
mantenerlos hidratados, hay que empezar a darles
líquidos lo antes posible”, aconseja
Gilsdorf.
Mientras la enfermedad
progresa, los padres deben estar
en alerta a las
señales de deshidratación
severa, que incluyen pañales
menos mojados y llanto
sin lágrimas, y
deben contactar a su médico
si la deshidratación
continúa por varias
horas.
Gilsdorf recomienda a
los padres evitar dar a los
lactantes fármacos
contra la diarrea sin
receta médica. “Algunos
de esos medicamentos
contienen ingredientes
parecidos
a la aspirina, que en
dosis grandes, pueden
ser dañinos. Otros
medicamentos pueden reducir
la movilidad del intestino,
que previene la diarrea,
pero también la
habilidad del cuerpo
de desalojar sustancias
tóxicas”,
concluye la experta.
| Curso
Mamás y Bebés |
| Cómo
prevenir la depresión posparto |
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| Si bien
es una gran alegría tener un bebé,
a veces la depresión posparto complica
las cosas. |
Por Felipe Lagos
Washington Hispanic
Con el fin de
anticipar los síntomas de la depresión
posparto, la Universidad George Washington, en
conjunto con la Universidad de Georgetown y Mary’s
Center, dieron vida al curso “Mamás
y Bebés, el estado de ánimo y la
salud”.
Las clases fueron diseñadas
específicamente
para atender las necesidades de la comunidad
latina, y fue tal el éxito que tuvieron
en Mary’s Center, que las creadoras del
curso decidieron implementarlo en el Hospital
Providence.
El marco general de este
curso se emplaza en la investigación
que estas universidades están realizando
acerca de la depresión
posparto en latinas, midiendo los resultados
de la intervención.
“
Dada la importancia de la salud de la población
latina en este país, especialmente durante
y después de dar a luz, decidimos centrar
nuestro trabajo en este grupo.
Hemos estado trabajando
en Mary’s Center más de un año,
y deseamos ampliar nuestros servicios a las mujeres
que viven en el area NE de Washington DC, Maryland,
o los que reciben sus servicios en el Hospital
Providence, donde acabamos de comenzar el reclutamiento
de participantes. Hasta este momento, hemos recibido
muy buenos comentarios de nuestras participantes,
quienes dicen poder manejar mejor su tensión
y tener un estado de ánimo más
saludable”, dice la investigadora principal
del proyecto, Huynh-Nhu (Mimi) Le.
“
Esperamos que al expandir nuestros servivios,
más mujeres puedan formar parte de nuestro
proyecto, cosa de tener un mayor impacto no sólo
en nuestras participantes, pero en sus niños
y sus relaciones futuras”, agregó Le.
Adriana Ortiz, coordinadora
del proyecto, disecta la experiencia. “La
primera parte es educación.
La segunda es manejar los agentes
externos que afectan nuestra mente y nuestro
físico.
Así utilizamos estos meses
antes que den a luz para dar un tiempo
a reflexionar cómo
vamos a manejar lo que está sucediendo,
cosa que cuando tengan el niño
en los brazos sepan qué hacer”.
Si desea saber más
sobre este curso, que planea comenzar en el
Hospital Providence en
octubre, puede llamar al (202)
687 5073.
| Cómo
ser activa en el amor |
| Inhibición
sexual y libertad |
|
|
| Si logra
ser espontánea y establece una relación
de mayor confianza con su compañero,
se sentirá más
libre para expresar y disfrutar su sexualidad. |
Por Claudia Campos (*)
Especial para Washington
Hispanic
La queja más
frecuente de algunos hombres respecto de sus esposas
es que son demasiado inhibidas a la hora del sexo.
La pregunta que muchas
de ellas se hacen es ¿qué puedo
hacer para sentirme más libre?
Simple, necesitan “libertad”,
pues muchas mujeres se sienten prisioneras
de su educación,
cultura y religión que han sido represivas.
Por ello, muchas mujeres
aprenden que deben comportarse en forma pasiva.
Sin embargo,
esto ha ido cambiando
con el tiempo.
Si usted es una de estas
mujeres que busca “libertad”,
puede comenzar por permitirse desarrollar
su sexualidad, y si su compañero es
paciente y amoroso, logrará ser más
expresiva y espontánea
en la cama.
Ahora, si su compañero
es demasiado exigente y lo que hace es presionarla,
seguramente esto
hará que usted se atemorice y
oculte sus sentimientos en vez de mostrarlos.
Por eso, es necesario
que él apoye su deseo
de convertirse en una persona más
activa sexualmente y evite las exigencias
excesivas.
Muchos temores sexuales
se producen por tratar de satisfacer las expectativas
del otro.
Por un lado, las mujeres quieren
ser amadas y tratan
de
complacer a su pareja. Pero, por
otro, se preocupan de mostrarse demasiado
apasionadas,
o “de
mala reputación”.
Es importante que usted
descubra cómo han
afectado los tabúes y falsos
mensajes a su desarrollo sexual,
para luego tratar de superarlos.
Olvide lo que se espera de usted,
deje de pensar
en el sexo como una obligación
o como algo que usted hace para
complacer al otro.
En lugar de ello, aprenda
a confiar en sus propios sentimientos,
cosa de compartirlos
con el ser
que ama.
Si logra ser espontánea y establece una
relación de mayor confianza con su compañero,
se sentirá más libre para expresar
y disfrutar su sexualidad.
(*) Psicóloga
Clínica. Master en
Sexualidad Humana y Pareja.
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