| La cubanización
de los colegios venezolanos |
Por: María
Elena Salinas
“Ya
se han dado muchas señales de que el presidente venezolano
Hugo Chávez está preparando el terreno para
convertirse en el líder antiimperialista de América,
una posición ejercida extraoficialmente hasta ahora
por el dictador cubano Fidel Castro. Ahora es evidente que
Chávez ya no trata de dar pequeños pasos hacia
un régimen autoritario, sino que da inmensos saltos
para lanzarse de lleno en el sistema socialista.
El último bombazo de Chávez fue dado al comenzar
el año escolar. Advirtió a los colegios privados
que podrían ser cerrados si no adoptan un nuevo plan
desarrollado por el ministerio de Educación que incluye
los nuevos conceptos del “Socialismo Bolivariano” o,
como él lo llama, “el Socialismo del siglo XXI”.
Si usted no sabe lo que significa “Socialismo del siglo
XXI”, no está solo. Todos –probablemente
incluyendo a miembros del círculo interior de Chávez-
tratan de descifrar de qué se trata. La página
de Internet del ministerio de Educación nos da una
pista de qué tan lejos quiere llegar el presidente
implementando su estilo de gobierno en el sistema educativo
del país. Dice que el fin de la educación bolivariana
es “desarrollar el potencial creativo y el pleno ejercicio
de la personalidad, la valoración ética del
trabajo y la participación activa, conciente y solidaria
en los procesos de transformación social”.
Pero la organización no gubernamental Asamblea de
Educación, que tuvo acceso a documentos del nuevo
sistema educativo, asegura que éste procura adoctrinar
a las nuevas generaciones, entre otras cosas, presentando
una nueva visión de la historia de Venezuela, una
que excluye o reinterpreta lo acontecido entre 1830 y 1998,
antes de que Chávez llegara al poder, describiéndola
como una era en la que se creó un país capitalista
y subdesarrollado.
Olga Ramos, investigadora y presidenta de la ONG dijo a la
BBC en una entrevista que el nuevo plan tratará de
justificar ante los ojos de los estudiantes los cambios revolucionarios
que empiezan en el país en 1999. Ella reclama que
cuando se refiera a la historia del mundo el nuevo plan tan
sólo hablará de revoluciones de liberación
de naturaleza socialista o comunista. Cuando se refieran
a movimientos ideológicos, los libros de texto describirán
el marxismo, leninismo y el socialismo de Chávez del
siglo XXI, y se referirán al capitalismo como un mecanismo
de dominio del “imperio”.
Otro documento obtenido por la prensa muestra que la educación
preparatoria para ingresar a la facultad de medicina incluirá discursos
de Fidel Castro como lectura recomendada, describirá a
personas como el líder revolucionario argentino “Che” Guevara
y al jefe del principal grupo rebelde de Colombia FARC, Manuel
Marulanda, como importantes pensadores latinoamericanos.
Los críticos de Chávez lo acusan de politizar
la educación, pero el presidente venezolano defiende
su nuevo plan, que condena el sistema existente de educación
calificándolo de “represivo”. “La
vieja educación es un instrumento represivo que promueve
el consumismo y el odio hacia otros”, dijo Chávez
en uno de sus recientes programas televisivos. Agregó que
esa educación basada en la ideología capitalista
ha corrompido los valores de los niños.
Al advertir a los colegios privados de su cierre inminente
si no aceptan el nuevo plan, Chávez reclamó que
aunque su existencia está contemplada en la nueva
reforma constitucional, ellos deben respetar y adoptar el
nuevo sistema de enseñanza; de no ser así “habrá que
cerrar la escuela, se interviene, se nacionaliza, y se asume
la responsabilidad de esos niños”, dijo.
No hubo tal advertencia luego del triunfo de la revolución
cubana en 1959. En cuestión de año y medio,
los colegios privados cubanos fueron nacionalizados y un
nuevo plan había sido impuesto ligando toda la historia
de la isla con la insurrección de Fidel Castro contra
el dictador de derecha Fulgencio Batista. Los niños
cubanos fueron forzados a hacer guardia frente a símbolos
de la revolución en aparente “solidaridad con
el proceso de transformación social”. Pequeños
matices parecen ser los que marcan la diferencia entre el
comunismo cubano de comienzos de los años 60 y el
Socialismo venezolano del siglo XXI.
(*) Conéctese a www.mariaesalinas.com.
(c) 2007 by Maria Elena Salinas
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