Prelado
africano recibe la más dura sanción
eclesiástica |
El
Papa excomulga al arzobispo Milingo
por ordenar a 4 obispos casados en DC |
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El arzobispo
Emmanuel Milingo (al centro) declara a la
prensa, el miércoles 27, junto a los
cuatro religiosos casados a quienes él
ordenó como “obispos” el
domingo 24. Todos ellos fueron excomulgados
por la Iglesia Católica.
Foto: Larry Downing / REUTERS |
Víctor
Caycho
Washington Hispanic
Rebelde y controvertido como siempre, el arzobispo
africano, Emmanuel Milingo, reapareció después
de meses de enclaustramiento en Washington, DC,
donde el pasado domingo 24 –“Día
de la Virgen de las Mercedes”, según
la liturgia católica- ofició una
ceremonia de ordenación de cuatro obispos
casados, uno de ellos de origen hispano.
La Iglesia respondió de inmediato y el
propio Papa Benedicto XVI confirmó la
excomunión automática de Milingo,
de 76 años de edad, quien es arzobispo
emérito de Lusaka, Zambia, y al que se
considera “el representante más
carismático de la Iglesia Africana, exorcista
y curandero”.
Se trata de la pena más severa que prevé la
Iglesia Católica para un creyente. También
fueron excomulgados los cuatro “obispos”,
quienes fueron elevados “ilegalmente” a
esa dignidad, según los cánones
de la Iglesia Católica, pues únicamente
el pontífice puede ordenar obispos.
Monseñor Emmanuel Milingo "está en
una condición irregular y, claramente,
está progresivamente rompiendo la comunión
con la Iglesia", señaló el
comunicado divulgado por la Santa Sede el pasado
martes 26.
"
Está en curso la 'scomunica latae sententiae'
(sentencia de excomunión) prevista por
el artículo 1382 del Código del
Derecho Canónico", precisa el comunicado,
por lo que el arzobispo no necesita ser juzgado
previamente.
Los cuatro religiosos “ordenados” por
Milingo son Peter Paul Brennan, de la ciudad
de Nueva York; Patrick Trujillo, de Newark (Nueva
Jersey), Joseph Gouthro, de Las Vegas (Nevada)
y George Augustus Stallings Jr., de Washington,
DC..
Todos ellos forman parte del movimiento internacional “¡Sacerdotes
Casados Ahora!” (“Married Priest
Now"), fundado en julio pasado precisamente
por el excomulgado arzobispo Milingo.
En El Vaticano
El comunicado de la Santa Sede, difundido en
El Vaticano, informó que “representantes
de varios niveles de la Iglesia intentaron contactar
en vano al arzobispo Milingo para disuadirlo
de seguir provocando escándalos, lo que
afecta ante todo a los fieles que lo siguen en
su trabajo pastoral de asistencia a los pobres
y los enfermos".
Asimismo, reconoce que "ha seguido con viva
preocupación" el comportamiento reciente
de Milingo, sobre todo después de que
fundó una asociación de sacerdotes
casados, con la que "siembra división
y desconcierto" entre los fieles, añadió el
comunicado oficial.
Milingo saltó a la notoriedad tras desencadenar
un escándalo en 2001 dentro de la Iglesia
Católica al contraer matrimonio con la
coreana María Sung de la secta Moon. Sin
embargo, al año siguiente retornó a
su actividad religiosa al oficiar una misa solemne
en una abadía localizada cerca de Zagarolo,
al este de Roma.
En esa oportunidad, Milingo pidió perdón
al Papa Juan Pablo II, por sus errores, y debió pasar
un año de penitencia y retiros espirituales
en una casa religiosa de Argentina a pedido de
las autoridades eclesiásticas.
“Queremos un clero
casado”
“Tenemos un solo objetivo, la restauración
de un clero casado en la Iglesia Católica
occidental”, anunció el arzobispo
Emmanuel Milingo, tras conocer su excomunión
de parte de la Santa Sede.
En conferencia de prensa que ofreció el
miércoles 27 en el Templo Imani, cerca
de Capitol Hill, en DC, Milingo aseguró que “tenemos
unos 25.000 sacerdotes casados en Estados Unidos
y 150.000 en el mundo, que no son llamados a
servir en esta Iglesia medieval que impone el
celibato”.
Por su parte, monseñor Peter Paul Brennan –uno
de los cuatro “obispos” ordenados
por Milingo-, consideró que el celibato
es una regla “injusta” y, que la
organización que integran intenta motivar
a la ciudadanía estadounidense “a
exigir ¡sacerdotes casados ahora!, o no
cambiará nunca”.
| Exportaron
200.000 kilos de cocaína a EEUU |
Ex capos
del cartel de Cali
reciben 30 años
de cárcel |
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Gilberto
Rodríguez Orejuela, otro de los
capos del Cartel de Cali, es esposado por
un policía de narcóticos
de Bogotá antes de ser extraditado
a Estados Unidos en diciembre de 2004.
Foto: HO/AFP/Getty Images |
Por
Randy Nieves-Ruiz
Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela,
ex jefes de la otrora banda narcotraficante
más grande del mundo, el cartel de Cali,
fueron condenados a 30 años de prisión
en una corte federal de Miami el pasado martes
26, tras admitir haber exportado más
de 200.000 kilos de cocaína a Estados
Unidos.
"
Le pido perdón a mi familia que la he
hecho sufrir por esto (...) también
al pueblo de Estados Unidos y a todas sus autoridades",
afirmó el ex número dos del cartel,
Miguel, de 63 años, antes de recibir
la condena de parte del juez federal Federico
Moreno.
Su hermano Gilberto, de 67 años, el
ex jefe y fundador de la banda, no se disculpó por
ningún delito pero expresó: "me
someto a la justicia americana", antes
de que se le quebrara la voz en la sala.
Vestidos de chaqueta y corbata, los narcotraficantes
admitieron –como parte de un acuerdo
con la fiscalía- haber importado más
de 200.000 kilos de cocaína a Estados
Unidos entre 1990 y 2002 en cargamentos de
postes de concreto, vegetales, madera, cilindros
de cloro, y en una ocasión en un avión
747 hacia México, desde donde la droga
fue introducida al país.
Los hermanos Orejuela aceptaron además
entregar dinero y bienes ascendentes a 2.100
millones de dólares, el equivalente
a las ganancias que obtuvieron del narcotráfico,
a cambio de que los fiscales les retirasen
las acusaciones de lavado de dinero y pidieran
la condena reducida, en lugar de la cadena
perpetua.
Acuerdo separado
El acuerdo pone punto final a una batalla judicial
que se extendió por casi dos años
sin llevar a juicio a quienes la administración
Bush consideró los más importantes
narcotraficantes jamás detenidos en
una prisión estadounidense.
Las admisiones de culpabilidad "señalan
el último y fatal golpe al poderoso
cartel de Cali. Siempre habrá otros
traficantes y continuarán los retos
para las autoridades, pero este es un día
de orgullo para el pueblo de Colombia y las
autoridades de ley y orden internacionales",
dijo el fiscal general, Alberto Gonzáles.
La admisión de los narcotraficantes
fue posible gracias a otro acuerdo separado,
firmado entre la Fiscalía y 28 familiares
de los capos en Colombia, quienes aceptaron
entregar más de 300 empresas en las
que tienen interés, a cambio de que
les dejen conservar algunas propiedades y los
saquen de la denominada "Lista Clinton",
que congela bienes de terroristas y narcotraficantes
internacionales, y sus familiares o empresas.
Heredero los hundió
Los hermanos fueron extraditados a Estados
Unidos entre 2004 y 2005, tras una investigación
de las autoridades federales que duró 14
años, confiscó más 50.000
kilos de cocaína, 15 millones de dólares
y acusó a casi 100 personas.
El acuerdo pone fin a una saga judicial que
comenzó a finales de 2004 con la extradición
de Gilberto a Estados Unidos -y de Miguel meses
más tarde-, que incluyó dificultades
de ambos para costearse abogados privados por
no tener dinero "limpio" para pagarles.
Aunque siempre sostuvieron que irían
a juicio, fue William Rodríguez Abadía,
de 40 años, hijo de Gilberto y heredero
del cartel, quien los hundió a ambos
cuando se declaró culpable de narcotráfico
este año y fue condenado a 21 años
de cárcel, como parte de un acuerdo
por el que aceptó delatar y testificar
contra su padre y tío.
Entregarán bienes en Perú, España
y Panamá
La lista de más de 300 propiedades que
los ex capos del Cartel de Cali –los colombianos
Gilberto y Miguel Rodríguez- entregarán
como parte de su negociación con la justicia
bienes en Perú, España y Panamá,
además de Colombia y Estados Unidos.
El director nacional de Estupefacientes de Colombia,
Carlos Albornoz, dijo que entre los bienes y
empresas que pertenecían a los ex capos
se encuentran varias radiodifusoras, una revista
y sus acciones en el club América de Cali.
| Jurado
anglosajón juzga a hispana por muerte
de un niño |
| Niñera
enfrenta pena capital |
Liliana
Escalante
Ada Betty Cuadros Fernández,
a quien sólo le quedaban unos días
más en Estados Unidos antes de regresar
a Perú, su país natal, cuando
el niño que estaba bajo su cuidado murió como
consecuencia de una serie de golpes en la cabeza
que le ocasionaron muerte cerebral. El suceso
le cambió la vida a la joven niñera,
ya que las investigaciones determinaron que
los golpes que causaron el deceso del niño
de 14 meses, Kyle Lazarchik, eran similares
a los provocados por la caída de un
sexto piso o por un accidente automovilístico.
La joven paso a ser sospechosa, y luego un
Gran Jurado determinó que habían
suficientes evidencias para juzgarla por homicidio,
y de ser encontrada culpable podría
enfrentar la pena capital.
El juicio contra Cuadros Fernández comenzó esta
semana en una corte de Mckinney, en el condado
Collins al norte de Texas donde sucedieron
los hechos, en octubre del año pasado
en el hogar de los esposos Mike y Renee Lazarchik.
El trabajo de Cuadros Fernández era
cuidar al pequeño Kyle y a su mellizo
Ryan, pero el 12 de octubre algo pasó,
que provocó en el niño vómitos
y convulsiones, y un día después
estaba tan mal que se vio obligada a llamar
a los paramédicos. Kyle fue transportado
en helicóptero al Children Medical Center
de Dallas donde se le diagnosticó muerte
cerebral. Finalmente, el 15 de octubre, sus
padres completamente devastados, decidieron
desconectarlo.
La fiscalía acusa
La fiscalía está acusando a Ada
Cuadros de haber matado de manera intencional
al niño, y de haber caído en
contradicciones que la han llevado a cambiar
hasta en cinco ocasiones su versión
de cómo se produjeron los golpes. En
una primera declaración, Ada Beatriz,
dijo que el niño comenzó a vomitar
sangre después de comer, luego que cayó accidentalmente
de la mesa de la cocina; después dijo
que se golpeó en el marco de una puerta
cuando lo trasladaba a la sala de juegos. El
niño fue sometido a una autopsia, pero
no se puede determinar a ciencia cierta si
la niñera lo golpeó; sin embargo,
para la fiscalía el hecho de que no
informó a los padres oportunamente,
ni le dio atención medica cuando estaba
bajo su cuidado la responsabilizan de su muerte.
En testimonio grabado, Ana Cuadros, quien hoy
tiene 28 años de edad, asegura que ella
no le hizo daño al niño, aunque
admitió que en efecto ocultó esta
información a los padres de Kyle.
La defensa aboga
La defensa de esta joven, a cargo de la abogada
Laurie Ewing, está centrando su estrategia
en probar que se trató de un trágico
accidente, que Cuadros Fernández jamás
intentó hacer daño al pequeño
Kyle, y que hubo errores en el proceso contra
Ada Beatriz desde el principio, como por ejemplo,
que no se le leyeron sus derechos, y que se
le debió preguntar si deseaba ser interrogada
en la primera etapa de las investigaciones
en español, para evitar los errores
de interpretación de términos
legales.
Clorinda Fernández, la tía de
Ada Cuadros, dijo a Washington Hispanic: es
obvio como se siente la familia, pero estamos
muy unidos, confiamos en la justicia divina
más que en la humana.
Fernández, quien es hermana de la madre
de Ada, dijo: Dios conoce nuestras almas y
nuestros corazones y sabe la verdad, esto se
trata de un accidente que le pudo haber pasado
a cualquiera, una jugada del destino.
La familia ha decidido ser cauta con la prensa,
para evitar que cualquier cosa que digan sea
mal interpretada y vaya en contra de Cuadros
Fernández.
La familia es consciente de la situación
delicada por la que está pasando Ada
Cuadros, pero dice que Dios no los quiere tristes
y que con hidalguía vamos a salir de
esto.
Los padres de la joven, Luz y Víctor
Fernández, ya se encuentran en Texas
y día a día asisten a las audiencias,
desde las 9 de la mañana hasta las cinco
de la tarde, largas e intensas jornadas dentro
de un sistema legal nuevo para esta familia
peruana, que asegura son gente de buen vivir,
que llegó a este país para trabajar
y ser orgullo de la comunidad.
Depende del jurado
El jurado anglosajón, compuesto de 5
hombres y 7 mujeres, está escuchando
atentamente los testimonios de ambas partes,
entre ellos, el de la madre del pequeño
Kyle, Renne Lazarchika, quien inicialmente
había dicho que confiaban en Ada Beatriz,
que la consideraban parte de la familia, pero
ahora ha manifestado, que en el hospital encontró algunos
moretones en el cuerpecito de su bebé,.
Ada Cuadros se enfrenta a todo el rigor de
la ley, en un estado como Texas, que es muy
drástico cuando el caso involucra la
muerte de una persona, pero de manera especial
cuando se trata de un menor de seis años
de edad.
De ser encontrada culpable, Ada Beatriz Cuadros
Fernández, podría enfrentar la
pena de muerte o pasar el resto de sus días
en prisión.