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| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
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El
Congreso terminó su sesión esta semana
para salir de campaña en preparación
a las elecciones congresionales en noviembre y, como
se esperaba, definitivamente dejaron fuera un voto
sobre reforma migratoria. Lo que sí hicieron
fue votar por una serie de medidas que dijeron ayudarán
a fortalecer la seguridad de la nación, empezando
en la Cámara de Representantes con un requisito
que votantes tendrían que presentar identificación
y prueba de ciudadanía cuando acuden a las
urnas, algo que no es actualmente obligatorio. Lo
cómico de esa propuesta es que no hay un abrumador
nivel de participación en comunidades afectadas
por ese posible requisito, y por ende, el razonamiento
detrás de la propuesta es puro teatro. Además,
quién sabe cómo es que un fraude en
las urnas electorales pudiera tener un impacto sobre
la seguridad nacional. Naturalmente, hay quienes
aseveran que el supuesto fraude que se cometió en
el 2000, resultando en la presidencia de George Bush
y consecuencias de la misma que vivimos ahora, pudiera
calificarse como un tema de seguridad nacional. Quizás
después de todo, los que apoyan la medida
de identificación sí tienen buenas
intenciones y no nos damos cuenta.
Otra medida que llegó a un voto en esta ya
concluida sesión congresional trata con el
autorizar que policías estatales y locales
también hagan labores migratorios, si las
autoridades así lo deseen. Teniendo en cuenta
que la policía en todas partes del país
constantemente lidera con recortes presupuestarios
y falta de confianza entre las poblaciones minoritarias,
incluyendo la latina, ciertamente el único
propósito de la medida sería pasarle
la responsabilidad del que le toca – el gobierno
federal – al que no puede – servicios
policíacos – para no tratar con el tema
de manera responsable y crear un ambiente de miedo
y caos. Por ahí vamos si llega a ser ley.
Afortunadamente, por lo menos en la cuidad de Washington,
ya la policía dijo que no gracias, ellos no
lo hará.
¿
Pero y de las zonas aledañas con su creciente
población latina?
Y esta semana, el senado discutió el autorizar
la construcción de una barda, o muro, a lo
largo de 700 millas en parte de la frontera con México.
El presidente Bush, quien dice ser un gran amigo
de la comunidad latina, dice que lo firmaría
para convertirlo en ley, dizque por razones de seguridad
nacional. Se ha hecho esta pregunta antes, pero es
bueno repetirlo: ¿Cuántos mexicanos
atacaron a Estados Unidos el 11 de septiembre del
2001?
Estas medidas son solamente un puñado de las
propuestas que los legisladores discutieron durante
esta sesión legislativa, pero además
dejaron fuera varias propuestas, como por ejemplo
un alza en el salario mínimo, un incremento
en fondos para instituciones educativas con alto
porcentaje de estudiando latino, y más fondos
para el programa pre-escolar Head Start para niños
de familias pobres.
Y esto de un congreso que dice querer a la comunidad latina. Imagínense
que pasaría si no nos quisieran.
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