Cuando faltan menos de cinco meses para las elecciones presidenciales del martes 6 de noviembre, en Virginia se vive una fiebre electoral por un puesto en el Senado federal, cuyos resultados podrían determinar quién tendrá el control de la Cámara Alta.
El martes 12 de junio, los electores republicanos escogieron al ex gobernador de Virginia, George Allen, como su candidato al Senado. Su rival es muy poderoso, el también ex gobernador demócrata del estado, Tim Kaine, quien señaló que ambos tienen “muy diferentes visiones sobre el futuro de nuestro país”.
Los ex gobernadores de Virginia, el demócrata Tim Kaine y el republicano George Allen, se enfrentarán otra vez en las urnas el martes 6 de noviembre, ahora por un puesto en el Capitolio que quedó vacante por el retiro del senador demócrata Jim Allen.
Líderes políticos consideran que esa batalla electoral será una de las más decisivas después de la elección presidencial entre Barack Obama, que va por la reelección, y Mitt Romney, el candidato republicano que busca entrar a la Casa Blanca. Ambos partidos buscan la mayoría senatorial, y Virginia es clave para que los demócratas conserven la ventaja o que pase a manos de los republicanos.
El martes 12, Allen ganó ampliamente las primarias republicanas de Virginia, con el 66% de los votos, y de inmediato se puso a la cabeza de la campaña de su partido afirmando que trabajará “para crear trabajos y derrotar la ley de cuidado de Salud del presidente Obama”.
A su turno, Tim Kaine felicitó a su rival por la victoria, pero advirtió que “ahora que entramos a la fase de la elección general en esta campaña, los virginianos deberán escoger entre dos visiones muy diferentes sobre el futuro de nuestro país”.
Dijo que los votantes “ya tuvieron la oportunidad de experimentar la visión de George Allen durante su último período en el Senado, la cual pasó desde un superávit record a un déficit masivo, añadiendo trillones de dólares a nuestra deuda”.
“Los electores no pueden darle seis años más”, sentenció el candidato demócrata, quien señaló que “como Gobernador trabajé para fortalecer la economía de Virginia” y “para atraer nuevos negocios e industrias al Commonwealth”.