En un sorpresiva decisión, el Senado ratificó a la diplomática Mari Carmen Aponte como embajadora de los Estados Unidos en El Salvador.
Nueve senadores republicanos se unieron al bloque demócrata de la Cámara Alta el jueves 14 y por 62 votos a favor y 37 en contra acordaron cortar el debate y pasar a votación, quebrando la maniobra de bloqueo denominada “filibusterismo” que impidió durante meses dicha ratificación.
La decisión encontró el respaldo de todos los sectores políticos, empezando por el presidente Barack Obama, y también en El Salvador, donde el canciller Hugo Martínez elogió la confirmación de Aponte como embajadora de EEUU en su país.
Intensas gestiones de altos funcionarios políticos, entre ellos la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, se desarrollaron en los últimos días ante varios senadores a favor de la diplomática Mari Carmen Aponte, para reavivar su postulación como embajadora de Estados Unidos en El Salvador.
Esos fueron los prolegómenos que originaron la sorpresiva decisión del Senado la mañana del jueves 14, cuando una mayoría de 64 contra 37 votos resolvió cortar el debate y pasar a votar la designación de Aponte, bloqueada durante meses por el liderazgo republicano en la Cámara Alta.
Eran necesarios 60 votos para romper el bloqueo. En diciembre pasado no se logró remontar esa cifra y la designación de Aponte parecía condenada al fracaso. Sin embargo, ese jueves nueve senadores republicanos optaron por unirse a la bancada demócrata y se pasó a la votación, que finalmente fue favorable para Aponte,nominada por el presidente Barack Obama como embajadora estadounidense en el país centroamericano.
Las reacciones no se dejaron esperar. El gobierno de El Salvador celebró la decisión, “que permitirá a la embajadora Aponte retomar el trabajo desarrollado entre agosto del 2010 y diciembre de 2011 en nuestro país”, según dijo el canciller salvadoreño Hugo Martínez.
“Siempre manifestamos que la embajadora Aponte había dado un importante dinamismo a las relaciones bilaterales, por lo que nos congratulamos por su confirmación, que es el fruto de su trabajo y del compromiso del gobierno de los Estados Unidos con El Salvador”, añadió Martínez.
El presidente Obama, por su parte, destacó que la Embajadora Mari Carmen Aponte fue “una representante sumamente efectiva de los Estados Unidos en El Salvador, ganándose el respeto del espectro político completo, de los líderes civiles y militares, y de los funcionarios públicos y privados”.
“Siendo una intermediaria honesta –añadió- , ella ayudó a promover programas y políticas para mejorar la seguridad ciudadana en El Salvador al tiempo de debilitar los vínculos criminales transnacionales que afectan nuestra propia seguridad nacional”.
El presidente elogió “la dura labor” que les correspondió al líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, y al senador Robert Menéndez, para lograr la confirmación de la diplomática. “El voto de hoy es testimonio del valor de la perseverancia, así como un recordatorio de que nuestra seguridad nacional tiene que estar por encima de la política y que el Congreso sí puede hacer lo correcto”, sentenció.
Menéndez, por su parte, calificó la ratificación como “buenas noticias para Mari Carmen Aponte, para la comunidad hispana y, sobre todo, para los intereses de los Estados Unidos en América Latina”.
Organizaciones como el Consejo Nacional de La Raza y la Hispanic National Bar Association (HNBA), también elogiaron la determinación del Senado.