La misteriosa muerte de Morgan Harrington, una estudiante de 20 años de la Universidad Tecnológica de Virginia (Virginia Tech) desaparecida una noche de octubre del 2009 tras asistir a un concierto musical, ha unido desde esta semana a varios departamentos de policía de la región para localizar al posible homicida y arrestarlo.
La policía federal (FBI) anunció el miércoles 13 de mayo el lanzamiento de una gigantesca campaña, que incluye la difusión masiva de dos retratos del sospechoso, quien de acuerdo a recientes evidencias de DNA también está conectado con un ataque sexual contra una mujer de 26 años que se registró el 24 de septiembre del 2005 en Fairfax, Virginia.
La organización “Jefferson Area Crime Stoopers” ofrece 100.000 dólares de recompensa por información que lleve al arresto del homicida. Y la banda Metallica –a cuyo concierto en Charlottesville asistió la joven Morgan Harrington el sábado 17 de octubre del 2009-, añadió otros 50.000 dólares, lo que eleva la recompensa a $150.000.
Uno de los dos retratos del sospechoso lo muestran con bigote y barba –tal como fue descrito por la víctima del ataque sexual en Fairfax-, mientras en el otro aparece afeitado. Las autoridades advierten que el sujeto puede haber cambiado de apariencia desde aquel entonces.
Las imágenes han sido colocadas en autobuses de DC, así como en pantallas digitales en las ciudades de Richmond y Roanoke, en Virginia, así como en 23 estados de la Costa Este del país.
Desde el miércoles 13 se difunden alertas a través de Facebook, Twitter y YouTube, junto con un sitio web dedicado al caso Harrington, en espera de la colaboración del público para encontrar nuevas pistas que lleven al homicida.
El 17 de octubre, a las 8:30 p.m., Morgan Harrington se retiró del concierto efectuado en el John Paul Jones Arena, en el campus de la Universidad de Virginia. Fue vista por última vez haciendo auto-stop para dirigirse a su apartamento.
La camiseta que ella llevaba puesta fue encontrada al mes siguiente, en la 15th Street, NW, cerca de la avenida Grady, en Charlottesville. Sus restos esqueléticos fueron descubiertos el 26 de enero del 2010.