El primer día oficial del verano (miércoles 20) y los siguientes llegaron con temperaturas tan elevadas que las autoridades del Distrito de Columbia y de todos los condados del área metropolitana de Washington, DC, se declararon en estado de emergencia y lanzaron alertas a la población para adoptar medidas urgentes frente a la repentina ola de calor.
Expertos de agencias relacionadas con el tiempo indicaron que las tórridas temperaturas se repetirán a lo largo de toda esta temporada veraniega que se extiende hasta septiembre.
El miércoles 20 y el jueves 21 los termómetros bordearon los 100 grados Fahrenheit, equivalente a 38 grados centígrados. Un índice ligeramente menor se pronostica para este viernes 22, aunque descenderá algunos puntos hacia el fin de semana. La sensación de calor en algunas áreas se sintió hasta los 105 grados, originando ciertos problemas médicos, especialmente entre niños y ancianos.
Tanto el miércoles como el jueves el sistema del METRO levantó la prohibición de consumir agua en trenes, autobuses o en las estaciones respectivas, aunque advirtió que sólo permitirá el consumo de agua y no de otro tipo de bebidas.
Los Departamentos de Salud de DC y de los condados de Maryland y Virginia, lanzaron advertencias a la población. Estas son sus principales recomendaciones:
Permanezca en el interior de sus apartamentos o centros de trabajo el máximo tiempo posible.
Evite actividades enérgicas que puedan determinar una sobre-exposición al sol, tales como la práctica de deportes o la jardinería.
Cuando salga a la calle vista ropas claras, lleve gorra o sombrero y anteojos de sol.
Tome mucha agua. No hacerlo puede derivar en deshidratación, calambres, postración nerviosa y hasta derrames o apoplejías.
Revise frecuentemente el estado de salud de familiares ancianos y vecinos. El excesivo calor puede provocarles sequedad en la piel, confusión, alucinaciones y hasta agresividad.
Jamás abandone a los niños y mascotas dentro de un vehículo.