Aunque por lo general se cree que los trastornos alimentarios son un problema entre las chicas adolescentes, muchas mujeres mayores de 50 practican conductas alimentarias malsanas, indica un estudio reciente.
Los investigadores hallaron que casi 4 por ciento reportan atracones de comida, casi 8 por ciento reportan que se purgan, más del 70 por ciento hacen dieta para perder peso y 62 por ciento señalan que su peso o su figura afectan adversamente sus vidas, según un informe que aparece en la edición del 21 de junio de la revista International Journal of Eating Disorders.
“Todos, especialmente los proveedores de atención de salud, deben eliminar los estereotipos sobre quién experimenta un trastorno alimentario. Las mujeres bastante mayores de 50 siguen reportando luchar contra la insatisfacción con el peso y una variedad de conductas malsanas dirigidas a controlar el peso”, advirtió la investigadora principal Cynthia Bulik, directora del Programa de Trastornos Alimentarios de la Universidad de Carolina del Norte.
“Nuestra sociedad en que ‘los 70 son los nuevo 50’ podría estar presionando más a las mujeres en cuanto a la apariencia, lo que perpetúa las prácticas alimentarias trastornadas hasta la adultez bien avanzada”, añadió.
Estos mensajes provocan insatisfacción y llevan a las mujeres a medidas extremas para alcanzar esos “ideales inventados por la sociedad”, lamentó Bulik.
Para el estudio, el equipo de Bulik recolectó datos sobre más de 1,800 mujeres de EE. UU. que participaron en el Estudio de género e imagen corporal.
Entre esas mujeres, alrededor de 27 por ciento eran obesas, 29 por ciento tenían sobrepeso, 42 por ciento tenían peso normal y 2 por ciento tenían peso bajo, anotaron los autores del estudio.
Alrededor de 8 por ciento de las mujeres dijeron que se habían purgado en los cinco años anteriores, y 3.5 por ciento dijeron que habían tenido un atracón de comida en el mes anterior, hallaron los investigadores.
Muchas mujeres recurrían a formas malsanas para perder peso, como pastillas de dieta (7.5 por ciento), ejercicio excesivo (7 por ciento), diuréticos (2.5 por ciento), laxantes (2 por ciento) y vomitar (1 por ciento), hallaron los investigadores.
En total, a 66 por ciento no les gustaba su apariencia en general. Su insatisfacción era mayor con el vientre (84 por ciento) y la figura (73 por ciento).
“Simplemente no podemos ignorar los trastornos alimentarios y la insatisfacción con el peso en las mujeres mayores de 50”,
enfatizó Bulik.
“Pero no tenemos ni idea sobre cómo personalizar las intervenciones para las mujeres mayores de 50 para que el tratamiento pueda ser adecuado para esa etapa de desarrollo en sus vidas. Es el próximo paso esencial”, señaló.
Bulik anotó que los trastornos alimentarios pueden tener graves consecuencias.