El Secretario de Justicia, Eric Holder, se convirtió el jueves 28 en el primer alto funcionario del Poder Ejecutivo del país en ser declarado en desacato del Congreso, luego de una ofensiva impulsada por los republicanos que tratan de desenterrar los hechos que hay detrás de una fallida operación de rastreo de armas de fuego que acabaron en México.
La mayoría de los demócratas calificaron el gesto como una maniobra política.
En una primera votación, la Cámara de Representantes aprobó una resolución en la que declaró a Holder en desacato penal por retener documentos de la fallida operación Rápido y Furioso solicitados por el Congreso. La votación fue de 255-67, pese al boicot de más de 100 representantes demócratas.
Los representantes afroamericanos encabezaron la retirada de los legisladores, quienes abandonaron la sala del pleno para protestar por la acción contra Holder, que es el primer abogado de la nación de ese origen.
La resolución de desacato penal dejó el asunto en manos del fiscal federal para el Distrito de Columbia, que está bajo jurisdicción de Holder.
La segunda resolución de la cámara baja contra Holder, pero por desacato civil, fue aprobada por 258-95. Con esta resolución, la Cámara de Representantes podrá acudir a los tribunales para tratar de obligar a Holder a que entregue los documentos solicitados.
En casos previos, los tribunales se han mostrado renuentes a decidir disputas entre los poderes ejecutivo y legislativo.
Nunca antes había sido declarado en desacato un secretario de Justicia en funciones. Los republicanos escogieron un día peculiar: el mismo en que la Corte Suprema anunció su fallo sobre la legalidad de la ley de reforma del sistema de salud pública del país.