Ocho jóvenes rompieron el silencio y salieron a declarar ante un tribunal de Pensilvania contra su ex entrenador de fútbol americano, revelando haber sido víctimas de ataques sexuales en el transcurso de los últimos años.
Al cabo de dos semanas de audiencias, el viernes 22 el jurado declaró culpable a Jerry Sandusky, de 68 años, un afamado técnico asistente que estaba a punto de ser designado entrenador titular del equipo representativo de la Universidad de Pensilvania.
Las acusaciones determinaron la renuncia del director técnico, Joe Paterno, así como del propio Rector de la institución.
Sandusky ahora encara una posible pena de cadena perpetua. La sentencia se dará dentro de tres meses, anunció el tribunal.
Hasta el momento se conoce de los casos de 10 menores que fueron agredidos sexualmente por el entonces entrenador asistente.
El reconocido entrenador adjunto Jerry Sandusky fue declarado culpable de agredir sexualmente a 10 menores en 15 años, en un caso que conmocionó a la Universidad de Penn State y que causó el despido del entrenador del equipo de fútbol americano de la institución, Joe Paterno.
Sandusky, de 68 años, entrenador defensivo retirado que se perfilaba como el sucesor de Paterno, fue declarado culpable el viernes 22 de junio en 45 de los 48 cargos presentados en su contra. Podría ser condenado a prisión perpetua, en la sentencia que le será impuesta dentro de tres meses.
Los jurados creyeron el testimonio de que Sandusky era un “depredador pedófilo”, de acuerdo a las palabras del fiscal principal, Joseph McGettigan III.
Uno de los ocho denunciantes testificó que Sandusky lo agredió en las duchas de los vestuarios y en hoteles y que éste intentó comprarle el silencio con regalos y viajes a partidos de fútbol.
Otra de las partes acusadoras dijo que Sandusky lo obligó a tener sexo y fue víctima de violación en el sótano de la casa del procesado. Señaló que después intentó gritar para pedir auxilio porque sabía que la esposa de Sandusky estaba arriba, pero supuso que el sótano sería a prueba de ruido.
Otro de los denunciantes, que fue criado en la casa de Sandusky, denunció que éste le advirtió que jamás volvería a ver a su familia si contaba lo sucedido.
El acusado se mantuvo casi imperturbable durante la lectura del veredicto. El juez ordenó el traslado del ex entrenador adjunto a la prisión del condado.
Ocho jóvenes masculinos rindieron testimonio ante la sala de audiencias sobre la gama de abusos que enfrentaron, desde besos y masajes, hasta manoseos, sexo oral y violación anal.
A favor de otras dos presuntas víctimas, los fiscales dependieron del testimonio de un conserje de la universidad y del entonces profesor adjunto Mike McQueary, cuyo relato sobre un encuentro sexual entre Sandusky y un chico de aproximadamente 10 años causó el despido de Paterno y del rector de la universidad.