El Defensor del Pueblo hondureño consideró que el segundo tiroteo de agentes de la DEA en Honduras es parte de una creciente confrontación entre narcotraficantes y las fuerzas de seguridad de Honduras respaldadas por Estados Unidos.
“Tarde o temprano no será suficiente con las operaciones aéreas y navales y tendrán que desarrollarse operaciones militares y policiales en tierra”, afirmó el Defensor Ramón Custodio.
El portavoz del ministerio de Seguridad Iván Mejía señaló que las operaciones son parte de una “ofensiva permanente, frontal, profesional, radical y transparente contra la delincuencia común y organizada”.
Señaló que “sólo la policía ha decomisado 2.842 kilos de cocaína en las últimas semanas gracias, en parte a que han sido formadas y están recibiendo apoyo por parte del gobierno de los Estados Unidos”.
La Agencia antidrogas de los Estados Unidos (DEA) y la policía local desarrollan de manera conjunta la “Operación Yunque” en territorio hondureño que consiste en la identificación, seguimiento e interceptación de avionetas y lanchas que transportan drogas con destino a los Estados Unidos.
Sobre la muerte de dos narcotraficantes debido a disparos de agentes de la DEA en operaciones el 25 de junio y el 3 de julio, Mejía sostuvo que “en este tipo de situaciones el que delinque tiene que entender que si oponen resistencia se producirán enfrentamientos en los que pueden perder la vida. No deberían delinquir o deberían rendirse”.
Sobre el caso del 3 de julio, la portavoz de la DEA Dawn Dearden afirmó que los agentes dispararon a una presunta narco-avioneta que se negó a entregarse. Agregó que cuando la policía llegó al lugar donde se estrelló el avión en el este de Honduras, encontraron a los dos pilotos. El piloto herido fue arrestado, y el segundo fue abatido por los agentes de la DEA luego de que hizo caso omiso a la orden de rendirse e hizo un gesto amenazante.