La historia comenzó hace ya cinco años cuando, durante el año 2007, los arrendatarios del 3121 del barrio de la Mount Pleasant tuvieron una serie problemas con los departamentos que rentaban.
El edificio, que estaba en condiciones insalubres requería de diversos tipos de reparaciones y sanidad para convertirse en una vivienda digna de habitar. Sin embargo, y a pesar de las constantes quejas de las familias que vivían allí al dueño del inmueble, las condiciones no parecían cambiar.
En un momento dado, el dueño del edificio decidió ponerlo en venta y les dio la opción a los inquilinos de comprarlo. Los arrendatarios, en su mayoría miembros de la comunidad hispana se vieron enfrentados a la situación de reunir la suma de $1.750 millones de dólares en tiempo récord.
Gracias al liderazgo de Sabino Quijano y José Chopin, miembros de la comunidad, y con el apoyo de su abogado Rick Eisen y la organización comunitaria CARECEN, consiguieron el préstamo del gobierno de D.C. para comprar el edificio. Sacrificio, trabajo y perseverancia fueron la clave para alcanzar su meta.
En julio de 2010, después de conseguir créditos de impuestos y préstamos adicionales del Distrito y financiamiento privado, se aprobó el proyecto de reconstrucción. Para el salvadoreño José Chopin “en el momento que empezamos estaba todo podrido, lleno de moho, de todo (…) ahora tenemos más espacio, no huele mal, está todo reconstruido y nuevo”.
En marzo del 2011, los residentes se tuvieron que trasladar temporalmente a otros sitios mientras esperaban la renovación completa de su nuevo hogar. Hoy, celebran la inauguración de una casa rehabilitada y el sueño cumplido de la casa propia.
“Nosotros queremos que la comunidad hispana se anime y no se den por vencidos, que se animen a luchar para hacer realidad este tipo de proyectos, porque todo se puede”, remata, feliz con su nuevo hogar, el salvadoreño José Chopin.